A pie de campo

Relevo generacional

El campo tiene futuro. Esta semana se ha dado un paso más para fortificar esta sentencia que algunos se empeñan en echar por tierra y nunca mejor dicho. Esta semana el campo de España puede sentirse orgulloso de saber que el relevo generacional, ese gran caballo de batalla al que mira el sector de reojo va tomando color, va consolidándose en nombres y apellidos propios. En las personas que se han presentado al Premio Europeo Joven Agricultor Innovador, promovido por Asaja.

Haciendo balance numérico de este premio, tal vez es un poco apresurado, pero llena de esperanza a los andaluces porque de las 16 provincias españoles que se han presentado con hasta tres proyectos cada una, cinco eran provincias andaluzas con un total de once proyectos innovadores. Finalmente, en Andalucía se ha llevado el gato al agua, Cádiz, con el proyecto de Mª del Mar Ferral. Enhorabuena.

Sin duda, es un paso pequeño pero es la muestra de que algo está pasando en el sector y la respuesta puede venir del excelente trabajo que han hecho los padres y abuelos de esos jóvenes creando unas empresas estables que están aguantando las cornadas de la crisis. Si a esa coyuntura se unen la efervescencia en la sangre que crea la tierra y la indiscutible fuerza que tiene este sector en aquellos que lo maman, se produce eso de lo que ahora se están dando pistas: la vuelta de los hijos que se fueron a estudiar, al campo.

Irónicamente gran parte de los padres y abuelos, financiaron con sus esfuerzos las carreras universitarias para darles una vida mejor a sus hijos y nietos, apartándolos del sobreesfuerzo de la empresa campera y ahora resulta que, la Universidad les ha amueblado la cabeza y les ha proporcionado el asentamiento suficiente para reconocer en el campo el nicho de trabajo estable y vocacional en el que quieren trabajar.

Ya no se dedica al campo, como decían antes, "el hijo menos estudioso", ahora resulta que el hijo que vale decide de motu proprio integrarse en la empresa en la que ha visto a su padre perder las pestañas.

Lo excelente, es que viene con sabia nueva, con formación, con Internet, con las redes sociales a flor de piel y con un ADN magnífico para ayudar.

Es sólo un paso, pero hace tener esperanza en que el sector está haciendo bien los deberes y recibe hasta el reconocimiento de los más críticos, los hijos.

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