El mal endémico de la falta de 'cash'

  • Los pagos ya comprometidos dan poco margen para afrontar la falta de liquidez prevista tras el verano en el Ayuntamiento El problema de gastar más de lo que se ingresa no se ha resuelto

El pasado miércoles, el tesorero municipal, Rafael de la Calle, suscribía un informe donde se hacía un seguimiento de la situación del flujo de caja municipal. Este documento consta de dos partes, una primera con un resumen de lo ingresado y lo pagado durante los cinco primeros meses del año y una segunda con las previsiones para el resto del ejercicio.

A día de hoy, el Ayuntamiento tiene dinero disponible -en torno a unos 20,4 millones- pero este saldo positivo está abocado a esfumarse en septiembre ya que los pagos siguen superando a los ingresos mes a mes. El PSOE estudia como evitar que la tesorería municipal se colapse y, por ende, llegue a una situación de impagos generalizada. Eso sí, y teniendo en cuenta los datos que aparecen en el informe, el margen de maniobra es pequeño ya que los más de 160,6 millones de euros comprometidos hasta final de año son gastos ordinarios y, por ende, prácticamente ineludibles.

Eso sí, los problemas de liquidez del Ayuntamiento vienen de lejos aunque en estos últimos años se ha podido ir tirando con medidas de contención del gasto y decisiones como el traspaso de la gestión del agua, la suscripción de préstamos para pagar a proveedores o la refinanciación de los préstamos bancarios, entre otras.

Pero, aún así, los balances siguen siendo negativos pues los gastos se mantienen por encima de los ingresos, además de que las tensiones de tesorería suelen ser habituales en los meses con menor recaudación de tributos. Así lo corrobora el remanente de tesorería, una magnitud que permite conocer la capacidad económica de una administración para afrontar sus obligaciones. Para ello se comparan los fondos que hay en caja y las cuantías pendientes tanto de cobro como de pago. Si resulta negativo, quiere decir que el Ayuntamiento no puede afrontar la totalidad de sus pagos, que es lo que le pasa de manera endémica al Ayuntamiento de Jerez. En 2010 por ejemplo, cerró con un saldo negativo de 419 millones de euros mientras que en 2013 se pudo rebajar hasta los 189 millones (aún está por conocer el dato de 2014). Sin embargo, Jerez continúa teniendo muchísimas dificultades para afrontar sus gastos ordinarios; el panorama, por tanto, no ha dejado de ser preocupante.

Entre junio y diciembre, la administración local tendrá que hacer frente a más de 48 millones de euros en concepto de nóminas y gastos sociales, aunque a esta cuantía hay que sumarle las aportaciones que realiza habitualmente al grupo de empresas municipales, cuantificado en otros 7,1 millones, por estos mismos conceptos. Las mayores cuantías se abonarán a finales de este mes, por la paga extra de verano, y en diciembre, con la de Navidad -para el resto de meses el gasto estimado es de 5,6 millones-. El PSOE asegura que, por el momento, están garantizadas las nóminas para los dos próximos meses.

El informe detalla que, además, que durante los cinco primeros meses del año, el Ayuntamiento se gastó más dinero del inicialmente previsto en el personal municipal. Según el plan financiero de tesorería, estaban en presupuesto unos 31,2 millones pero acabó liquidando unos 35,7 millones.

Hasta mayo, unos 13,3 millones de euros que había en la caja municipal se destinaron a facturas de proveedores, una cuantía inferior a lo inicialmente proyectado (se estimaron unos 20 millones). Los abonos fueron principalmente a los denominados grandes proveedores (las concesionarias de los principales servicios públicos) que se repartieron unos 11,2 millones de euros.

Ahora bien, hasta diciembre el Ayuntamiento tiene que hacer frente a otros 36,6 millones de euros en facturas. En este mes, que está a punto de acabar, y en noviembre se esperan las mayores remesas pues el importe global supera los cinco millones de euros.

Hasta final de año, Jerez tendrá que abonar unos 5,7 millones de euros de amortizaciones de préstamos a largo plazo, a los que se les sumará unos 455.000 euros de intereses. Estas cuantías se han podido rebajar, ya que entre enero y mayo los costes superaron los 13 millones, con la refinanciación acordada con las entidades bancarias en mayo. Eso sí, también tiene que afrontar en los próximos meses la devolución de 13 millones de euros por dos operaciones de tesorería que sirvieron meses atrás para dar más liquidez a la caja municipal.

Al menos, y para tratar de compensar estos pagos, el Ayuntamiento recibe desde este mes diversas cuantías del llamado fondo de ordenación, un préstamo concedido por el ICO (Instituto de Crédito Oficial) para hacer frente a los intereses impagados del préstamo para pagar a proveedores. El líquido a percibir hasta final de año será de 5,6 millones.

Las transferencias que las entidades locales reciben mensualmente del Estado son una de sus principales vías de financiación pero en el Ayuntamiento de Jerez se da la circunstancia de que esta posibilidad está coartada por los impagos históricos de sus obligaciones con la Seguridad Social, la Agencia Tributaria y, más reciente, de los préstamos que sirvieron para liquidar facturas con proveedores.

Durante el pasado mandato, el PP alcanzó un acuerdo con Hacienda para recuperar estos ingresos a cambio de comprometerse a destinarlos íntegramente a hacer frente a estos débitos. Por este motivo, hasta final de año percibirá la nada desdeñable cantidad de 32 millones de euros, que se unen a los 21 ya recibidos hasta mayo y a otros 22 millones por un anticipo solicitado el pasado año.

Pero estas transferencias ya tienen destino. Para empezar habrá que destinar más de siete millones a la Agencia Tributaria, y reservar otros 20,7 millones para amortizar el anticipo recibido el pasado año, además de tener retenido el 25% de la transferencia (unos siete millones) para liquidar los adeudos del préstamo para pagar a proveedores. Por lo tanto, el Ayuntamiento acaba pagando más de lo que ingresa por esta vía.

El Ayuntamiento tiene que afrontar también diversos compromisos con los consorcios de los que forma parte. Bomberos se lleva las mayores transferencias, al que habrá que abonarle en los próximos meses 2,3 millones de euros. Hasta mayo, se le hicieron transferencias por un importe de 900.000 euros, unos 750.000 euros menos de lo inicialmente presupuestado.

En cambio, no se ha realizado abono alguno al Consorcio Metropolitano de Transportes, a pesar de que había un compromiso de 300.000 euros. A esto hay que sumarle los 420.000 euros en pagos hasta diciembre.

Si hay poco margen en el capítulo de pagos, la previsión de ingresos tampoco es halagüeña. Con unas transferencias estatales condicionadas, al Ayuntamiento no le queda otra que esperar como agua de mayo los más de 61 millones que aún quedan por recaudar de los tributos para tener la mayor liquidez posible. Al menos, en la primera parte del año ha logrado ingresar más por impuestos, aunque las tasas siguen a la baja.

También se prevén otras alternativas como una operación de tesorería prevista para julio de seis millones (que habrá que devolver en noviembre) además del préstamo proveniente del fondo de ordenación (unos 5,6 millones).

Eso sí, a día de hoy se antoja insuficiente y el riesgo de colapso de la tesorería está presente. Por ello, el PSOE se aferra a este informe para cuestionar la gestión del anterior ejecutivo del PP en materia económica. Mientras, los populares se defienden señalando que si aún persiste el descuadre en las cuentas municipales es debido a la obligación de hacer frente a la "deuda histórica" ya que asegura que los balances de ingresos y gastos ordinarios se han podido equilibrar en los últimos ejercicios.

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