Tribuna Libre

pilar maza

Carta al cielo para Ángel Maza

El destino quiso que te despidiéramos el día de la Epifanía, un día tan bonito y tan alegre

Hace pocos días que tu corazón dejó de latir y es inenarrable el vacío que siento.

Te gustaba hacer feliz a los demás y cuando ocurría un acontecimiento importante en sus vidas, escribías una reseña para su publicación en los medios. Hoy soy yo, tu hija Pilar, la que lo hace como homenaje y despedida.

No quiero caer en tópicos como que plantaste un árbol, que lo hiciste, plantaste un pinsapo traído de Grazalema a Jerez; escribiste un libro, que escribiste más de uno, el último 'Los duendecillos burlones', y tuviste un hijo, no uno sino cuatro. Tu vida terrenal fue fructífera, tanto personal como laboralmente. Hiciste de tu hobby tu trabajo y pocas personas tienen ese privilegio.

En lo laboral, gracias a tu vitalidad mental unido a tu gran entusiasmo y creatividad, hacías que lo imposible fuera posible. Fuiste actor de seriales en los primeros tiempos de la radio, sincronizador, locutor, animador de concursos, confeccionabas guiones, reportero tras los partidos de fútbol, compositor, escritor... En el último libro recopilaste gazapos durante cuatro décadas y con tu particular sentido del humor hacías un comentario sobre ellos. Lo presentaste por primera vez en las instalaciones de Diario de Jerez y fue uno de los días más felices de tu vida. Sin olvidarnos de tu faceta como publicista en la que tantos sabios consejos nos diste a tus hijas.

En lo personal tuviste un corazón que rebosaba bondad, ternura y sensibilidad. Fuiste un buen esposo, padre y abuelo, siempre dispuesto a la escucha y a dar un buen consejo. Muchos amigos y conocidos echarán de menos este año el día de su onomástica el sonido de su teléfono para felicitarles con ese ánimo que siempre te caracterizó. Toda tu vida has tenido una inmensa Fe que me has trasmitido; gracias a ello hoy puedo soportar tu pérdida. Segura estoy de que el Señor de Las Tres Caídas te echará en falta el primer viernes de Cuaresma y el Viernes Santo será tu Cristo de la Expiración el que te buscará entre el bullicio; pero para entonces ya estarás con ellos donde te corresponde.

El destino quiso que te despidiéramos el día de la Epifanía, un día tan bonito y tan alegre. ¿Qué ironía verdad? Será porque a ti que te gustaban muchísimo los juegos de magia y eras un mago, y como los magos de Oriente siguieron la estrella hasta llegar a Jesús, así yo seguiré tus pasos hasta que nos volvamos a encontrar. Un beso de tu hija que te quiere.

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