Compartir una pasión

Isamay Benavente Directora del Teatro Villamarta

Imágenes que nos moldean

Un amigo mío decía que el cante jondo no le ayudaba a vivir. Yo le aconsejé que probara a escuchar el cante sentimental, el quejío lírico, el cante rítmico, porque todo está en el Flamenco.

Para los que, como él, dicen que el flamenco no es lo suyo, los desafío a probar algunos bocados de esta próxima edición de nuestro Festival. Si después siguen afirmando que no han encontrado nada que les emocione, yo me retiro como consejera.

Todos los estilos, todos los artistas, todas las personalidades pueden darse en este arte. Esa es nuestra suerte: un universo musical y estilístico inabarcable.

Siempre he pensado que si el flamenco hubiese surgido en Francia o en Cataluña, ya estarían oyendo flamenco hasta en la luna.

No hemos sabido vender nuestro arte singular y, lo peor, no hemos sabido hacer de ello nuestra seña de identidad y riqueza. Y en esto está el Festival de Jerez, ideando respuestas nuevas.

Les desgranaré a través de esta ventana alguna de las novedades de este Festival, desde los talleres para escolares sobre Lola Flores, ¿Cómo me las maravillaría yo?, que recupera la memoria de una de las personalidades más icónicas que ha dado la ciudad, hasta la creación, en un espacio singular, de la propuesta que Rafaela Carrasco junto a Carmen Linares y Silvia Pérez Cruz van a presentar sobre la figura de Lola. Una mirada como sólo estas tres mujeres pueden ofrecer: de frente y con amor.

El Ballet Flamenco de Andalucía llega con estreno absoluto bajo la nueva dirección de Rafael Estévez. A Rafael lo hemos visto crecer- junto a su inseparable Valeriano Paños -en este Festival; desde aquel 'Muñecas' que nos fascinó a todos los que lo vimos en la Sala Compañía hace ya 10 años, a su inteligente 'Flamenco XXl: ópera, café y puro' o a ese atrevimiento que supuso traducir La consagración de la primavera de Stravinsky al flamenco. Ahora con un proyecto ambicioso '…. Aquel Silverio' asume la apertura de un Festival que ha sido su casa todos estos años.

Les seguirán Grilo y Canales, que es como juntar en el Flamenco a Nureyev y Baryshnikov; La Moneta, raíz pura; Patricia Guerrero y su Catedral, flamante mejor espectáculo en la pasada Bienal; Olga Pericet, una de las bailaoras más inquietas e interesantes del panorama y su Espina que quiso ser flor…,. No se pierdan a María Pagés, que anda empeñada en ofrecernos esperanza y poesía; ni a Manuela Carpio, reclamando su espacio con su saber de siempre; ni a David Coria, con su primer proyecto de gran formato. No olviden este nombre, será uno de los grandes coreógrafos del futuro.

Y paralelamente, ocupando con sones e inteligencia la ciudad, Manuel Parrilla, que abrirá con todos los honores el ciclo de guitarra. Pero ¿cómo es posible que exista una generación tan increíble de guitarristas en el flamenco? Las voces de Mayte Martín -una poeta hasta cuando habla-, la delicia del último trabajo sobre Miguel Hernández que acaba de parir Carmen Linares; los flamencos homenajeando a Caballero Bonald; Melchora Ortega atreviéndose en un formato que no dejará indiferente a nadie. Tantos músicos excelentes, tanto talento dancístico.

Necesitamos recomponer nuestra imagen, necesitamos ficción esperanzadora, faltan poetas.

De eso sabe mucho el FESTIVAL DE JEREZ: un espejo en el que mirarnos.

(Continuará).

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