Crónica de un adiós anunciado

  • Antoñito dirá adiós al club el 30 de junio porque “mi ciclo ha terminado aquí” · Confiesa atravesar “el peor momento de mi carrera” pero no arroja la toalla y confía en volver a jugar

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Genio y figura, Antoñito dirá adiós al Xerez el 30 de junio. El delantero se sinceró ayer ante los medios, confesó que atraviesa el peor momento de su carrera y asegura que su ciclo como xerecista ha terminado. No descarta el ascenso, agradece el apoyo de sus compañeros y respeta las decisiones de Javi López, aunque no oculta que se siente capacitado para ofrecer más.

Ídolo de la afición desde el primer día tanto por su calidad como por su forma de ser, ha perdido protagonismo últimamente pero nadie olvida en Jerez las grandes tardes del ‘Romario del Polígono’ ni tampoco sus goles decisivos.

–Viqueira dice de usted que es un jugador importante para el equipo, pero no juega...

–Esa es una decisión que no depende sólo de Viqueira ni Antoñito, depende del entrenador. La temporada es muy larga, conozco la categoría y lo difícil está por llegar. Estamos viendo que todos los equipo aprietan. De hecho, de la parte alta esta semana sólo ha ganado el Granada. Estas ligas se resuelven en las diez últimas jornada y nosotros lo sabemos bien.

–¿Entiende su situación?

–En todos los equipos en los que he estado, me he considerado importante y en todos los equipos, se me ha exigido más que al 95% de los jugadores por mis características. El viernes incluso se lo dije a Emilio cuando me llamó. Le dije, que si no me sentía importante era capaz de dejarlo, de no seguir.  Pero mis compañeros están conmigo y desde aquí quiero agradecerles su apoyo y sus ánimos. Nunca he vivido esta situación y lo que tengo que hacer, como dice Vicente, es entrenar y apretar más para volver. Mientras que me encuentren bien físicamente, seguiré, las pruebas médicas lo dicen, aunque también es clave el tema moral.

–¿Le ha explicado el entrenador los motivos por los que no juega?

–No, sólo hablo con él del tema físico. De temas deportivos sólo hablé con él la semana del Betis, desde entonces no he vuelto a hablar.

–¿Le marcó no jugar esa semana frente al Betis?

–Me marcan tantas cosas... Fue una semana difícil porque venía de hacerle dos goles al Levante. Son cosas que hay que respetar, hay compañeros que están ahí y están teniendo la continuidad que yo no he tenido. Hay que respetar las decisiones del entrenador, que es el que manda. El bien del entrenador es el bien de todos pero me dolió.

 –¿Se planteó cambiar de aires en el mercado de invierno?

–Cuando llevas tres semanas sin ir convocado te plateas muchas cosas. El pasado fin de semana estaba muy quemado, hablé con Emilio porque tenemos amistad, siempre nos decimos la cosas a la cara, y él confía en mí. Espera que el final de Liga sea mejor que el inicio y que pueda participar. Ahora viene un tramo complicado, con partidos domingo y miércoles, y todos seremos necesarios. Unos pueden bajar el ritmo y otros debemos subirlo par poder tener minutos.

–Y, ¿le ha pasado por la cabeza dejar el fútbol?

–No. Me he planteado seguir aquí pero no dejar de ser futbolista, todavía tengo fuerzas y así lo demuestran las pruebas físicas, lo que pasa es que cuando uno no tiene minutos ni tiene confianza, se nota más ahora que cuando tenía veinte años. Nunca me ha pasado algo así, el año pasado me quedé fuera algunas veces pero jugué y lo terminé haciendo con Gorosito. Es difícil quedarme tres veces fuera en Segunda.

–¿Qué siente cuando se habla con otros compañeros de renovar?

–Lo único que sé de las renovaciones es de las que se está hablando con José Mari y Capi y es lógico porque están haciendo una buena temporada. De José Mari no hay que decir nada, está haciendo los números de su vida y es importante para el club, ojalá haga veinte o veinticinco goles, le hacía falta un año así y me alegro mucho. A Capi tampoco lo vamos a descubrir, le da mucho al equipo. Emilio tampoco sabe si va a seguir y ojalá siguiera porque está haciendo un buen trabajo con lo que le han dado de presupuesto.

–¿Qué le contestaría a Viqueira si le planteara renovar?

–Que no. Tengo claro que incluso haciendo siete u ocho goles hasta el final de temporada no me quedaría. Los futbolistas tienen un ciclo, yo he estado arriba y ahora me encuentro en esta situación. La gente en la calle me anima, aunque hay de todo, y espera que  sea importante. Lo importante es tener claros los objetivos. Ya me lo plateé el año pasado y el próximo no me veo aquí, aunque nunca se sabe. En verano me salieron cosas, me daban más dinero, pero miré la felicidad y el estar a gusto.

–En momentos así, ¿se agradecen más las palabras de apoyo de Viqueira y de sus compañeros?

–Sí. Gracias a eso puedo seguir. Debo tener paciencia y tranquilidad. Si esto me pasa hace tres años, hubiese sido una bomba pero ahora me pienso más lo que tengo que hacer y lo que tengo que decir. Esto es fútbol, nunca me había pasado y me ha tocado a mí. Lo único que puedo hacer es trabajar para que el entrenador cambie de opinión. El fútbol cambia de la noche a la mañana, lo mismo salgo, tengo minutos y no es que vaya a ser titular, pero sí ganaría confianza y moral.

–¿Se imagina una delantera con Capi, José Mari y Antoñito?

–No me acuerdo si hemos tenido minutos juntos. Por nombres, en Primera hemos hecho buenas cosas. Esta temporada, tenemos una buena plantilla y es difícil competir. Ojalá al final logremos los objetivos y no por José Mari, Capi o cualquier otro. Hay jugadores que no han tenido suerte en otros equipos y ahora la están teniendo.

–¿Está Antoñito ahora más triste en el vestuario?

–Se me nota un poco más pero todos me apoyan y mucho más Vicente, que es una piedra importante dentro y fuera. Yo no he vivido esto nunca, he estado ahí para lo bueno y para lo malo, y ahora me están apoyando. Tengo guardados sus mensajes, ellos confían en mí y ven el trabajo que hago en los entrenamientos.

–¿Confía en el ascenso?

–A día de hoy, puede ascender cualquiera. Si ascendimos nosotros hace dos temporadas con un presupuesto muy bajo y sin la ayuda de nadie. Los diez o doce que están luchando por subir de forma directa, pueden lograrlo. El Xerez tiene opciones y cualquiera que tenga suerte lo puede conseguir. El ascenso directo es más difícil, eso va a depender del número de puntos con el que podamos llegar a las últimas ocho o diez jornadas. El Xerez está capacitado como lo está el Granada o como el Numancia.

–¿En el vestuario se mira más hacia arriba o se piensa en los 50 puntos?

–Creo que puedo hablar en nombre de una parte de la plantilla. Aquí cuando se han logrado grandes cosas se han conseguido mirando partido a partido. Primero, los cincuenta puntos y luego, sesenta y tantos que son los que se necesitan para estar en la liguilla. Si piensas antes en los más de sesenta, te pueden pegar un palo y te vas a Segunda B. Repito, lo más importante, primero cincuenta puntos, luego, sesenta y tantos para la liguilla y luego, veremos si podemos conseguir el ascenso directo, que sería muy importante para todos. Subir es lo máximo para un profesional de Segunda, como para el de Primera jugar la Champions o ser campeón de Liga. Si a mí me preguntáis si pienso que nos podemos meter, claro que sí, tenemos un colchón de cinco puntos pero si no cometemos los errores de Soria. En el tramo final de Liga hay que saber jugar los partidos, todos los equipos se juegan algo.

–¿Ha pensado que el sábado puede quedarse fuera otra vez de la convocatoria?

–Claro que puede suceder pero tengo que asimilarlo, hay que seguir. No pienso bajar los brazos, seguiré trabajando para cambiar la tendencia. El día del Elche no estaba en la lista, por la mañana entrené y por la noche jugué. También lo está pasando mal Perone y hay que respetar a todos.

–¿Le sorprendió la suplencia de Moreno en Soria?

–No soy entrenador, si fuera entrenador, el primero que jugaría sería yo. No puedo opinar. Estamos hablado de tres futbolistas importantes. Vicente venía de un triunfo pero el que decide es el entrenador, que para eso le pagan. A mí me pagan por entrenar y de ahí no me salgo, si lo hiciera entraría en las convocatorias y jugaría siempre.

–¿Encaran con más ganas el partido ante el Córdoba tras la derrota ante el Numancia?

–Por lo que me han contado, fue el típico partido en el que no nos salió nada. En este tramo de Liga es muy importante no perder cuando no se puede ganar. Ahora tenemos un partido complicado y lo digo porque conozco bien al entrenador, al que he tenido dos  años. Es el peor rival que nos puede venir en casa después de perder por 3-0. Habrá que tener mucha paciencia e intentar no cometer errores para sumar los tres puntos. Los equipos de Lucas Alcaraz son muy organizados y muy pesados.

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