“Con esta obra llevamos 25 años ininterrumpidos haciendo reír a España”
Contenido ofrecido por Inmobiliaria Alberto Villagran
Una entrevista de Marco A. Velo con los actores Manolo Medina y David Caballero
Pregunta.–La risoterapia es hoy en día más necesaria que nunca?
Respuesta.–David: Más necesaria que nunca no lo sé, pero sí puedo decirte que, con 30 años que voy a cumplir, veo cómo cada vez viene más gente joven a vernos buscando estas dos horas de carcajadas interminables. Alguien dijo que un día sin reírse es un día perdido y no le faltaba razón. Lo que sí es penoso es que tengas que pagar por reírte porque lo mismo que no hay que pagar para sufrir, no se debería de pagar para reír. La risa sana cuerpo y espíritu, esto sí te lo puedo confirmar
P.–¿Por qué cree que esta obra ha permanecido 25 años ininterrumpidos en cartelera y, de este modo, ahora ya puede presentarse como la más longeva del actual panorama teatral español?
R.–Manolo: Un periódico hermano publicaba no hace mucho que ‘Dos hombres solos, sin punto com… ni ná’ se había convertido en una comedia digna de estudio sociológico, y yo creo que me lo voy a empezar a creer. 25 años en un escenario, con una misma producción, no se ha conseguido nunca en este país y la culpa evidentemente la tiene el público, por lo que esta pregunta habría que hacérsela a la gente que nos elige. Si hubiera que buscar alguna explicación, yo creo que la cercanía de mi personaje, lleno de humildad y sencillez y a la vez de poca vergüenza, pero con mucho arte. La obra está basada en mi madre, y doña Consuelo es la que ha conseguido llenar todos los teatros de España y de México con ese gracejo inocente, parido casi inconscientemente.
P.–Defina, sin pudor ni compromiso, a su compañero de reparto.
R.–M: David ha sido para mí y para el público un auténtico descubrimiento, porque sin haber hecho absolutamente nada importante en el mundo del teatro se ha subido por primera vez a un escenario en una obra que está, como él así quiere definirla, en la “Champions League” .Tiene frescura, poca vergüenza y ningún sentido del ridículo y sobre todo ha sabido captar perfectamente su rol dentro del desarrollo de esta producción.
R.David: A mí Manolo me ha enseñado a dominar las tablas de un escenario, y aún lo sigue haciendo en cada actuación que tenemos, y, luego, que tampoco hay que quitarle importancia, a saber estar y comportarme cuando se cierra el telón. Si quieres que te resuma esto, te diré que al principio me sentía un intruso en el mundo del teatro y ahora ya empiezo a sentirme mucho más integrado sabiendo perfectamente cuál es mi lugar.
P.–¿El guión del espectáculo se ha mantenido textualmente intacto desde la fecha de su estreno o decidisteis incorporar gags y chistes, enfoques y golpes de efecto, según la actualidad de cada momento?
R.–M: No, claro que no. No se puede hablar de lo mismo ahora que hace 25 años y no me refiero a esta panda de ofendiditos que censuran cualquier forma de humor disfrazándola de mal para llevarla a su terreno y así conseguir convertir una broma en algo ofensivo. 25 años haciendo humor nos da la licencia para poder decir que no estaremos muy equivocados cuando hemos superado el millón de espectadores.
P.–¿Qué nivel de compromiso comporta incorporarse a una propuesta de tanto recorrido escénico?
R.–D: ¿Tú sabes lo que es salir en las primeras actuaciones con el corazón literalmente en la boca? Pues eso me pasaba a mí. De la noche a la mañana, me vi encima del escenario con uno de los cómicos más relevantes de nuestro país y con las responsabilidades de dejar a esta comedia al nivel que se merece. Pero también tengo que decirte que tenía la tranquilidad de estar al lado de Manolo, que todo lo que tiene de exigente también lo tiene de comprensivo.
P.–Que ‘Dos hombres solos…’ nazca de la creatividad y la escritura de un jerezano es digno de encomio. ¿No se ha planteado durante este periplo escribir más comedias costumbristas en las que reina siempre el humor?
R.–M: De hecho, escribimos una segunda parte que se titulaba ‘Qué buena suerte tengo pa tó’ pero por culpa de la pandemia se quedó rezagada cuando ya estaba enfilando el camino del bien. Luego también llegó ‘Tanto monta, monta tanto’, que no tuvo prácticamente ninguna repercusión. Y ahora ando de gira con otra obra que se llama ‘En el baúl de mis recuerdos’, en la que estoy acompañado por el gran Miguel Caiceo y por la no menos reconocida Melu, en la que cuento mi experiencia con mi padre y su Alzheimer desde el punto de vista más positivo que existe. De nuevo el humor es capaz de hacer que una enfermedad como ésta sea mucho más llevadera.
P.–¿Podemos decir, sin caer en el error, que habéis hecho reír a prácticamente toda España?
R.–M: No caes en el error al cuestionar esa pregunta, porque es totalmente cierto, y lo más importante, genuino e inesperado, es que esta comedia, escrita en el rincón de una habitación de la Barriada Las Flores, que era donde yo vivía cuando lo escribí, haya cruzado el charco y esté de gira en México ya por su sexto año consecutivo.
P.–¿Qué consejo transmitiría a un joven con vocación por el arte dramático?
R.–D: No solo para está profesión, que es una de las profesiones más bonitas del mundo, sino para todas. Yo lo único que te puedo decir es que aliento a todo aquel que lucha por dedicarse en la vida a lo que realmente le gusta. Manolo dice una frase que a mí me encanta y es que el éxito de una persona es no tener jamás sensación de ir a trabajar y te puedo asegurar que a nosotros nos pasa eso, estamos continuamente de vacaciones y encima, de vez en cuando nos pagan (risas).
P.–¿Por qué los jerezanos han de abarrotar la Sala Compañía en esta función del 25 aniversario?
R.–M: Pimero que, como jerezano que soy y sintiéndome arropado vaya al teatro que vaya, me gustaría sentir el calor de mi gente el día 31 en la Sala Compañía porque no hay nada más bonito que sentirse querido en tu propia tierra. Sé que alguno se preguntarán por qué no vamos al Villamarta y me gustaría aclarar que el motivo no ha sido otro que el no poder cuadrar la fechas de nuestra gira con las del teatro y viceversa. Pero sí hay una razón todavía más importante que la que te acabo de exponer: vamos a destinar parte de la recaudación de estas dos funciones del día 31 de mayo, una a las 18:00 horas y otra a las 21:00, a la asociación de familiares enfermos de parkinson de Jerez. Nosotros hacemos muchas cosas benéficas, por eso cuando nos planteamos ir a Jerez teníamos muy claro que, al ser mi tierra, con mayor razón esto iba a ocurrir. Por eso le pido a todo el mundo que se pase por la Sala Compañía, porque además de salir muerto de risa también saldrán con la sensación de haber ayudado.
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