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Casillas, en el punto de mira

Íker Casillas jugará mucho más que una final europea. El veterano guardameta tendrá miles de ojos puestos en sus guantes en el momento posiblemente más delicado de los 15 años que lleva defendiendo la portería del Real Madrid.

El capitán del conjunto blanco será titular en la final de Cardiff ante el Sevilla, un duelo que tiene visos de convertirse en punto de inflexión para él, aunque no está claro si para bien o para mal. Cualquier error cargaría de balas a sus detractores, un grupo cada vez más numeroso. Una buena actuación podría ofrecer garantías a Ancelotti de que sigue siendo el portero que necesita.

En las últimas semanas, la portería madridista fue un hervidero de rumores tras la llegada de Keylor Navas. El costarricense, uno de los guardametas más en forma, fichó para competir con Casillas y Diego López. Si el debate de la temporada anterior entre Casillas y López fue por momentos violento, la situación con los tres se antojaba insostenible.

"Casillas jugará la Supercopa y luego ya veremos", dijo Ancelotti durante la gira del Madrid en Estados Unidos antes de que se conociera el fichaje de Navas.

Diego López está a un paso de firmar con el Milan. Pero ni su salida calmaría la polémica. "Soy mejor y lo sabéis, pero haced lo que queráis", citó Marca al gallego cuando se empezó a rumorear su salida. "¡Fuera Iker!", se escuchó repetidamente durante la presentación de Navas. Las etiquetas en contra de su persona se convirtieron en tendencia en Twitter. Un reflejo del descontento de un sector de los aficionados.

Casillas fue durante muchos años el titular indiscutible del Madrid. Todo cambió con la llegada de José Mourinho al banquillo blanco en 2010. El portugués, descontento con el estado de forma del meta, lo sentó en el banquillo en 2012 y fichó a Diego López para suplir a Casillas por una lesión.

Las buenas actuaciones del ex portero sevillista y las dudas sobre la recuperación del madrileño fueron los motivos que esgrimió Mourinho para no devolverle la titularidad. Tras el adiós del luso, Ancelotti fue salomónico: la Liga para Diego López y la Copa del Rey y la Champions para Casillas. El Madrid ganó las dos competiciones en las que jugó Casillas, pese a que estuvo a punto de caer en la final de la Liga de Campeones por un clamoroso error.

Casillas lleva 14 años sin perder una final a partido único: de las nueve que jugó, ganó siete y perdió dos, la Supercopa europea ante el Galatasaray en 2002 y la Intercontinental ante el Boca Juniors ese mismo año.

Tras un Mundial muy lejos del estado de forma, Casillas buscará un nuevo trofeo y, sobre todo, despejar muchas dudas.

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