Feria de Jerez

La otra calle del ¿infierno?

  • Las casetas de los más jóvenes no se quitan la fama de conflictivas

Está en el punto de mira todos los años. Su mala fama la precede, pero, sin embargo, muchos son los que señalan que, a pesar de todo, es la calle más segura de la Feria por la cantidad de agentes de policía que se pueden encontrar en ella.

Hablamos de la calle de las casetas de la juventud, esa en donde no se consumen tortillas ni pimientos fritos, sino combinados de todo tipo.

Las peleas, los botellones incontrolados y la mala fama que daba al Real se quisieron erradicar por parte del Ayuntamiento hace unos años, cuando se distribuyeron las casetas de los institutos y las facultades por diferentes zonas para no hacer de esta calle un ghetto. Sin embargo, el experimento no cuajó, ya que caseteros de toda la vida protestaron por tener a su vera este tipo de casetas.

Sin embargo, la cosa ha cambiado. Este año, después de muchos años, ya no ha habido casetas de institutos. La problemática de La Juventud también desapareció hace años y, aunque todavía han seguido habiendo problemas graves, como peleas y agresiones a agentes de la autoridad, la cosa parece que se va calmando.

En la caseta Ibiza White señalan que "desgraciadamente, esta calle se echó la fama de peligrosa, y así sigue estando, pero ahora está mejor la cosa, sobre todo porque hay más presencia policial y se han instalado cámaras de seguridad". En los primeros días de Feria, a pesar de que la normativa permite el cierre de las casetas a las 6 de la mañana, han estado cerrando "sobre las 3". "En los últimos días ya se cerró más tarde, porque acudió más gente, pero la verdad es que hasta el fin de semana la cosa ha estado flojita. Hasta el miércoles no hemos tenido una afluencia grande".

En cuanto al consumo de alcohol, los carteles que señalan la prohibición de venta a menores de 18 años abundan por toda la caseta. Sin embargo, no siempre es posible controlar a todos los que se acercan para pedir una copa. "Muchos han venido diciendo que no han traído el carnet porque se montan en los cacharritos y no lo quieren perder. Lo que pasa es que son muchos años de experiencia y por las caras ya vemos si son menores o no", afirma Jorge, trabajador de Ibiza White.

En La Alternativa señalan que su caseta es diferente. "Aquí el ambiente es distinto, es más alternativo. No hay problemas", señalan miembros del club de fútbol encargados de la caseta.

En Los Chingones indican que "gracias a la policía, que la tenemos siempre delante, hemos podido estar tranquilos todas las noches, aunque por aquí suele haber peleas casi a diario", afirma David, uno de los camareros.

Pase lo que pase, parece que las casetas de la juventud seguirán estando en su emplazamiento habitual muchas ferias más.

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