Miriam Méndez: “El flamenco es el máximo exponente de la unión, comprensible al mundo entero”
XXX Festival de Jerez
La artista sevillana inaugura el ciclo de piano flamenco del Festival con el estreno absoluto de 'De Jerez al cielo', con el que ha hecho 'sold out' en La Gotera de Lazotea
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Tiene raíces que la emparentan con la familia de los Méndez de Jerez, con La Paquera, y un parecido artístico y físico con Lola Flores que la llevó a protagonizar un papel de la icónica Lola en la serie Vestidas de azul, de Los Javis. La conocen como “la princesa descalza”, un apodo que le puso la prensa china y que ella adoptó. Aunque no le gustan las etiquetas, fue la primera mujer pianista flamenca.
Una erudita de este instrumento que la llevó, hace 20 años, a publicar Bach por flamenco, un disco de culto. Ahora debuta en esta ciudad, tan cerca del monumento a Lola Flores y de la casa natal de La Paquera. La artista, que desprende una energía eléctrica y es una creadora transversal, se declara entusiasmada con “esta nueva era de Acuario” y está “con una ilusión muy grande en el cuerpo”. Defensora de la libertad absoluta, aboga por “quitar las barreras mentales y las diferencias” y por ver lo que tenemos en común: “Somos todos lo mismo habitando este planeta”.
Pregunta.-De Jerez al cielo es el título de tu nueva propuesta. Eres una artista conectada a la tierra (de ahí tu apodo) y ahora propones un salto al cielo, ¿cómo nace esta idea?
Respuesta.-Creo que desde que llegamos al mundo somos compás. Lo primero que escuchas es el corazón de tu madre y luego el tuyo. En Jerez no se vive el compás, se habita en el compás por una razón muy sencilla: creo que es el único lugar en la Tierra donde la convivencia entre gitanos y payos existe de forma real, no hay una división, existe un todo, se ha aprendido a convivir dentro de un mismo pulso. En Jerez hay vino, que viene de la tierra; y hay compás, que viene del cielo. Y por último la idea total de la unión de Oriente y Occidente, norte y sur. Todos unidos por un solo latido. El flamenco, especialmente en Jerez, es el máximo exponente de esta unión, por eso todo el mundo se mueve tanto con esta emoción, es algo comprensible al mundo entero.
“Jerez es el único lugar en la Tierra donde la convivencia entre gitanos y payos existe de forma real. Se ha aprendido a convivir dentro de un mismo pulso”
P.-Este espectáculo se presenta como “un canto a la vida”, ¿estás en un momento feliz?
R.-Estoy en un momento precioso, pero creo que todos los momentos son preciosos en la vida, lo que pasa es que los juzgamos de mala forma. Todos son oportunidades, lo importante es ver lo que uno tiene en cada momento y vivirlo con todo el amor posible.
P.-Para los no iniciados, ¿qué aporta el piano al flamenco y que aporta el flamenco al piano que no le da la música clásica?
R.-Para mí, el piano no es un instrumento acompañante como ocurre, por ejemplo, con la guitarra en esta versión. El piano tiene una literatura pianística tan grande escrita, desde Bach a Scarlatti pasando por Mozart o Beethoven. Luego cuenta con una serie de octavas que hacen que sea un instrumento orquestal. Yo intento que ese lenguaje pianístico que he aprendido a través de muchos años de carrera, más todas las posibilidades técnicas del piano, llevarlo al flamenco, llevarlo a la armonía y sobre todo al compás, elaborando un lenguaje propio.
P.-El piano es un instrumento muy joven en el ámbito flamenco, ¿tuviste referentes en tu formación?
R.-No, lo poco que había no resonaba conmigo. La investigación por mi parte vino por el compás y por los palos, solo traía armónicamente referencias de Falla, Turina o Albéniz, pero mi lenguaje flamenco me lo he creado yo.
“Es un error encarcelarse en la vida. La palabra libertad la tengo puesta en la coronilla desde por la mañana”
P.-¿De qué eres precursora?
R.-De traer al flamenco el lenguaje occidental de la música clásica. Llevarlo a los palos, por bulería, por soleá, por seguiriya. Soy la primera mujer en haberlo hecho.
P.-Eres una artista total, te gusta bailar, cantar, performar.
R.-Es un error encarcelarse en la vida, más para una artista. Si tú quieres, pues baila ahora, baila y punto. Hay que quitar barreras en ese aspecto, del miedo, del ego. Creo que nos hace vivir la vida de una forma muchísimo más libre y más plena, que es para lo que venimos, a ser libres. La palabra libertad la tengo puesta en la coronilla desde por la mañana.
P.-¿Cómo es para ti tocar en Jerez, tan cerca del epicentro de Lola Flores y La Paquera?
R.-Imagínate lo que es para mí llegar a este lugar, la primera vez que voy a actuar en Jerez, y encontrarme en ese corazón puro, se me ponen los vellos de punta nada más que de pensarlo. Es todo como una potencialidad de energía, de emoción. Pasar por la calle me eriza la piel. Voy a dejar mi corazón entero, todos los átomos y células de mi cuerpo.
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