Jerez

Aislados en la Sierra de San Cristóbal

  • Quince familias de la Cañada del Carrillo no pueden acceder a sus casas al quedar inundado el carril

  • El nulo mantenimiento atasca los canales y anega la zona del Rancho de la Bola

Los vecinos de la Cañada del Carrillo han quedado aislados por carretera de sus hogares. Este asentamiento, ubicado junto al Rancho de la Bola, en la franja jerezana de la Sierra de San Cristóbal, está rodeado en la actualidad por una inmensa laguna. La altura es realmente preocupante: "En algunas zonas es capaz de dejar bajo el agua la rueda de un tractor y en otras hay más de dos metros de profundidad". Lo peor de esta situación es que la única opción que tienen los vecinos es atravesar a duras penas un carril en un pésimo estado de abandono, aparcar donde no haya agua y dirigirse -resbalones mediante- a sus domicilios por un escarpado sendero. En la zona tienen vivienda quince familias, de las que seis de ellas viven allí. Son una veintena de personas, mayores en su mayor parte. Quien peor está llevando este aislamiento es un vecino, enfermo, que debe acudir a diálisis cada tres días. Los vecinos destacan, al ver pasar la ambulancia que le trae de vuelta, que "le deja al borde del carril y desde allí, enfermo como está, debe irse andando hasta su casa".

La situación de la Cañada del Carrillo tiene culpable: la Junta de Andalucía. El nulo mantenimiento de la zona ha provocado que el canal que debe canalizar las aguas y dirigirlas al cercano río Guadalete esté completamente atascado. "La zona recibe el agua que ha caído en zonas tan lejanas como Sanlúcar y Rota. Llega hasta aquí a través del Arroyo Carrillo", señala Salvador Sotomayor, que ejerce de portavoz de unos vecinos que aspiran a erigirse en asociación para solucionar sus problemas.

Para pasar del intransitable carril al sendero que lleva a las casas hay que atravesar un puente absolutamente resquebrajado y que cualquier día se viene abajo. Según los vecinos esta dañada infraestructura es del ministerio de Defensa, que los construyó para el paso de tropas. El agua pasa con rapidez bajo el mismo, pero trescientos metros más adelante, en dirección a la carretera de El Portal, el caudal se encuentra con unas canalizaciones bajo la carretera que están taponadas. El efecto presa ha convertido la zona en una inmensa laguna repleta de eucaliptos, garzas, espurgabueyes y hasta alguna cigüeña.

La última vez que se limpió el canal fue hace cinco años, "pero en aquella ocasión la Confederación (sic) ni se llevó los residuos, sino que los dejó al lado", lo que obviamente ha provocado que con el tiempo volvieran a tapar un canal "que ahora mismo está prácticamente a ras con el resto del terreno".

Los vecinos ya llevan dos días aislados por carretera, lo que ha provocado situaciones tales como "tardar horas en poder contactar con los hijos, tras salir los padres a hacer gestiones, regresar y no poder acceder porque el carril estaba bajo el agua y ni se veía". Llama la atención que este acceso fuera reparado hace años por los propios vecinos, con su dinero y poniendo ellos los materiales. "Tan sólo pedimos que nos den la tierra y los guijarros para adecentar el camino, que nosotros mismos ponemos la mano de obra", asegura Sotomayor que añade que "la mayor parte de quienes vivimos aquí ya somos pensionistas". Una vecina explica que en la zona "todos pagamos la contribución, que además es urbana" pero se lamenta de algo tan incomprensible como que carecen de servicios como "recogida de basuras, alcantarilla y ni siquiera cartero".

Los vecinos denuncian que llevan años y años (unos ocho, dicen) avisando de esta situación al Ayuntamiento y a la Junta sin que se haya hecho nada para mejorar sus condiciones de vida. Tan cansados están que ayer prefirieron avisar a Diario de Jerez antes que al Ayuntamiento. "Por aquí tan sólo han pasado los políticos para hacerse la foto" y recuerdan a este respecto las visitas de la ex alcaldesa García-Pelayo yla de la teniente de alcaldesa Carmen Martínez durante el mandato de Pilar Sánchez.

La alcaldesa, que ayer visitó el río junto con el alcalde delegado de El Portal, Jesús Alba, supo de las quejas de los vecinos después de que uno de ellos se acercara a comunicarle la situación. Una vez allí, Mamen Sánchez inspeccionó la zona junto con técnicos municipales y ordenó la realización de un informe para elevarlo a la Junta. La teniente de alcaldesa Carmen Collado reconocía sobre el terreno que "la solución pasa porque una excavadora retire los restos que están taponando la salida de las aguas hacia el río". Una vez más, el Ayuntamiento asumiría unas competencias que no son suyas. Si se acometiera el desatasco, habría que esperar a que llegara el buen tiempo para que la consejería de Medio Ambiente iniciara los trabajos de limpieza del canal. Mientras tanto, a los vecinos de la Cañada del Carrillo y la Hijuela de Miraflores tan sólo les queda esperar que el nivel de las aguas vaya bajando. Lo malo es que hasta el domingo seguirá lloviendo.

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