Jerez

Bodegas Tradición: el jerez con más arte

  • La compañía fue fundada en 1998 por Ignacio López de Carrizosa, Javier Domecq y Joaquín Rivero

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SI juntamos a los Domecq, a los Rivero Valcárce y a los López de Carrizosa, con pasado vinícola que les chorrea por todos los poros, no apostamos mal cuando hablamos del negocio del vino. Fijáos: Rivero puede tener tanta o más tradición al vino que cualquiera de esos dos apellidos. Eso es de tener en cuenta: Antigüedad, seguro. Se cree que los Rivero iniciaron el negocio mucho antes de 1653, ya que en su archivo hubo curiosos que encontraron documentos que hacían referencia a la existencia de un negocio que se llamó Pedro Alonso Cabeza de Aranda y Zarco, cuyas iniciales sirvieron para crear la famosa marca CZ, una de las pioneras en esto del arte del jerez. Y fue un Rivero -qué cosas-, Joaquín María Rivero y González quien continuó con la firma hasta su desaparición.

En Jerez ocurren estas cosas. Ves un apellido en su árbol genealógico, pasa el tiempo y, de nuevo, como a tropel, comienzan a aparecer descendientes. Y como de casualidades anda la vida, Joaquín María habría tenido como sucesor a otro Joaquín, el Joaquín del siglo XX.

Bien. Pues habrá que decir que Joaquín Rivero, Ignacio López de Carrizosa y Javier Domecq levantaron en 1998 la coqueta bodega de 'Tradición', muy gitana ella, entre San Mateo y Santiago, pura encrucijada donde se guarda silencio y paciencia para que sus vinos alcancen la longeva edad de veinte años, que muchos son. Conclusión: Bodegas Tradición es una bodega joven pero sus productos y métodos son antiguos y artesanales. Mantiene el clásico sistema de crianza del jerez y, como muchas de esas bodegas que han emergido en los últimos años, pone en el mercado vinos de calidad VORS y VOS: Palo Cortado Tradición VORS: El Oloroso Tradición VORS; Amontillado Tradición VORS; Pedro Ximenez Tradición VOS y, en la gama de brandies, dos tipos de Brandy Viejo Solera Gran Reserva, Brandy Tradición Viejísimo Solera Gran Reserva.

2002 es un año importante para Tradición. La antigua bodeguita comprada originariamente a Fernando Carrasco Sagastizábal amplía sus instalaciones para poder ampliar el soleraje y adaptar una zona para una pinacoteca. El paseo por la bodega es un ameno discurrir entre andanas de botas de añada hasta que, plaff, uno se da de bruces con la imponente pinacoteca de la colección familiar de Joaquín Rivero, una selección obras de la pintura española de entre los siglos XV al XIX, orgullo familiar, lo que provocará un aumento de las visitas desde 2006. Es la mejor mezcla que puede conseguirse: la pintura y el vino como visión de Jerez.

Si las Bodegas Tradición pueden haber sido las únicas bodegas del marco dedicadas con exclusividad a los vinos VORS y VOS, esto es, con una vejez media de veinte años, la compañía ha decidido romper con esta 'tradición' para presentar el 'Fino Tradición' que está elaborado por el método de soleras y criaderas y bendecido con un añejamiento superior a los doce años y que tuvo una producción limitada en sus comienzos. Pero ahora, lo que parece primar en el seno de la bodega, lo que más se mima, es el futuro proyecto de la llamada Bodega del Fino, que encontrará asiento en las antiguas dependencias de Rincón Malillo, de donde brotará un fino viejo en rama.

En este mismo espacio se pretende crear lo que denominan 'un proyecto combinado de arte y la crianza del fino, que podría estar lista finales de año. Así, a través de un centenar de fotografías del siglo XIX se contará la historia del vino en la ciudad, un empeño de proyecto artístico en el que se vuelca con entusiasmo Helena, hija del empresario Joaquín Rivero, ese jerezano que quiere "que mi tierra sea importante, que recupere sus mejores tiempos, industrial bien gestionada... que sea un ejemplo para otras bodegas, porque el éxito de esa recuperación pasa por firmas pequeñas que hagan productos de calidad".

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