Bodegas

Zona de Crianza sí, Fino de Sanlúcar no

  • El pleno del vino aprueba la propuesta pactada por cooperativas y Fedejerez para responder a las observaciones de Bruselas sobre la DO del vino de Jerez y la Manzanilla

  • Las Bodegas de Sanlúcar agotarán la vía administrativa y Barbadillo estudia recurrir al Tribunal de la Competencia

  • El sector aplazó la semana pasada la votación

Vocales de las cooperativas a su llegada al Consejo Regulador para una sesión anterior del pleno del vino. Vocales de las cooperativas a su llegada al Consejo Regulador para una sesión anterior del pleno del vino.

Vocales de las cooperativas a su llegada al Consejo Regulador para una sesión anterior del pleno del vino. / Manuel Aranda

Que cada palo aguante su vela. Las cooperativas del Marco de Jerez y la patronal bodeguera Fedejerez hicieron valer este martes su mayoría en el pleno del vino para aprobar, con el apoyo también del vocal de Bodegas José Estévez, su acuerdo previo en respuesta a las observaciones planteadas por la Comisión Europea sobre el funcionamiento de la Denominación de Origen al hilo de la solicitud de modificación de los pliegos de condiciones para dar amparo a los vinos no fortificados. En resumidas cuentas, el acuerdo aprobado con el voto favorable de 13 de los veinte vocales del sector, avala la equiparación de la Zona de Producción con la Zona de Crianza, de un lado, y aunque no lo exprese explícitamente, pone la puntilla a la coexistencia de Fino y Manzanilla en Sanlúcar.

En el primero de los casos, el acuerdo aboga por asumir la integración de las dos zonas geográficas actualmente diferenciadas en el Marco en una única que pasaría a llamarse Zona de Crianza y Producción, para lo que solicita incluso que se inicie el proceso para modificar los pliegos de condiciones. De esta forma, el histórico triángulo que conforman Jerez, El Puerto y Sanlúcar, dejaría de tener la exclusividad para la crianza y comercialización de los vinos amparados por la DO, para compartirla con las bodegas enclavadas en los municipios de la Zona de Producción, integrada por Lebrija, Trebujena, Rota, Chipiona, Puerto Real y Chiclana.

Y en el segundo de los casos, el acuerdo se limita a señalar que entre el Fino y la Manzanilla no hay ninguna diferencia, es decir que son el mismo vino, para que sea la Comisión Europea la que determine qué hacer para acabar con la dualidad entre Fino y Manzanilla en Sanlúcar.

La votación fue aplazada la semana anterior después de una prórroga de tres meses tras un tenso debate en el que se pusieron de manifiesto las diferencias insalvables de los valedores de la propuesta aprobada este martes por mayoría simple frente a la posición defendida por los viñistas independientes de Asevi-Asaja y las bodegas de Sanlúcar, ambos a favor de dejar las cosas como están para propiciar un debate más sereno antes de acometer una modificación de los pliegos de condiciones del jerez y la manzanilla.

El acuerdo avala la equiparación de la Zona de Producción con la de Crianza y sostiene que el Fino y la Manzanilla son el mismo vino

Las posiciones estaban ya claras, por lo que la sesión se centró en la votación, si bien los vocales de la manzanilla dieron lectura a un escrito que se hizo constar en acta en el que defienden la retirada de la solicitud elevada a Bruselas para elaborar vinos sin añadido de alcohol.

Las Bodegas de Sanlúcar observan “grandes incongruencias” entre el texto del acuerdo y los informes que se aportan como anexo, por lo que el portavoz de esta asociación, Gabriel Raya, anunció que, como primera medida, estudiarán posibles recursos administrativos.

“Todo el mundo es consciente de lo que ha votado, que lleva a la paralización, puede que durante muchos años, porque se va a agotar la vía administrativa, y luego ya veremos”, indicó Raya, quien anunció igualmente que la asociación a la que representa seguirá trabajando mientras en la separación efectiva de las decisiones que atañen exclusivamente a la DO Manzanilla de las que afectan la DO Jerez”.

“La paralización es segura”, dijo Víctor Vélez, director general de Barbadillo, ya que con independencia de las actuaciones que emprenda la Asociación de Bodegas de Sanlúcar, la firma a la que representa también recurrirá a la vía administrativa y, posiblemente, al Tribunal de la Competencia. “Tenemos que defendernos porque nos ocasiona un grave perjuicio económico y comercial, y entendemos que es manifiestamente ilegal”.

El acuerdo sale adelante con el apoyo de 13 de los 20 vocales -cooperativas, Fedejerez y Bodegas José Estévez- del pleno del vino

Los viñistas independientes comparten con las Bodegas de Sanlúcar que el acuerdo adoptado es un “simple intercambio de estampitas” entre las cooperativas y Fedejerez, en el que entienden que salen ganando las primeras con la ampliación de la zona de crianza, no así la patronal bodeguera jerezana, que a su juicio es la más perjudicada con la integración de las zonas geográficas.

Al término de la sesión plenaria, el presidente de Fedejerez, Evaristo Babé, mostró su satisfacción por “el acuerdo mayoritario logrado gracias al esfuerzo, generosidad y buena voluntad puesta por las Bodegas de Fedejerez y las cooperativas”, si bien lamentó que no se haya podido conseguir la unanimidad, como le habría gustado, pese a los “reiterados esfuerzos realizados”.

En todo caso, Babé cree que "no hay que precipitarse pues, hoy por hoy, todo sigue igual hasta que no se aprueben las oportunas modificaciones de los pliegos de condiciones", por lo que aseguró que "no tengo intención de estar desmintiendo las interesadas imprecisiones y las lamentables provocaciones que algunos van a preferir".

Las cooperativas, igualmente satisfechas, aunque también les habría gustado un mayor consenso, entienden que el acuerdo consagra “una reivindicación histórica como es la equiparación de la Zona de Producción con la de Crianza y, a partir de aquí, veremos cómo se desarrollan los acontecimientos”, señaló el presidente de la cooperativa de Jerez, Salvador Espinosa.

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