Jerez

El CTV espera su turno

  • La UCA ve con decepción la paralización del Centro Tecnológico del Vino, un proyecto trabajado desde la Universidad que es "una víctima" del estado de insolvencia del PCTA

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La falta de consenso, la improvisación y, en definitiva, las cosas mal hechas, han puesto en jaque iniciativas empresariales y de futuro para la ciudad. Un ejemplo claro es el Centro Tecnológico del Vino (CTV), un supuesto gran balón de oxígeno económico para la zona que se ha ido vaciando poco a poco. Una iniciativa que nació al augurio del PTA (Parque Tecnológico Agroindustrial), surgido a la vez del pachequista CAI (Centro Agroalimentario Industrial), y que ahora se ve paralizado como víctima del estado de insolvencia del ahora PCTA  (Parque Científico Tecnológico Agroindustrial de Jerez), que está en preconcurso de acreedores.  

 

Dicho CTV estuvo vacío de contenido desde los inicios, con ciertas propuestas para la elaboración de fármacos genéricos que no se llevaron a cabo. Hasta que hace cerca de dos años, la Universidad de Cádiz fue "invitada" a participar por parte del Parque para que dotara de sentido el Centro. De esta forma, la UCA, con el apoyo  de un importante número de investigadores, inicia la elaboración de un proyecto específico en el marco del PCTA sobre dicho Centro, que contempla la presencia de la Universidad en el Parque, dotando así de ese valor al CTV como centro de investigación, de servicios de transferencia y de desarrollo tecnológico para la sociedad en general y para el tejido empresarial vitivinícola en particular. "Sus principales funciones son las de ofrecer respuestas a las necesidades de las entidades y empresas relacionadas con el sector del vino y su industria auxiliar, empleando una completa infraestructura, adecuada a las nuevas tecnologías. En una gran parte de la propuesta se relaciona las potencialidades científicas de la UCA y del Campus de Excelencia Agroalimentario (CeiA3) con el conjunto de actividades vinculadas a las distintas fases de producción, elaboración, marketing, distribución, promoción y venta del vino asociadas al Parque.", cuentan desde la Universidad de Cádiz.

 

Para el rector de la UCA, Eduardo González Mazo, el CTV es un edificio que estaba pensado "para ser un centro de referencia en innovación y transferencia, un revulsivo para la economía de la zona". Mazo recuerda que la UCA fue invitada a participar en este Centro, "porque también tenemos una labor social y económica de cara a la provincia a través de experiencias como éstas. El CTV es el vehículo de lo que la UCA pude aportar al sector vitivinícola". Una vez concluido el proyecto, aprobado y avalado tanto por el PCTA como por la UCA, "aparecen las dificultades financieras, justo en el momento en que íbamos a firmar el convenio. A primeros de año ya podríamos haber estado instalados allí". 

 

Hoy, el Ayuntamiento y la Junta han aparcado sus diferencias sobre el PCTA  para buscar una solución conjunta a la situación de insolvencia que atraviesa la sociedad gestora del Parque, de la que son los principales accionistas, e intentar evitar el anunciado preconcurso de acreedores, planteado el pasado verano con idea de ganar tiempo para hacer frente a su previsible situación de insolvencia por el reembolso de 10 millones de euros de subvenciones. Deudas millonarias derivadas de ese negocio inmobiliario, el 'cáncer' del Parque en el que la sociedad entró de lleno con la construcción del contenedor de empresas y el Centro Tecnológico del Vino, alejándose de su actividad principal, la promoción del parque y la captación de empresas. Varios agentes creen que el futuro del Parque pasa por la disolución de su sociedad gestora. 

 

La propuesta de la UCA llevaba unido el compromiso por parte del Parque de una dotación de infraestructura científica por un valor superior a 2 millones de euros, a cargo de fondos FEDER, que permitiría la más cualificada dotación del edificio. Sin embargo, se decidió que no se iba a ejecutar "hasta que no se supiera si iba a ser viable o no el CTV. Se paralizó. La Universidad lo quería todo gratis, había que pagarle la adaptación del edificio -unos 700.000 euros-, luz, agua, mantenimiento... Y eso es inviable, y si todos los agentes (los que deberían estar involucrados en este proyecto, además de la Universidad, como Administración, bodegas, empresarios...), no aportan algo, es imposible porque el Parque no tiene liquidez para eso. Diputación tampoco, ni la Junta, ni el Ayuntamiento, por eso el CTV está parado", cuenta el actual gerente del Parque, Juan Carlos Racero. "La UCA presentó un buen proyecto, pero cómo se paga. Hoy no sabemos quién podría mantener un edificio que podría costar unos 300.000 euros al año, además de con una capacidad espacial muy grande. No hay fuente de financiación para ello ahora mismo. Estamos ahora con el Gobierno central a ver si dan plazos de pagos para devolver esas ayudas. Y si no se equipa, hay que devolver la subvención de dos millones que se solicitó para ello". "El problema -recuerda Racero- es que se definió en sus inicios como CTV pero no se le buscó contenido, y eso es lo que está mal hecho y ahora se están pidiendo esas  subvenciones que se aprobaron".

 

A este respecto, González Mazo recuerda que a la UCA "se nos pidió nuestro capital humano, no el económico. Es como si invitamos a un experto a trabajar en la Universidad y le decimos que pague la luz. Hay que tener en cuenta que cerca de medio centenar de profesionales se hubiera trasladado al Parque, incluso llevando sus propios equipos. Nos prometieron esos dos millones en equipamiento. Ahora está todo parado". 

 

 Fuentes cercanas al Parque destacan que el CTV "se paralizó con la entrada del PP en el Gobierno municipal. Una vez construido el Centro, había recursos pero no se tenía el contenido. Surge la iniciativa de hacer genéricos, se adapta el proyecto y se aprueban esos dos millones para equipamiento, que se utilizarían también  para la continuación del CTV". Estas mismas fuentes señalan que el dinero para ese equipamiento, "se ha utilizado en gastos corrientes del Parque a causa, también, de impagos de la Junta. Ciertamente, el Parque tiene un problema gordo para la devolución, como para otras deudas que no han contado. Se hacen las cosas a trompicones y mal.  El PCTA se lo han cargado los políticos". 

 

En esta tesitura, el elaborado proyecto de la UCA se queda compuesto y si novia. Ante tal situación, y muy molestos, desde la UCA aseguran que el personal de la Universidad "ha realizado un excelente trabajo durante meses para la elaboración de las memorias que han permitido la redacción de los necesarios pliegos de licitación. Ello ha supuesto, en ocasiones, la renuncia de determinados grupos de investigación a participar en otro tipo de convocatorias de infraestructura científica para evitar la duplicidad de equipos".

 

Este parón de CTV supone para la UCA "el consiguiente abandono de un proyecto en el que tanto trabajo, esfuerzo e ilusión ha puesto la Universidad de Cádiz y que podría suponer un importante avance en el desarrollo socioeconómico regional". "Un centro -precisan- tecnológico de referencia internacional y de indudable valor estratégico para el sector vitivinícola del Marco de Jerez, así como la posibilidad que suponía para nuestra Universidad comprometernos, como siempre, firmemente con la sociedad a la que servimos", añaden. De esta forma, el rector de la UCA ha mostrado su decepción, "porque hemos trabajado de un manera disciplinada, ordenada y callada. Y generosa, porque teniendo cuatro campus, ¿por qué íbamos a trabajar también en otro sitio como el Parque y pagar más? Yo creo que no se han dado cuenta del esfuerzo. Nosotros hemos hecho nuestro trabajo, que no se puede concluir por cuestiones ajenas a la Universidad". Respecto a las posibilidades de que el CTV sea el 'salvador' del PCTA, Mazo es claro:  "Las de ahora no son unas circunstancias económicas normales en el Parque. Con el CTV no se va a ganar dinero como para sacarlos de su situación de preconcurso. Nosotros somos unos perjudicados de todo ello".  

 

Para el actual gerente del PCTA, "esto es una herencia de una serie de cosas que no se hicieron bien en su momento. El futuro del CTV está en la implicación no sólo del Consejo Regulador, sino de todas las ramas del sector. Que haya un lugar de referencia y que todas las Administraciones apostaran por el CTV, como el Rancho La Merced -que quizás debería haber tenido su sitio en el CTV-, el laboratorio de enología de la calle Córdoba... Debería ser el núcleo si verdaderamente tiene su sentido, un lugar que sirviera  no sólo para hacer tecnología del vino, sino donde hubiera una reconversión del sector, que lo está pidiendo a gritos. Que se reconociera que Jerez es la capital de vino. Al final, se ha quedado un edificio construido, sin alma y sin contenido. Es la realidad que se vende por un lado porque está politizado, y yo he intentado durante un año que se despolitice, pero siempre se vuelve. Es algo ajeno a lo que es mi gestión diaria. Mi trabajo es buscar soluciones y traer empresas. Y en estos meses nos tendremos que centrar en el CTV". 

 

El director del Consejo Regulador, César Saldaña, reconoce que a estas alturas "no hemos tenido mucha involucración en los proyectos del CTV. Pero de cara al futuro, sí creo que puede ser positivo para el sector en general, y el Consejo en particular". Saldaña recuerda que la investigación ha estado más en la diversificación que en los vinos más tradicionales, "ya que con una Denominación detrás este aspecto es más delicado. El CTV es algo que nos parece muy positivo, sobre todo, para esa bodegas que buscan diversificar". Saldaña asegura que desde el Consejo, "estamos dispuestos a involucrarnos por la potenciación del sector de la vitivinicultura de la provincia. Y dentro de la Denominación también nos tenemos que preguntar siempre por el futuro. La apuesta nuestra es siempre desde nuestra Denominación, aunque otras bodegas quieran diversificar pero fuera de ese carácter". 

 

El presidente de la patronal bodeguera Fedejerez, Evaristo Babé, cree que sería "una pena que se dejara de desarrollar un centro como el CTV, que acerca  a las empresas y la Universidad. Creo que sería algo muy útil. Podría ser un referente en el Marco y un espacio en el que aunar las investigaciones. Aportaría un gran valor en el sector de la vitivinicultura, las bodegas, la industria... Desde la patronal estamos dispuestos y, de hecho, lo hacemos, a sentarnos con la UCA. Pero aquí la clave está en la financiación, que es lo que frena estas iniciativas. La situación es complicada". 

 

El rector de la UCA muestra su esperanza de que más adelante, "se pueda salvar un proyecto que es único. Y desde aquí quiero agradecer su trabajo a todo el personal que lo ha hecho posible". "Nosotros -concluye- no vamos a entrar en el debate político. No creemos que aquí nadie quiera perjudicar  a nadie. Sólo queremos colaborar. Y no hay que olvidar nunca que, al fin y al cabo, el CTV son los propios ciudadanos".

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