Capital de la fiesta motera

Muchos aficionados disfrutaron solo del sábado: llegaron ayer a Jerez y se marcharon por la noche. Los moteros observan más ambiente en la ciudad, "pero no como hace años".

Imagen de la salida de aficionados del circuito tras las primeras pruebas clasificatorias para las tres pruebas mundialistas que se disputan hoy.
Imagen de la salida de aficionados del circuito tras las primeras pruebas clasificatorias para las tres pruebas mundialistas que se disputan hoy.
Domingo Díaz Jerez

24 de abril 2016 - 01:00

"Dale, dale, dale". Se podría decir que esa ha sido la frase más repetida a lo largo del fin de semana. Mayores y niños han aguardado durante casi un año para volver a escuchar el rugir de los motores y ayer aprovecharon para alentar a los amantes de las dos ruedas para que hicieran el máximo ruido con sus máquinas. El embrague, el puño, los frenos y las gomas de más de uno se quedaron para siempre en Jerez.

Después de algunos años en los que el ambiente había sido más discreto de lo normal, ayer pareció haber un repunte de moteros por la ciudad. No se vuelve a épocas pasadas, pero sí que se notó una mayor afluencia en la capital, que tenía ganas de ver espectáculo en la calle. Desde por la mañana, cuando aún se disputaban los entrenamientos clasificatorios para la carrera de hoy en el circuito, los aficionados se iban dejando ver. Con el paso de las horas y la salida de muchos moteros del trazado jerezano, la ciudad se convirtió en un auténtico museo de motos al aire libre.

"La de la izquierda es de mayor cilindrada que esta de aquí", comentaba un amigo a otro mientras escuchaba el ensordecedor ruido de los motores que les obligaba a hablar prácticamente a chillidos. Mientras, los más pequeños -aún sin edad para poder conducir por el asfalto- aparcaban sus bicis entre las decenas de motos de gran cilindrada que llenaban la avenida de Europa ayer por la tarde y soñaban con poder cabalgar sobre ellas alguna vez. El poder hacerse una foto para las redes sociales era lo más cercano a lo que se aspiraba.

Las camisetas diferenciaban a los distintos grupos. La peña motera Locos del Asfalto reunía a sus miembros para ver el ambiente, aunque señalaban que las carreras mejor desde la televisión: "Llegamos el viernes y nos quedamos aquí todo el fin de semana, pero venimos sin entradas". Y es que a muchos les llama más la atención lo que ocurre fuera del circuito que lo que hacen Márquez, Pedrosa o Lorenzo.

Un aficionado llegado desde Granada también opina que para ver el Gran Premio es mejor la pequeña pantalla. Se ha desplazado en moto desde la capital nazarí, donde se encuentra por motivos de trabajo, solo para vivir la fiesta: "Una vez en tu vida o dos tienes que ir al circuito, pero ya luego, si quieres ver la carrera tranquilo, es mejor la tele. Allí si vas a pelouse solo ves un par de curvas y tienes que mirar la pantalla grande y es incómodo. Además, como te coja mucha calor... Así que, como eso ya lo vivimos, venimos y disfrutamos en la calle".

"El estado de la autovía es muy bueno para viajar", exclama el motero contando las hazañas del viaje. Su mayor temor han sido los que velan por la seguridad en las carreteras, que al que se excede exprimiendo el puño le pasan luego la factura: "Me enganche a un grupo de viaje y hubo algunas curvas en las que puede que fuéramos un poco más rápido de lo permitido. Nos encontramos con una patrulla de la Guardia Civil y cuando nos dimos cuenta estaban saludando al helicóptero, así que a ver".

Junto a él, su compañero 'rossista' llegado desde Algeciras, de donde son ambos, disfruta mostrando su camiseta de 'Il Dottore' sin preocuparle cualquier tipo de rivalidad que pueda haber por lo que ocurre en la pista. "¿Alguno nos va a dar de comer? ¿Entonces para qué vamos a discutir", sentenciaba entre bromas.

Llegaron personas de todos los lugares e incluso solo para el día. Desde Málaga, una peña motera quería disfrutar del ambiente para posteriormente ir a visitar otras localidades vecinas. "Nos han dicho que sobre todo Chipiona se pone muy bien", señalaba.

Jerez no fue el único lugar elegido por los moteros para pasar el sábado de Gran Premio. Desde la peña motera En Cuero, llegados desde Ubrique, se hicieron un tour por la provincia y declararon su intención de ir a El Puerto y Chipiona. "Hemos venido hoy -ayer para el lector- y el viernes. Otros años hemos alquilado un piso, pero como el tiempo está bueno hemos decidido que 70 kilómetros no es nada", afirmaba uno de sus representantes que se mostraba feliz por poder así disfrutar de su montura.

En la capital mundial del motor, zonas como la avenida Álvaro Domecq, hasta bien entrada la tarde no tendría un aspecto similar al de la jornada anterior. La fiesta allí concluyó el viernes con el alba y, aunque más de uno en otro lugar mostraba sus intenciones de trasladarse allí, hasta que no llegó el espectáculo del Freestyle no volvió la fiesta. Nuevamente, altas horas de la madrugada dejaron la sensación de que el Gran Premio de España se celebra en la capital mundial de la fiesta motera.

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