Jerez

Los contenedores soterrados siguen sin ser reparados ni retirados

  • Varias calles y sobre todo plazas del centro de la ciudad continúan ofreciendo la imagen de tapas de depósitos precintados casi un año después de haber sido inutilizados

Imagen del lamentable aspecto que presenta la plaza San Andrés. Imagen del lamentable aspecto que presenta la plaza San Andrés.

Imagen del lamentable aspecto que presenta la plaza San Andrés. / Manuel Aranda

Diez meses después de que la UTE adjudicataria de la limpieza viaria y recogida de basura en Jerez, FCC-Cointer-Equalm, decidiera prescindir de todos los contenedores soterrados que hay en la ciudad y precintarlos, no se ha hecho absolutamente nada para, como se dijo en diciembre del año pasado, recuperarlos de nuevo o eliminarlos de manera definitiva.

Estos contenedores están situados en calle Lealas, plaza Aladro, La Merced, plaza del Progreso, plaza Rivero, Alameda Vieja, plaza San Andrés y calle Cruz. Todos siguen precintados con unas cintas para que no se utilicen y en la mayoría de los casos tienen a su lado contenedores convencionales de basura. Lo cierto es que casi un año después la imagen que presentan esas calles y plazas es totalmente censurable, y no se entiende el motivo por el que no se han recuperado esos contenedores soterrados o no se han eliminado de manera definitiva.

Son varios los motivos por lo que en su día se tomó la anular estos contenedores que acumulan la basura bajo el nivel de las aceras. En primer lugar, los contenedores ofrecen oxidación en sus bases, pero también están deteriorados y además, el Ayuntamiento y la UTE FCC-Cointer-Equalm constataron en su día que los ciudadanos dan poco uso a estos contenedores y prefieren dejar las bolsas de basura en el exterior en lugar de introducirlas en el depósito soterrado, quizás para no tener que tocar con las manos las superficies de esos contenedores de acero por el mal estado que presentan.

Otros contenedores inservibles en la calle Lealas. Otros contenedores inservibles en la calle Lealas.

Otros contenedores inservibles en la calle Lealas. / Manuel Aranda

Precisamente como consecuencia del mal estado de los depósitos, el técnico de prevención de riesgos de la UTE consideró, en diciembre del año pasado, que ni los usuarios debían utilizarlos ni los empleados debían trabajar con estos contenedores en tanto no fueran arreglados y se les quitara el óxido, y así se lo comunicó la empresa concesionaria de la limpieza al Ayuntamiento, avisándole de que todos los contenedores soterrados iban a ser inutilizados con precintos y junto a ellos se iban a poner contenedores ‘en superficie’, es decir, los convencionales que hay por el resto de la ciudad.

Desde el Consistorio se informó a la UTE hace diez meses que la previsión era retirarlos dada su situación de poco uso y su deterioro porque, como queda dicho, la base se oxida con facilidad.

La UTE se comprometió entonces a confeccionar un presupuesto de cara a una posible reparación para volver a ponerlos en uso acorde a tal informe de prevención. Dijo que una vez tuviera presupuestado el coste de los arreglos haría una propuesta al Ayuntamiento para su reactivación, o bien, si sigue vigente la opinión primera del Ayuntamiento, para su anulación definitiva y para la creación en esos mismos lugares de nuevos espacios para contenedores en superficie, es decir, los convencionales.

Estos contenedores soterrados fueron instalados en Jerez entre los años 2003 y 2004. En su día, el Ayuntamiento dijo que las ventajas de este sistema eran varias. De un lado, al estar soterrado el contenedor se anulan los malos olores, lo que posibilita que la recogida de basuras se podía prolongar durante todo el día y no tan sólo a partir de las diez de la noche, tal y como se hace en la actualidad. De otro lado, la capacidad de los contenedores es de tres mil litros (tres metros cúbicos de volumen), lo que viene a multiplicar por seis el de un contenedor externo. Su capacidad y la mencionada ausencia de olores facilita, además, que la recogida de residuos no tenga que ser diaria, con lo que la contaminación acústica de la recogida se minimiza. Otra de sus ventajas radica en su mínimo mantenimiento, así como en la estética. El impacto visual de los contenedores normales en los cascos antiguos es irremediable, aunque los contenedores grises logran pasar casi inadvertidos.

Este sistema de contenedores soterrados se asemeja a una serie de buzones donde la basura se deposita dependiendo de su contenido: papel, vidrio y residuos orgánicos. Los contenedores encajan en unas arquetas de hormigón que fueron sometidas a un proceso de impermeabilización, lo que impide que los lixiviados (el líquido que desprenden las basuras) se filtre al subsuelo. En el capítulo de desventajas, cabe destacar que para su vaciado se requieren camiones de carga lateral, si bien estos pueden ser manejados por un único operario. Igualmente, su instalación requiere una inversión económica que no es precisamente pequeña. Este novedoso sistema se comenzó a aplicar en Jerez en dos conocidas calles de la ciudad, Merced y Lealas, aprovechando que fueron remodeladas. Luego se extendió al resto de ‘isletas’, que llevan ya casi un año inutilizadas.

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