Las consecuencias de la pandemia

El miedo al Covid te hace apretar los dientes

  • El estrés por la pandemia dispara las consultas en los dentistas de Jerez

  • El bruxismo multiplica la prescripción de placas de descarga en la ciudad

Una dentista sostiene una placa de descarga, cuya aplicación se está disparando.

Una dentista sostiene una placa de descarga, cuya aplicación se está disparando. / Manuel Aranda

La pandemia no sólo genera problemas económicos. A las terribles consecuencias de muertes por el Covid-19 se unen otros problemas del día a día. Uno de sus principales efectos se están percibiendo en las clínicas dentales. Y los dentistas de Jerez ya están comprobando la forma en la que la tensión acumulada por la pandemia empieza a pasar factura en la boca de los jerezanos. Literalmente.

La inestabilidad de estos tiempos de pandemia están disparando de una forma sencillamente brutal el principal signo de estrés y ansiedad en el ámbito odontólogico: el bruxismo. De forma tradicional se relaciona este problema con el rechinar de dientes, es decir, el ‘frotamiento’, el roce continuo de la dentadura como consecuencia de episodios de estrés. Obviamente, este comportamiento inconsciente provoca serios problemas que, ni mucho menos, se quedan en la boca sino que alcanzan a buena parte de la musculatura del tronco.

El médico estomatólogo “jerezano y cordobés” Juan Morales destaca que en las clínicas dentales ”estamos comprobando que este tipo de patologías se están disparando”. Y lo más llamativo es que ni siquiera hay una diferenciación por edades pues ese ‘apretar de dientes’ va desde la más tierna infancia a la edad adulta.

Morales reseña que “se trata de un problema que se ha disparado en las clínicas y que además depara otras consecuencias en el organismo”. Así, señala a este medio que “una vez que los músculos que sostienen esta zona, como son los maseteros por ejemplo entre otros, se agotan hay otros músculos que hacen su función, como son los cercanos a las sienes hasta acabar en la misma espalda. Es por ello que este problema de apretar los dientes puede provocar problemas tales como dolores de cabeza y de espalda”.

Según apunta el estomatólogo Juan Morales “ciertamente este problema de salud se ha disparado” y la solución pasa por la “aplicación de una placa de descarga”. Se trata de un apoyo individualizado a la dentadura de cada persona que le ayuda tanto a relajar tanto la dentadura como los músculos que actúan sobre la misma”. Se trata, asegura este profesional, ”de una medida antiestrés”, una medida preventiva de las consecuencias psicológicas que ha generado la pandemia del Covid-19.

Otro estomatólogo jerezano Javier Arias corrobora al punto la descripción del panorama dibujado por Juan Morales. “El incremento ha sido sencillamente brutal. Hoy (por este martes) hemos atendido a siete pacientes con bruxismo, por el rechinado de los dientes”. “Es una auténticas barbaridad- Muchísima gente está combatiendo estos momentos de estrés y ansiedad apretando los dientes”.

Para alcanzar una idea de la dimensión del problema “tan sólo debemos tener en cuenta que el principal tratamiento, como son de hecho las férulas de descarga, se demandaban del orden de una o dos a la semana antes de la pandemia y ahora mismo llegan a ser hasta cinco al día”.

Un detalle que no debe ser pasado por alto es que “el bruxismo tiene un factor muy marcado por la genética, por la herencia”, destaca Arias. ”Solía ser una dolencia propia de personas mayores pero ahora nos lo encontramos hasta en niños. Las consecuencias de la pandemia no les pasan desapercibidas a los niños “está lo que escuchan hablar a los padres, las noticias... Y todo ello les genera ansiedad y viene este problema”.

“No nos cabe la menor duda de que se trata de una consecuencia del estrés que se deriva de la pandemia. Los constantes bombardeos de noticias acerca de horarios nuevos, restricciones... Todo ello genera esa ansiedad que al final acaba en la consulta del dentista. No sabemos lidiar con esa ansiedad y apretamos los dientes como defensa”. Los profesionales aseguran que “incluso hay casos en los que nos encontramos con pérdida de piezas, roturas, movimiento de piezas dentales y el paciente asegura que él o ella no aprieta los dientes. Es algo que ha llegado a normalizarse en la conducta de muchas personas”.

Como consecuencias posteriores se encuentran las siguientes secuelas: “Todo empieza en la boca, sigue el desgaste dental, después afecciones de ligamentos, de encías, se pierde la movilidad por esa tensión, después afecta a los músculos, hay tensión en la cara, chasquidos en la mandíbula hasta pasar a la cabeza, el cuello y cuando todos esos grupos musculares se agotan se llega incluso a los lumbares”.

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