Patrimonio

Desvelan la primera imagen urbanística de Asta Regia

  • La UCA inicia una nueva campaña con el georradar y muestra los últimos resultados

  • El equipo propone recuperar los trabajos de Manuel Esteve e intervenir en un gran edificio público

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Asta Regia se va dejando ver. Aunque siga escondida bajo tierra en Mesas de Asta, los nuevos trabajos de la UCA y su georradar multicanal han dado forma a lo que se podría considerar la primera imagen urbanística de la ciudad, fruto de varios años de campaña y de lectura de numerosos datos sobre un total de 25 hectáreas.

“Hemos visto que hay una estructura que parece que es un muro, de unos 100 metros de largo, que parece que tiene que ver más con la urbanística de la ciudad que con la muralla en sí, y que podría ser romano”, apuntan los profesores de la UCA Lázaro Lagóstena (área de Historia Antigua) y José Antonio Ruiz Gil (área de Prehistoria), que llevan toda la vida trabajando la historia agraria, el poblamiento y el territorio desde el Instituto Universitario de Investigación en Ciencias Sociales del Campus de la UCA en Jerez.

Todo, con metodológica de los estudios humanísticos que incorpora la geofísica, los sistemas de información geográficos, la modelización del territorio, el uso de drones y la fotogrametría, desde el año 2016, en Asta Regia. Un georradar que hace pasadas de dos metros y sobre la marcha va volcando contenido que luego se procesa y que da lugar al estudio de las estructuras de la ciudad.

Estos días han iniciado una nueva campaña en la mesa que incluye además el curso ‘Aplicación de técnicas de investigación histórico-arqueológica no invasivas’, por lo que han sumado personal y resultados. “Este año estamos haciendo vuelos con un dron y tratando y aplicando filtros que desvelan numerosas huellas del pasado en el territorio. El objetivo es identificar lo que tenemos bajo tierra, que ya hemos dibujado con anterioridad, y que coincide con dichas fotografías”, apunta Lagóstena.

El equipo también baraja hipótesis sobre la ubicación del foro romano, que podría estar en dos zonas, “y es que los procesos sobre el trabajo realizado el año pasado muestran calles, zonas abiertas, lo que podría ser el foro, edificios, pavimentos amplios... Se está viendo con mucha claridad la urbanística aunque se resiste bastante porque el terreno es complicado y la geología de Mesas es complicada”, explican.

“En 2016 –añade Lagóstena– no se tenía ni una imagen de la ciudad. Ahora, además de que se ha explorado más de un tercio de la superficie de la ciudad con el georradar, pues hay un modelo digital 3D de la mesa, sensores, prospecciones que han aportado resultados históricos como identificar muchos de los edificios importantes de la zona, de los que se están haciendo reconstrucciones virtuales y se han publicado trabajos sobre el territorio como las villas y los alfares que producían ánforas para el vino de la zona o los tipos de viñedos que cultivaba el tío de Columela”.

El equipo se centra en la urbanística romana para poder tener un plano que les permita datar e identificar lo que hay por encima y por debajo, desde incluso época protohistórica, y sacar así todas esas capas de la ciudad. “La más trabajada es la parte islámica, con edificios que conectarían con lo que excavó Esteve, y la planta romana con manzanas enteras identificadas y el posible foro. También estamos trabajando en los suburbios, en la zona exterior, por lo que se puede decir que la ciudad se extiende fuera de la mesa. A esto hay que unir que la propia gente de Mesas nos va hablando del territorio, aportando información, el apoyo del propietario de los terrenos con su buena vigilancia del bien, además de los trabajos que está desarrollando el Museo Arqueológico Municipal en la zona de la necrópolis”.

Asimismo, de las estructuras que excavó Manuel Esteve, entre 1942 y 1958, como las cisternas anteriores a época romana de la ciudad y que no se han documentado y dibujado, y publicado relativamente, pues ahora con la fotogrametría aérea y terrestre permiten hacer un modelo en 3D de los objetos, así como en otros espacios de la zona, resultados que se irán publicando próximamente.

“Los drones permiten en arqueología la elaboración del 3D del territorio por lo que tenemos la topografía de precisión de la mesa, lo que te permite detectar estructuras enterradas”.

Este año, “hemos dado un salto con la realización del curso a la vez que la campaña, y durante varios días residimos en Mesas, lo que avala la complicidad que tiene la UCA con el yacimiento, y generamos algo de economía en la localidad. El objetivo es mantener este curso los próximos años y esta presencia en la mesa con cada vez más resultados. Cuanto más tiempo estemos aquí, más resultados tendremos”.

¿Cuál es el futuro del yacimiento? “Nosotros estamos obteniendo una información virtual de la ciudad muy importante y antes de poner en valor el yacimiento, ya vamos a saber lo que hay con exactitud. Lo que hay que tener claro es si la propiedad del bien seguirá siendo privada o pública. Proponemos actuaciones puntuales como la recuperación de las excavaciones de Esteve, que están allí arrumbadas, que no afecta a la actividad de la finca. Asimismo, la recuperación de un edificio público de 1.000 metros cuadrados que hallamos en la campaña de 2016 y que está junto al pueblo, sin afectar a la propiedad. Son microproyectos para la recuperación de la zona, como hacer un circuito visitable y un espacio de interpretación en la barriada que explique el entorno”.

Una labor que el equipo desarrolla con recursos propios, lo que dice mucho y poco de la Administración. “El apoyo no sería millones de euros, sino de microproyectos. Pero alguien debe tomárselo en serio. Es recuperar cosas que son fácilmente recuperables y no de otras que acaben abandonadas”, demandan.

Asta Regia, que seguramente fue un enclave tartésico importante, forma parte también de un estudio sobre el Marco de Jerez, como la producción de vino antes incluso que los romanos, el poblamiento, su evolución... Una ciudad que en realidad nunca se abandonó, la gente sigue viviendo ahí. Una zona estratégica que estaba casi a pie de playa y que controlaba el comercio, la entrada y salida del Guadalquivir. De hecho, hay zonas en las que el terreno es de arena fina y dorada, no de tierra, que conecta con un estero lejano. Asta Regia, una ciudad que quiere salir de la oscuridad. Una clara realidad. Una luz que está cada vez más cerca.

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