Educación | Centro del Profesorado de Jerez El papel de la formación en la Transformación Digital Educativa (#TDE)

La Transformación Digital Educativa (#TDE), un ambicioso plan estratégico institucional.

La Transformación Digital Educativa (#TDE), un ambicioso plan estratégico institucional.

"Y del mismo modo que el agua al filtrarse por las grietas capilares de la roca termina haciendo que el hielo la quiebre hasta desmenuzarla, así la conexión continua penetra en nuestras vidas y comienza a resquebrajar las prácticas de trabajo, de ocio… la atención, la comunicación…". 

Antonio Rodríguez de las Heras

Los cambios tecnológicos tan vertiginosos que venimos presenciando en los últimos tiempos se aceleran ahora empujados por una crisis que pone en juego la propia capacidad de adaptación humana para la supervivencia.

La Transformación Digital Educativa se presenta como un ambicioso plan estratégico institucional para que los centros educativos se vayan convirtiendo en entornos digitalmente competentes, abarcando los ámbitos referidos a la organización, la información y la comunicación y, sobre todo, a los procesos de enseñanza-aprendizaje, que exigen un cambio de mirada hacia una innovación pedagógica de calado. El mundo docente ha de adaptar su práctica profesional a un universo cada vez más digital y conectado.

La formación del profesorado cobra una importancia vital para reducir la presión y la incertidumbre a la que han de enfrentarse permanentemente los maestros, las maestras, las profesoras y los profesores, que mayoritariamente se han dejado la piel reinventando sus acciones con los medios a su alcance, para responder de manera digna a una situación tan inesperada como la que atravesamos.

Desde marzo, y en algunos aspectos desde mucho antes, se han realizado mejoras considerables en las infraestructuras técnicas de conectividad, junto con la evolución del ecosistema digital institucional (Séneca, numerosos portales, Moodle Centros, etc…) y se ha incrementado bastante la oferta de acciones formativas relacionadas con los ámbitos que nos ocupan.

Sin embargo, el gran desafío de esta transformación es combatir frontalmente esa brecha social y digital para no dejar a nadie por el camino. En este sentido, las personas que trabajamos en la educación tenemos la responsabilidad de conectar educativa y emocionalmente con situaciones en riesgo de exclusión. A los poderes públicos corresponde facilitar medios y recursos para que esas conexiones sean posibles.

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