El Rebusco

Jerez pierde el nombre de sus calles

  • Los rótulos de sus viales son un elemento patrimonial

  • Las denuncias no son atendidas por el Ayuntamiento

Rótulos para ser almacenados Rótulos para ser almacenados

Rótulos para ser almacenados

Los jerezanos que vivimos en la parte antigua de la ciudad ya nos hemos acostumbrado, y conocemos las calles de los barrios por intuición, por costumbre, de tanto pasear por ellas.

Nos orientamos bien por ese laberinto de calles que aún conserva la trama medieval. Si embargo, a una gran mayoría, a esas generaciones de paisanos que han crecido en las barriadas surgidas a partir de los años 60 les cuesta.

Nos podemos imaginar las dificultades del turista que se adentra por sus intrincadas callejuelas para disfrutar del rico patrimonio que atesora la ciudad, declarado conjunto histórico-artístico en 1982.De un tiempo para acá se viene observando un lento pero paulatino proceso de degradación de los rótulos de las calles de nuestra ciudad sin que los responsables municipales atiendan las denuncias de particulares y colectivos.

El proyecto frustrado de 2008. El proyecto frustrado de 2008.

El proyecto frustrado de 2008.

En el Catálogo de Bienes de Carácter Singular incluido en la Carta Arqueológica Municipal, se puede leer: "puede ser cualquier elemento decorativo, rotulaciones de calles tanto sobre azulejos como en metal, guardacantones, columnas, inscripciones, fuentes y todos aquellos elementos susceptibles de ser analizados y protegidos en particular".

Agustín García Lázaro, en uno de sus documentados artículos, exponía este hecho: "Sin embargo, a lo largo de estas últimas décadas, no han faltado voces que reclamen su conservación y protección por su gran valor histórico, como memoria de nuestra trama urbana y como testigos de nuestro pasado más reciente".En abril de 2017, el portavoz de Izquierda Unida, Raúl Ruiz-Berdejo llegaba a presentar un ruego en el Pleno Municipal, solicitando medidas al respecto. Para ello se basaron en el informe que yo mismo les hice llegar: "Proceda a adecentar, uno por uno, el conjunto de rótulos del casco histórico respetando sus colores originales".

La calle Vid perdió su nombre. La calle Vid perdió su nombre.

La calle Vid perdió su nombre.

Diversas han sido las reseñas aparecidas en el Diario de Jerez exponiendo tan lamentable situación, como el publicado por la redactora Arantxa Cala el 19 de agosto de 2018: "Callejero y apaleao".Pues nada se ha hecho para corregir esta situación que atenta a nuestro patrimonio.

Proyectos frustrados

El Boletín Oficial de la provincia, en su edición del 31 de julio de 2008, publicaba la licitación del contrato para suministrar e instalar nuevas rotulaciones en calles, plazas y avenidas del centro histórico de la ciudad.El contrato estaba comprendido en el llamado programa 'Ma'arifa', promovido por la Diputación en el ámbito de la iniciativa 'Interreg III A España-Marruecos.

Este proyecto contemplaba la colocación total de 1.306 placas, así como el suministro de 462 rótulos adicionales para reponer el material que pueda deteriorarse. El presupuesto máximo de licitación se cifraba en 170.000 euros, financiado en un 75% por fondos Feder y asumiendo Diputación el 25% restante.La actuación pretendía normalizar el callejero del casco antiguo jerezano a partir de una rotulación homogénea que incluía no sólo el nombre de la vía, sino también referencias históricas del lugar señalado. Las placas debían ser respetuosas con el aspecto visual de los valores patrimoniales de la ciudad y prestarán una dedicación especial a los bienes vinculados a la historia andalusí jerezana.

Tres rótulos pintados de forma incorrecta. Tres rótulos pintados de forma incorrecta.

Tres rótulos pintados de forma incorrecta.

Esto fue denunciado por el que suscribe, ya que copiaba el diseño, e incluso el color, de los de la ciudad de Oporto, que hay que comentar es considerada por la Unesco Patrimonio de la Humanidad.

En el verano del 2016, el representante del grupo municipal de Ciudadanos, Carlos Pérez, volvía a insistir en la renovación de los rótulos, en lugar de adecentar los existentes, lo que implicaba un gasto mayor e innecesario. Par ello daba argumentos como estos: “Hemos observado la deficiente, y en algunas ocasiones, nula rotulación de las calles de nuestra emblemática ciudad, además de la falta de homogeneidad de la rotulación existente”, subrayando que “esta situación no hace sino evidenciar aún más el abandono y dejadez de los distintos mandatarios municipales que desde sus inicios venimos denunciando”.

Como solución, proponía que el gobierno municipal iniciara un concurso de ideas para conseguir un diseño creativo del rótulo que reflejara gráficamente la esencia de nuestra ciudad. Por suerte, esta idea tampoco se llevó a cabo.

De calles y plazas

Para documentarnos sobre este asunto hay algunas publicaciones, no muchas, que nos informan de manera rigurosa y amena sobre la historia de las calles y sus rótulos.

La primera de ella es la edición facsímil de Noticias histórica de las calles y plazas de Xerez de la Frontera, de Agustín Muñoz. Obra publicada por el Ayuntamiento de Jerez en 1988 que reproducía la original de 1903. A esta siguió, con criterio muy diferente, Calles las de Jerez, de Francisco Montero Galvache, publicado por el Centro de Estudios Históricos Jerezanos en 1981.

Ya entrado el siglo XXI aconsejamos: Calles jerezana que fueron conocidas por otros nombres en el siglo XIX (2004), de José Cirera; y Por las calles del viejo Jerez (2009), de Antonio Mariscal.

El último de esta relación, y el que aporta unos datos de nuestro interés es Apuntes para el urbanismo en Jerez durante el siglo XIX, del historiador Jesús Caballero Ragel.

Caballero, en el capitulo La nomenclatura y numeración de las calles, escribe: "Tenemos constancia de que en 1845 se intentó llevar a cabo rotular y numerar las calles".

Portada de libros sobre las calles de Jerez. Portada de libros sobre las calles de Jerez.

Portada de libros sobre las calles de Jerez.

Pero no sería hasta 1857 que la iniciativa tomara cuerpo: "Se pretendió que el nombre de las calles se colocase en placas de hierro fundido para que perdurasen más. Las letras, también de hierro fundido y pintadas de negro, se atornillaban sobre plancha de hierro. Se eligió que las letras fueran del tipo español con 4,4 pulgadas de longitud y un ancho y resalte proporcionados. Sin duda esta rotulación de calles en hierro se hizo y ha perdurado en muchas calles hasta la actualidad".

Relación de despropósitos

En estos años han desaparecido, por diversas circunstancias, los indicativos de numerosos viales públicos, vayan algunos de ellos: el Ánimas, esquina con bizcocheros; el de Ponce de León, conservado por el dueño de bar Antonio Segura, ya que se desprendió de la pared; Plaza Orbaneja; Cuesta Orbaneja, donde estaba la panadería Hermida; Rincón Malillo, y muy cerca de allí el de Consolación; los dos que había en Plaza Carrizosa, uno de ellos desmontado por el Ayuntamiento en base a una denuncia que hice por el peligro de desprendimiento, y que ya no volvió a recolocarse; Salas, que lo conserva, como ha hecho el dueño del bar Segura, el vecino de la zona Alfredo Vega.

Juan Capitán, uno ilocalizable, el otro desmontado por el Ayuntamiento; el de la Liebre, en la fachada del conocido reñidero de gallos el embrujo, este, al menos reubicado en la esquina de Plaza del Mercado, donde ya faltaba.

Y seguimos con la lista: el de Juana de Dios Lacoste, que estaba en fachada del tabanco El duque, esquina calle Vid, desmontado por el Ayuntamiento y nunca más vuelto a recolocar, aunque hay otros dos en esa calle en situación precaria, descoloridos y oxidados; Cuatro Juanes, el metálico del General Sánchez Mira, enviado al Museo sin que hubiera motivo para ello. Cuando se denunció el hecho, viendo que el personaje no tenía vinculación con el régimen franquista, la delegación de Cultura alegó que podía confundir al ciudadano por estar en la calle Lealas. Argumento que se desmonta cuando en la ciudad sigue habiendo otros casos sin que cree confusión alguna.

El letrero ilegible de la calle Empedrada. El letrero ilegible de la calle Empedrada.

El letrero ilegible de la calle Empedrada.

El de la calle Mesones, de piezas de cerámica verde y blancas; los dos de plaza del Mercado, el de metal y el de azulejo, en la esquina con calle Cabezas; calle Negros; San Lucas, desaparecido cuando se arreglaba la fachada del edificio abandonado, como el existente en la otra portada lateral; Taxdirt, esquina con San Onofre, Marqués de Cada Arizón; General Primo de Rivera, cercano a la plaza que lleva su nombre y conocida popularmente como Alameda del Banco.

Otra pérdida reciente es el de Luis Pérez, al arreglarse el edificio donde estaba situada.

Los desaparecidos de calle Vid, esquina Ponce de León, y Consolación, se colocaron en 1859, junto a otros muchos, tal como cuenta Caballero Ragel.

Varios hechos recientes se suman a esta relación de despropósitos. Sin ir más lejos, la desaparición del indicativo alusivo a Parada y Barreto, junto a la Plaza de abastos, en el lateral del restaurante La Vega. Después de la obra realizada para su remodelación ya no se supo más de él. Hecho denunciado por escrito antes del verano y del que no se ha recibido respuesta por el Ayuntamiento.

El Hotel Ancla, junto a la plaza Mamelón, ha reabierto recientemente. Sus nuevos propietarios pasan por alto pintar de forma reglamentaria dos de los indicativos adosados en la esquina, el de Gravina y el de Manzana nº 97, los dos cubiertos con una capa de pintura gris oscura que impide leerlos.

El del general Sánchez Mira. El del general Sánchez Mira.

El del general Sánchez Mira.

Y lo que más sorprende es la actitud del arquitecto, madrileño por más seña, responsable de la obra del nuevo Hotel Tío Pepe. Pues bien los rótulo de Manzana nº 183 y Encarnación no es que hayan sido pintados adecuadamente, tal como se percibía antes de la obra, sino que han sido decapados mostrando un aspecto descolorido, y oscuro, que no permite leerlos.

Otro tanto ocurre con el edificio Molino del Aceite, sede de la Peña Flamenco Buena Gente, los tres de Manzana, Rompechapines y Belén se pintaron sin cumplir con el estándar reglamentario.O bien las decisiones demagógicas de los políticos de turno para cambiar los nombres de calles a su antojo y capricho. Ahí van algunas: Calle Barrera por Moraíto Chico; Calle de la Rosa por Hortas Cáliz; plaza Melgarejo por el de José Reganzón Cosme El guardia; plaza Mirabal a la que se le ha añadido Ramón Chaveli; lo mismo que a Pozo Dulce se la pone la coletilla de Antonio Gallardo; Mariñíguez cortada en tres partes para recordar a Reimóndez López y Manolo Yélamo; Angostillo de Santiago por Angostillo del Stmo. Cristo de la Buena Muerte; Pañuelo por Pañuelo de la Yedra.

El desaparecido rótulo de San Lucas. El desaparecido rótulo de San Lucas.

El desaparecido rótulo de San Lucas.

Aún no sabemos donde fueron a parar los rótulos de Pérez Galdós (Armas), Santiago Ramón y Cajal (Lancería), o Padre Luis Coloma (plaza del Clavo), entre otros ¿al Museo Arqueológico o a un olvidado rincón de un almacén de mantenimiento?

Muchos están de los rótulos están semicubiertos por cables u otros elementos, u oxidados, pintados de diferentes colores, ilegibles.

Urgen medidas para solucionar este problema, aún más si nuestras miras están puestas en el 2031, para que la ciudad luzca como capital europea de la cultura...o ¿la incultura?.

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