Jerez

El religioso jerezano José Ignacio Gordon de la Serna será beatificado en octubre

  • El claretiano será el segundo beato que tenga la ciudad junto a Manuel Jiménez Salado

El papa Francisco ha dispuesto la beatificación de José Antonio Gordon. El papa Francisco ha dispuesto la beatificación de José Antonio Gordon.

El papa Francisco ha dispuesto la beatificación de José Antonio Gordon.

El jerezano José Ignacio Gordon de la Serna será beatificado, según lo ha dispuesto S.S. el Papa Francisco, el próximo 21 de octubre en la Basílica de la Sagrada Familia de Barcelona. Será el prefecto de la congregación para la causa de los santos, el cardenal Angelo Amato, quien presidirá esta celebración en la Ciudad Condal. José Ignacio Gordón de la Serna será a partir de octubre, junto a Manuel Jiménez Salado, los dos beatos que ya tenga la ciudad de Jerez. Gordon de la Serna perteneciente a una familia aristocrática mientras que Manuel Jiménez Salado procedía de un humilde hogar de nuestra ciudad.

Gordon de la Serna nació en Jerez de la Frontera el 13 de octubre de 1902. Se bautizó en la parroquia de San Miguel, donde se encuentra su partida de nacimiento. De joven, se trasladó a la capital de España para cursar la carrera de Filosofía y Letras en la Universidad Central de Madrid. Una vez finalizados los estudios, se sintió llamado a la vida religiosa, ingresando en la orden de los misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María, conocidos en la vida de la Iglesia como claretianos al ser fundada a mediados del siglo diecinueve por San Antonio María Claret, profesando los votos y ordenado sacerdote.

Destacar que desde su ingreso en la orden de los claretianos, siempre pidió a sus superiores que no lo mandaran cerca de Jerez porque no quería que nadie supiera que era hijo de una familia adinerada de la ciudad. Quería vivir entre los más humildes sin llamar la atención. José Luis Repetto Betes, gran conocedor de la vida de los santos y más concretamente de los cercanos a la Diócesis, comenta tras saber de la noticia que "tuvo que ser una persona muy humilde. En cierta ocasión el rey Alfonso XIII le preguntó la razón por la que no había formado parte de alguna otra orden de más fuerza como los jesuitas a lo que José Ignacio Gordon respondió que el Claret era 'la comunidad religiosa que mi corazón prefiere".

Llegó a hacerse cargo del rectorado del colegio que la congregación mantiene en Xátiva, provincia de Valencia. El 13 de febrero de 1936, tras darse las elecciones por ganadas por el Frente Popular, asaltaron violentamente el colegio y expulsaron a los religiosos. José Ignacio y dos compañeros más se fueron a Valencia y consiguieron resguardarse en una pensión pasando desapercibidos. Sin embargo, el 10 de agosto acudieron a pedir ayuda de un amigo a una empresa de electricidad en la ciudad de Valencia. Un oficinista los reconoció, llamó a los milicianos y los arrestaron. El 12 de agosto los hicieron compadecer por un tribunal popular sin apenas garantías a la defensa. El tribunal los condenó a muerte. Los llevaron al término municipal de Alboraya, en Valencia, y dispusieron a fusilarlos.

El padre José Ignacio Gordon de la Serna ofreció sus últimas palabras en favor de sus homicidas, perdonándolos en el nombre de Jesucristo. Recibieron la descarga y cayeron al suelo. Pero el padre Gordon agonizaba mientras decía las palabras "madre mía". Uno de los milicianos le dio el tiro de gracia. Sus restos mortales se encuentran, actualmente en la parroquia de San Vicente Mártir, en Valencia. Tras el ejemplo dado por este religioso claretiano nacido en Jerez, se puede afirmar que la Diócesis de Asidonia-Jerez está de enhorabuena con este paso de la beatificación por un jerezano que dio la vida por defender la doctrina de Jesucristo.

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