Problemas en algunos autobuses urbanos de Jerez

  • Tres informes técnicos elaborados entre 2019 y 2020 detallaron los numerosos fallos de las unidades de Otokar

  • Personal de la marca se personó en Jerez para arreglar las averías

“Mal diseño y escasa calidad”

Los nueve autobuses, cuando fueron presentados públicamente en el Circuito de Jerez. Los nueve autobuses, cuando fueron presentados públicamente en el Circuito de Jerez.

Los nueve autobuses, cuando fueron presentados públicamente en el Circuito de Jerez.

Escrito por

· E. M. Cañas

Redactor

Comujesa, para justificar la reclamación monetaria a la empresa que le suministró en 2019 nueve autobuses urbanos, ha encargado un informe jurídico que afirma que está “ampliamente acreditado el incumplimiento por parte del contratista, así como de los perjuicios causados” a la sociedad municipal tales como las “averías diarias, paralización de los nueve autobuses suministrados y deficiencias de fabricación que han causado daños tales como humo y fuego encontrándose en circulación y con pasajeros a bordo”.

Los vehículos permanecieron varios meses en las cocheras de la empresa municipal en el polígono El Portal. Ahora bien, el servicio no se vio afectado en demasía. Ante las limitaciones de movilidad y de aforo en los vehículos, Comujesa optó por reducir la frecuencia en las líneas, lo que provocó que fueran necesarios menos unidades en las calles.

A día de hoy, según las fuentes consultadas, todos los vehículos de la marca Otokar han vuelto a prestar servicios. Ahora bien, todas las deficiencias detectadas quedaron registradas en tres informes del servicio de taller del transporte municipal elaborados entre 2019 y 2020.

25 de agosto de 2019: Dos incendios en apenas 15 días

En un primer informe, se alerta de que estos vehículos, desde que entraron en servicio en abril de 2019, se han tenido que ir “corrigiendo diversas anomalías que van en aumento directamente proporcional con el transcurso del kilometraje recorrido”. Hubo dos incendios en apenas 15 días (uno el 7 y otro el día 22) en la parte trasera de tres unidades.

En una primera inspección, se detecta que dos vehículos perdían lubricante y que la junta de las uniones de los racores estaban mal instaladas, carecían de calidad y de grosor para un buen ajuste. Sin embargo, tras el segundo incendio, ocurrido el día 22 de ese mes, ya se alerta en el informe de que la fiabilidad de estos vehículos “está en entredicho”.

No en vano se apunta que desde su puesta en circulación se han tenido que solventar desperfectos tales como la filtración de agua al interior del vehículo proveniente del sistema de aire acondicionado, un problema en el sistema de frenos que bloquea los vehículos; desconexiones en los sistemas de aires acondicionados o fallos en la apertura de puertas ya que se abren al accionar el freno. Incluso, algunas unidades dejan de arrancar por unos conectores sueltos o empiezan a detectarse aceleraciones anómalas. Estos problemas se fueron resolviendo por personal de la empresa suministradora de los vehículos.

29 de octubre de 2019: Un tercer incendio

En un nuevo informe, se advierte de que se ha producido un nuevo incendio en otro autobús por un escape de aceite tras la rotura de un latiguillo del hidroventilado. Tras una inspección se corrobora que la anomalía está en los nueve autobuses, así que se teme que “en cualquier momento se puede provocar otro incendio”. Se advierte también de que los vehículos presentan aceleraciones en vacío y en el calado de motor “haciendo imposible la conducción ya que estas no permiten engranar las velocidades, existiendo retrasos en las paradas y siendo peligrosa su conducción ya que el autobús se acelera incluso con la velocidad conectada”.

Además, hay un ruido anómalo en los sistemas de escape puesto que los tornillos y las tuercas que sujetan el empalme a la salida del turbo se aflojan continuamente. En este segundo informe se insiste: “Son defectos graves que ponen en riesgo al conductor y a los usuarios”.

17 de marzo de 2020: Sale ardiendo un cuarto autobús

Esa mañana, un autobús salió ardiendo. El motivo fue que la sonda lambda (que mide la concentración de oxígeno y envía datos a centralita para que emita la orden de suministrar proporcionalmente la mezcla de aire y combustible) no funcionaba correctamente. La temperatura en la salida del escape aumentó considerablemente y prendió el embellecimiento superior, que era de plástico. En ese momento, se hizo un nuevo informe donde se reiteran todas las incidencias sufridas por estos vehículos desde su puesta en funcionamiento. Asimismo, se incide en que todas estas deficiencias corroboran “el mal diseño y la escasa calidad de todos los vehículos en su generalidad”.

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