Jerez

Manuel Alejandro: "Nunca se rompió el amor entre Jerez y yo"

Manuel Alejandro, tras recibir el título de Hijo Predilecto de Jerez.

Manuel Alejandro, tras recibir el título de Hijo Predilecto de Jerez. / Manuel Aranda

Manuel Alejandro ya es Hijo Predilecto de Jerez. Rodeado de sus familiares, el compositor y músico más internacional de la ciudad se ha mostrado muy emocionado este martes a su llegada al Cabildo Viejo donde ha tenido lugar su nombramiento. Pañuelo en mano, no ha podido evitar las lágrimas al bajarse del coche en la plaza de la Asunción donde tantas veces vio con su mujer Purificación Casas, fallecida hace un año, la Semana Santa de Jerez y donde vivió momentos "tan felices" junto a sus hijas.

"Yo divido las edades del hombre en cuatro etapas de 25 años cada una y yo he empezado la última parte, los 90 desde los 75. Las emociones son tremendas, en esta cuarta juventud está la lágrima siempre a flor de ojo", ha contado. Además, ha reconocido que "las palabras de Mamen han sido preciosas y me ha motivado eso de que nunca se rompió el amor entre Jerez y yo ni entre yo y Jerez, por supuesto".

Durante su intervención, Manuel Alejandro ha desvelado que por la mañana había recorrido parte de la ciudad acompañado de sus hijas por su expreso deseo para recordar algunos de sus mejores momentos vividos en Jerez.

El compositor ha querido dedicar sus primeras palabras al hostelero Faustino Rodríguez, fallecido este domingo en Jerez. "Admirable Faustino", ha dicho con la voz entrecortada, recordando que pese a la distancia siempre se habían mantenido "en contacto absoluto con sus pestiños en Navidad, que me mandaba a Madrid, y con muchos detalles".

Ha explicado también que su paseo por la ciudad le había hecho recordar "cuando se inauguró el Estadio de Chapín" y no ha dudado en hablar de su amistad con "Pepe Estévez, esa gran empresario jerezano". Muy sonriente ha contado también que el jueves "me regalan la camiseta número 90 el Xerez Deportivo para que lo suba a Segunda. Yo pondré de mi parte todo lo que pueda, lo prometo". 

Ante un Cabildo entregado, Manuel Alejandro ha relatado que había estado por la mañana en la iglesia de San Miguel, el lugar "donde me bautizaron". "Esa pila que dio a la mujer más famosa de Jerez y de España, Lola Flores", añadió, mirando de reojo el papel en el que había escrito algunos apuntes para su discurso.

A sus 90 años hizo gala de una envidiable memoria al rememorar que con 4 años se fue a vivir a Santiago, donde estuvo hasta los 20, cuando ya había recibido "toda la enseñanza de mi padre. Gracias a eso estoy aquí". Ahí vivían, recordó, "cantidad de familias gitanas", pero lamentó que con el tiempo se han ido dispersando por la ciudad. "No era lo mismo aquellos corrales que desde pequeño veían al abuelo cantando soleares y seguiriyas y tocando palas y bailando", dijo, reconociendo que él se aprovechó "en aquella época de esos cantes que entraban de madrugada"."Eran de chinos y pelotes el asfalto y reflejaba la lluvia y se oía, al abrir la compuerta, a esos gitanos a palo seco, tres cantando... uno contestando... eso no puede volver porque ya no dejan ni cantar de noche", lamentó.

Para Manuel Alejandro, "una de las cosas más importantes para ser hijo predilecto empieza en la niñez y en el ejemplo que uno ha dado. Yo fui mal estudiante desde pequeño, me quitó del colegio mi padre a los 15 o 14 años porque me escapaba y me veía jugar al fútbol en el Carmen. Llegaba el verano y hacíamos diabluras mi hermano José María, que siempre ha estado conmigo, y yo", contaba provocando la risa en el Cabildo Viejo.

"Soy un literato a medias, soy un filosofo a medias. No soy más, no llego a nada pero conozco todo y por eso admiro y por eso soy de los que mantengo que soy un escribidor de canciones. No soy escritor, no hay duda, no soy un gran maestro, ni un gran músico, no soy un Beethoven", ha afirmado tras recibir el título de Hijo Predilecto de Jerez. Ha confesado, además, que "las canciones surgen, no se componen ni tienen camino desde el principio al final. Es un grito o un lamento que un momento dado surge, por lo general del alma, y lo anotas o te lo anotan".

Para el compositor jerezano "llegar a ser Hijo Predilecto de esta ciudad y después de la provincia, y de Andalucía es desconcertante. No es una felicidad enorme, es desconcertante. ¿Qué hago aquí? ¿Por qué me ha tocado todo esto? No lo sé".

Pero ha dejado claro que "estas cosas sirven sobre todo, primero para darle un abrazo más, otra vez, a Jerez. Importantísimo ver a la gente querida como estoy viendo y punto. Y si es posible tomarse una copita", dijo para terminar con el aplauso de todos los presentes en el Cabildo Viejo.

"Gracias por ser la banda sonora de nuestras vidas"

Antes de entregar la distinción de Hijo Predilecto, la alcaldesa Mamen Sánchez quiso agradecer al músico su "trayectoria artística impecable e imponente. Jerez  intenta corresponder a una figura central de nuestra cultura, artista y creador inconmensurable que nos ha hecho vibrar los corazones de varias generaciones con esa pasión y fuerza". "Gracias por ser parte de la banda sonora de nuestras vidas", le dijo, asegurando que a día de hoy "sigue inspirando a las nuevas generaciones". La regidora insistió, además, en que "Jerez la ciudad que te vio nacer, y coincidiendo con ese 90 cumpleaños, quiere rendirte un tributo muy especial, el mismo que has puesto tú en cada uno de tus trabajos en un talento único e irrepetible".

Durante su intervención, la regidora destacó, ante la atenta mirada de Manuel Alejandro, que "la cultura y el arte cuando son verdaderos no envejecen, y eso has conseguido con tu trabajo y tu sensibilidad, dar vida a cada uno de tus canciones y convertirla en una joya sin fecha de caducidad. Si Jerez es una ciudad rica en cultura, es gracias a la magia de creadores como tú". "Manuel Alejandro y su obra son tesoros inmateriales", ha concluido Mamen Sánchez.

La jornada dedicada a Manuel Alejandro ha dejado este martes otros momentos para el recuerdo tanto al inicio de la tarde como al final, cuando en Santiago ha descubierto una placa con su nombre en la casa en la que vivió de pequeño. También antes de la entrega de la distinción, el músico escuchó sorprendido y sonriente a la artista Rosario Montoya 'La Reina Gitana', que tocó al piano en la antesala del Cabildo Viejo dos de los éxitos del compositor, En Carne Viva y Como yo te amo. Otra artista jerezana, Tomasa Guerrero 'La Macanita' fue la encargada de poner el broche final a la jornada al dedicarle, a pie de calle en la Merced, Se nos rompió el amor. Estampas que seguramente Manuel Alejandro no olvidará, como demostraron las lágrimas que una y otra vez tuvo que secar, pero de las que disfrutó en cada momento.

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