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El acusado del crimen de la calle Fate dice que el arma se disparó "cuando intentaba que no se suicidara"

El acusado, en un momento del juicio. El acusado, en un momento del juicio.

El acusado, en un momento del juicio.

La primera sesión del juicio por el crimen de la calle Fate estuvo protagonizada por José María Pérez Sanfrutos, acusado de asesinar en una vivienda del número 3 de la referida calle a Juan Miguel Sánchez Ortega, que por entonces tenía 43 años. La Fiscalía y la acusación particular sostienen que en un alarde de sangre fría este segoviano, afincado en la localidad madrileña de Rivas Vaciamadrid, pegó un tiro en el corazón a Juan Miguel, conocido entre sus amigos como 'Miki'. La bala le perforó la palma de la mano derecha, le entró por el pecho a la altura del corazón y le salió por el hombro derecho.

La versión que aportó ayer el acusado fue radicalmente distinta. En todo momento aseguró al tribunal que lo que hizo fue “evitar que se quitase la vida”. Según testificó, cuando su amigo le llamó a su dormitorio se lo encontró con la pistola en la boca mientras gritaba y que “con sumo cuidado fui tirando del arma hasta sacársela de la boca y apuntarla contra una ventana”. Acto seguido declaró que “en otro tirón logró ponérsela en la sien” mientras él le conminaba a cesar en su actitud. Fue entonces cuando, de un tirón, logró que la pistola (una llama del calibre 45 con el número de serie borrado) saliera por los aires hasta ir a parar junto a una pared. Y fue allá donde se fueron los dos, el acusado intentando que no cogiera la pistola y la víctima haciendo justamente lo contrario. Fue entonces cuando 'Miki' llegó por la espalda, logró asir el arma de alguna forma y ésta se disparó. “El tiro me pasó por el sobaco o por el hombro”, dijo al tribunal.

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