Bodegas

Reino Unido rescata al jerez de su desplome en España por la pandemia

  • El sector cierra 2020 con una caída en ventas del 8%, muy por debajo de la esperada

  • El mercado británico crece un 17% frente a la bajada del 19% del mercado nacional

Jornaleros con mascarillas durante la última campaña de la vendimia en un viñedo del Marco de Jerez. Jornaleros con mascarillas durante la última campaña de la vendimia en un viñedo del Marco de Jerez.

Jornaleros con mascarillas durante la última campaña de la vendimia en un viñedo del Marco de Jerez. / Miguel Ángel González

El año apuntaba a una caída estrepitosa en los albores de la crisis sanitaria, cuando el Gobierno decretó allá por marzo el estado de alarma y el Consejo Regulador, de acuerdo con el sector, lanzó una previsión de bajada de ventas de los vinos de Jerez del 30%. A pesar de las sucesivas restricciones tras los dos meses de confinamiento puro y duro, los malos presagios no se han cumplido y las bodegas salvan el año con un descenso de las salidas de poco más del 8% y 28,1 millones de litros en volumen, todo un alivio para lo que cabía esperar.

El milagro cabe atribuirlo en exclusiva a la evolución favorable de las ventas en Reino Unido, mercado que en los últimos años había dado la espalda al sherry, pero que resurge con fuerza para servir de tabla de salvación a los vinos jerezanos con un repunte cercano al 17% y más de 9,5 millones de litros comercializados (1,4 millones más que en el ejercicio anterior).

La reacción británica hay que tomarla con la debida cautela, toda vez que el Consejo Regulador, conforme a la información facilitada por las bodegas exportadoras, explica que buena parte de la subida se debe a la acumulación de stocks en la recta final del año ante la amenaza de un Brexit salvaje, que se esfumó en última instancia por el acuerdo in extremis alcanzado entre las autoridades del Reino Unido y la Unión Europea.

Pero no todo son stocks, señala el presidente de la institución jerezana del vino, César Saldaña, quien explica que las casas jerezanas también detectan un aumento del consumo de los vinos amparados por la Denominación de Origen en el mercado británico, posiblemente por las limitaciones de movimiento de los sherry lovers de aquel país, que ante la imposibilidad de hacer turismo por España, se han dedicado en cuerpo y alma a la sana costumbre de beber vino de Jerez, sólo que en su tierra natal.

La resurrección británica es de las pocas alegrías para el jerez en un año para olvidar y en el que el mercado español retrocede por encima del 19% para cerrar el ejercicio con 9,3 millones de litros, es decir, unos 260.000 litros por debajo de Reino Unido y 1,2 millones de litros menos que los salidos de bodegas hacia el territorio nacional en el conjunto de 2019.

Un consumidor de jerez con mascarilla y copa en mano. Un consumidor de jerez con mascarilla y copa en mano.

Un consumidor de jerez con mascarilla y copa en mano. / Pascual

La mayor penetración del jerez en el canal Horeca en España, de los sectores más castigados por las restricciones del coronavirus, pasa factura al jerez, que también sufre un duro revés en otros destinos exteriores en los que tiene más peso el canal alimentación, caso de Holanda y Alemania, donde se deja un 25% y un 10%, respectivamente, con unas ventas de en torno a 3,5 millones y 1,5 millones de litros..

Reino Unido tapa el agujero de los otros mercados tradicionales hasta reducir la caída anual en Europa al 1%, que en este caso se corresponde con cerca de 17 millones de litros, a los que se suma el millón y medio salido de las bodegas con destino a América, que arroja una caída del 0.9%. Estados Unidos acapara el grueso de estas exportaciones con 1,1 millones de litros y un repunte del 3% en el último año.

El mercado asiático, que tiene más de imagen que de volumen pues no llega a los 200.000 litros, sucumbe en el primer año de la pandemia con una bajada cercana al 27%, que en el caso concreto de Japón, destino de 130.000 litros, se queda en el 18% menos de salidas.

El comienzo del presente año, con la tercera ola de la pandemia desatada y sin atisbos de que la situación vaya a cambiar a corto plazo, no invita al optimismo, si bien el sector confía en poder remontar el vuelo a partir de marzo, periodo en el que, según el presidente del Consejo Regulador, se concentró la caída en España en 2020 por el confinamiento. Aunque este año tampoco habrá Semana Santa ni ferias de primavera, las bodegas esperan que se puedan relajar las restricciones para, por lo menos, la hostelería y la restauración puedan recuperar el pulso y, con ellas, las ventas de jerez en el mercado nacional.

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