El Rebusco

Los caimanes de las bodegas de Misa

  • Traídos a Jerez por José Pan Ferguson

Uno de los famosos caimanes en las bodegas Misa. Uno de los famosos caimanes en las bodegas Misa.

Uno de los famosos caimanes en las bodegas Misa.

Muchos jerezanos aún recordamos los caimanes de las bodegas de la calle Arcos. Se les veía tomando el sol en su poza de agua, o paseando por la zona ajardinada, como si fueran exóticas mascotas. Se dice que las crías de estos caimanes del Mississippi fueron traídas a Jerez por José Pan Ferguson, a la vuelta de uno de sus viajes a Estados Unidos.

Era hijo del directivo de las bodegas del Marqués del Mérito, José Pan Elberto, gran cazador y destacado fotógrafo; y en su casa de la calle Gaitán, los tuvo hasta que el tamaño de los animales no era el apropiado para que sus hijos, Pepe y Perico Pan García-Pelayo, jugaran con ellos.

Los hermanos Pepe y Perico Pan García-Pelayo, jugando con las crías. Los hermanos Pepe y Perico Pan García-Pelayo, jugando con las crías.

Los hermanos Pepe y Perico Pan García-Pelayo, jugando con las crías.

Y a las bodegas del Marqués del Mérito, que había adquirido las de Misa, se los llevó. Allí permanecieron durante muchos años, como un atractivo más de las bodegas, para asombro de los turistas que las visitaban; incluso cuando las instalaciones pasaron a Harvey.

Personal de la bodega cargando con uno de los últimos caimanes. Personal de la bodega cargando con uno de los últimos caimanes.

Personal de la bodega cargando con uno de los últimos caimanes.

Se cuenta que uno de los porteros de la bodega, Paco Reinado, los manejaba con su si fueran perritos en el caso de que algunos se salieran de la zona establecida para ellos. Otra anécdota simpática que corría por la ciudad, fue la reacción del matarife, Roque, a la hora de despellejar a uno de los últimos que murieron. Su pavor le hizo creer que aún vivía, y allí dejó todos los utensilios para tal fin mientras corría despavorido.

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