El futuro de las instalaciones de Nuestra Señora de La Merced

El cementerio tiene 4.000 nichos en ruina y apenas hay ya capacidad

  • Un informe del Ayuntamiento revela el "deplorable" estado del camposanto, con una remodelación atascada desde 2008 · Existe un incumplimiento "flagrante" en materia sanitaria · Necesita 6 millones de inversión

Comentarios 19

La necrópolis jerezana se cae a pedazos. Intacta desde su construcción en 1945, el cementerio de Nuestra Señora de La Merced, con 62.000 restos humanos en una superficie de 114.040 metros cuadrados, demanda con extrema urgencia una remodelación en el peor momento económico de la historia reciente del Ayuntamiento. Según un informe técnico del propio Consistorio, al que ha tenido acceso Diario de Jerez, en la actualidad unos 4.000 nichos y alrededor de 700 osarios están sujetos a demolición por estado ruinoso Hay otros 1.750 nichos que aconsejan una rehabilitación urgente dado el serio estado de deterioro en el que se encuentran. Al margen de la catastrófica situación de buena parte de los bloques de nichos -especialmente de los enclavados en los patios 2 y 3-, el camposanto jerezano apenas dispone ya de capacidad para nuevas unidades de enterramiento, de ahí que el estudio técnico alerte de que apenas queda espacio para dar cobertura a la demanda de enterramiento de los próximos cinco a seis años.

"No es necesario afirmar la situación crítica que esta mínima capacidad puede suponer y los problemas a generar a corto plazo si no se opta por soluciones inmediatas", reza un informe que también se detiene en el estado actual de las instalaciones, que directamente considera como "deplorables". Por si fuera poco, de manera general, las instalaciones de La Merced se encuentran en un estado "deplorable" y "carente de uso", conllevando un "incumplimiento flagrante de la reglamentación vigente, especialmente en materia sanitaria". Del mismo modo, la urbanización cuenta con una ordenación y dotación de recursos "insuficiente" y en "muy mal estado". El estudio hace referencia a la deficiente iluminación y farolas en "muy mal estado", zonas ajardinadas escasas y en deficiente estado de conservación, suciedad, bombos de playa en lugar de papeleras, suciedad y hojas acumuladas en los sumideros, sin fuentes de agua para consumo humano, mala gestión de aguas pluviales que ocasionan "humedades, olores y deterioro paulatino de las edificaciones" y un largo rosario que envuelve en una espiral de degradación al recinto. Tal es la degradación, que hay bloques de nichos que presentan filtraciones de lixiviados -filtraciones de agua que se mezclan con restos en descomposición-, humedades e importantes grietas en las zonas de cubiertas.

Ya el gobierno municipal ha venido advirtiendo de esta alarmante situación, de ahí que recientemente se aprobase en el pleno el cambio en la gestión del cementerio para garantizar la fuerte inversión que éste requiere con urgencia y que el Ayuntamiento de Jerez no puede afrontar por su asfixia económica. Mientras se produce el concurso para la adjudicación a una empresa pública -la Mancomunidad es una de las principales interesadas- o privada, lo cierto es que desde que el actual equipo de gobierno local se planteó la remodelación hasta ahora el desembolso a realizar ha crecido de forma exponencial. Los informes financieros que se manejan no bajan de los casi 6 millones de euros que serían necesarios para llevar a cabo la "inversión mínima necesaria para garantizar la rehabilitación, demolición y reconstrucción de las zonas ruinosas y en mal estado, a efectos de evitar posibles derrumbes". Hace algo más de dos años, los anteproyectos urbanísticos hablaban de apenas un millón y medio de euros para sanear el cementerio. En cualquier caso, en la operación urbanística que se contempla ahora, y que tendrá que llevar a cabo la futura empresa concesionaria del servicio, se pondrían en uso zonas actualmente no optimizadas -especialmente del patio 3, que el informe califica como "la peor zona del cementerio"-, por lo que se garantizarían las unidades de enterramiento necesarias para el próximo lustro.

En resumen, las actuaciones prioritarias que se marcan en el plan de remodelación integral del cementerio son: la demolición y reconstrucción de alrededor de 4.000 nichos, que incluyen los 7 bloques del perímetro del patio 2, y los bloques 5, 6, 11, 12, 13, 14 y 15 del patio 3; demolición y reconstrucción de 700 osarios; la nueva construcción de 1.839 nichos, 1.449 osarios, 432 sepulturas, 221 criptas y 5 panteones; necesidad de dotar al cementerio de las pertinentes praderas, conocidas coloquialmente como 'ceniceros comunes' -se propone construir una pradera de 1.200 metros cuadrados con capacidad para 50.000 incineraciones-; y así como la construcción de nuevas unidades de enterramiento.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios