Cómo hacerse donante de órganos y tejidos Un donante, más de siete vidas

  • En lo que va de 2020 el hospital de Jerez registra cuatro donaciones y el año pasado batió el récord con 20 donantes

  • Hasta 100 profesionales intervienen en el proceso

Tatiana Chagoyen, la jerezana con fibrosis quística que espera el trasplante de los pulmones. Tatiana Chagoyen, la jerezana con fibrosis quística que espera el trasplante de los pulmones.

Tatiana Chagoyen, la jerezana con fibrosis quística que espera el trasplante de los pulmones. / Miguel Ángel González

Hace unas semanas la jerezana Tatiana Chagoyen hacía un llamamiento a la donación de órganos. La joven jerezana, de 32 años y con fibrosis quística, espera desde hace año y medio el trasplante de los dos pulmones, y a través de sus redes sociales manda mensajes de concienciación: Donar órganos salva vidas. Así de sencillo. Así de importante.

El coordinador de trasplantes del hospital de Jerez, Francisco Carrizosa, subraya que las donaciones están aumentando de forma importante. El mayor porcentaje de donantes viene por donaciones tras muerte encefálica, aunque desde 2012 –tras una modificación de la legislación– ha crecido la donación en asistolia (personas fallecidas por cese irreversible de la función cardiorrespiratoria).

En los hospitales de la provincia se registraron el pasado año un total de 69 donaciones de órganos y tejidos –37 en el Puerta del Mar de Cádiz, 20 en Jerez, 8 en Puerto Real y 4 en los dos centros del Campo de Gibraltar–. Cabe subrayar que en lo que va de 2020, el hospital de Jerez ha registrado ya 4 donaciones.

A nivel de la comunidad autónoma, Andalucía, con 51,5 donantes de órganos por millón de habitantes en 2019, vuelve a superar el objetivo de 50 donantes por millón de población establecido por la Organización Nacional de Trasplantes para 2022. Esto ha sido posible gracias a que el 89% de los andaluces han dicho sí a la donación, lo que ha permitido la realización de 889 trasplantes de órganos a partir de 430 donantes de órganos.

“¿Por qué somos potencia mundial en donación? Pues porque tenemos una legislación perfectamente actualizada y confiere una gran seguridad tanto a los profesionales como a las familias. Además, desde hace unos años tenemos la figura del coordinador de trasplantes. Trabajamos a pie de cama y coordinamos todo el proceso; un proceso de enorme complejidad”, declara Carrizosa.

Hasta 100 profesionales pueden intervenir en el proceso de donación y de trasplantes. Y no sólo interviene personal sanitario, sino que en ocasiones colaboran jueces, forenses, personal del aeropuerto y compañías, taxistas, la Guardia Civil... “Recuerdo que en una ocasión tuvimos que llegar un órgano a Sevilla. Era un fin de semana de verano y tuvimos que necesitar que la Guardia Civil nos abriera un carril para llegar al hospital, puesto que había muchas retenciones e la autopista. Afortunadamente, todo el mundo colabora sin dudarlo”, relata el coordinador.

Si quiere ser donante el procedimiento más sencillo es comunicar la decisión a sus familiares. Ellos serán siempre consultados en caso de fallecimiento: “Es el único proceso médico que necesitamos la colaboración ciudadana”. Además de comunicar el deseo a la familia, existen actualmente dos opciones, no excluyentes, a la hora de hacerse donante de órganos y tejidos.

La tarjeta del donante es un documento que se solicita y formaliza en vida. En él se declara la voluntad de que se proceda a la donación de órganos y tejidos tras la muerte. Este documento no es imprescindible en España para ser donante, pero es un compromiso adicional a su decidida voluntad de donación. No obstante, la posesión de un carné de donante no obvia que la familia conozca el firme deseo de donación, y siempre serán informados y consultados (más información en el 900 40 00 34).

La otra opción es el Registro de Voluntades Vitales Anticipadas. Desde su puesta en marcha, en mayo del 2004, cualquier ciudadano puede dejar constancia en el mismo, entre otros aspectos, sobre su voluntad de ser donante de órganos y tejidos. Este registro es de obligada consulta y debe ser respetado obligatoriamente por los responsables de su atención sanitaria. La información completa sobre este procedimiento se encuentra en la página web de la Consejería de Salud y Familias.

Un solo fallecido puede donar sus órganos sólidos (pulmones, corazón, páncreas, hígado y los riñones), “y puede dar la vista a dos personas más por la donación de córneas. Además está la médula ósea, piel, homoinjertos valvulares, huesos y vasos sanguíneos”. Así que al menos, un donante puede lograr que siete personas recuperen su vida.

“Testimonios como el de Tatiana ayudan mucho. Hablar de este tema ayuda, porque es información. La negativa familiar a la donación ha bajado en los últimos años, pasando de un 30% a un 10. A pesar de que la cifra mejora hay que hacer hincapié en que son donaciones que se pierden. Hay que entender la angustia de las familias, porque acaba de fallecer su ser querido, pero hay que seguir concienciando en no perder donantes”, declara Carrizosa. Hay que seguir concienciando de que no se pueden perder más vidas. Sé donante.

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