Empleo

La contratación indefinida echa el freno en abril en Jerez y cede un 37% interanual

Limpiadoras en las gradas del circuito de Jerez durante el Mundial de Motociclismo celebrado a finales de abril.

Limpiadoras en las gradas del circuito de Jerez durante el Mundial de Motociclismo celebrado a finales de abril.

La entrada en vigor a principios del año pasado de la reforma laboral llevó aparejada una avalancha de contratos indefinidos, que registraron un crecimiento exponencial frente al derrumbe de los temporales, a los que la nueva norma ponía cerco. El Gobierno central dio, no obstante, una moratoria de tres meses para facilitar la adaptación de las empresas a las nuevas reglas de juego, por lo que llegado el mes de abril del primer año post-reforma, las estadísticas de contratación permiten realizar una comparativa de la evolución interanual más ajustada a la realidad.

Y la nueva realidad, aunque con la distorsión aún del primer mes de aplicación a rajatabla de la nueva norma –se entiende que muchas empresas agotarían el plazo para adaptarse–, empieza a reflejar la desaceleración de los contratos indefinidos, mientras que los temporales mantienen su caída pese a la coincidencia este año en abril de la Semana Santa y el Mundial de Motociclismo, dos de los grandes eventos de la primavera jerezana que impulsan la creación de empleo en la ciudad,

En consecuencia, la contratación global sufre un fuerte descenso en el último año en Jerez, donde en abril se registraron 5.731 contratos, 2.184 menos que en el mismo mes del ejercicio anterior, lo que supone un retroceso del 27,59%.

El mínimo de abril en la serie histórica

Es el mínimo de este mes en toda la serie histórica, exceptuando el año de la pandemia, en el que las restricciones tras la declaración del estado de alarma –cierre de toda actividad no esencial y confinamiento de la población– hundió la contratación de abril hasta los 3.330.

La caída es más pronunciada en los contratos sin fecha de caducidad, que superan ligeramente los dos mil frente a los cerca de 3.200 alcanzados un año antes por estas fechas, con lo que su bajada se dispara hasta el 36,91%.

Los temporales ceden en los últimos doces meses un 21,26%, en su caso con 3.713 contrataciones de abril de este año frente a las 4.716 computadas el mismo mes un año atrás.

El campo y el ladrillo, los peor parados del último año

La caída interanual es generalizada entre todos los sectores productivos y tiene especial incidencia en la construcción, que salda abril con 587 contratos y 267 menos que el año anterior, lo que en términos relativos representa un retroceso del 35,45%.

Le sigue la agricultura, que se deja un 33,33% de contrataciones en abril de un año para otro, con un total de 670 frente a los 1.005 del periodo de referencia.

La industria, por su parte, cierra el último año con una bajada del 26,48%, que en su caso deriva de un descenso de 131 contratos sobre su total de 433.

Los servicios lideran la caída en volumen con 4.686 contratos en su global, pero 1.448 menos que en el mismo mes de 2022 (-25.62%).

La agricultura, la excepción a la regla del último mes

Dentro de la evolución del último mes, el sector agrícola es el que se salva con un aumento de 127 altas laborales netas y el 23,38% más que los registrados en febrero.

En el extremo opuesto, la peor parte se la lleva la industria, que cede un 17,2% en el último mes, en el que pierde 101 contratos.

La construcción se queda tres puntos por debajo, con una bajada del 14,08% y 81 contrataciones menos.

Y los servicios, con el mayor descenso de contratos en volumen (-483), salda el último mes con la menor caída en términos relativos, en concreto del 10,30%.

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