Jerez

Los contribuyentes sostienen cerca del 30% de los gastos de la Diócesis

  • La Iglesia ingresó a través del IRPF 1.882.000 euros en 2011, cantidad inferior a la de 2010 ·Las parroquias aportan la otra gran partida de un presupuesto que supera los 5 millones

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Cercana ya la próxima campaña de la declaración de la renta, la Iglesia iniciará en breve su particular cruzada para concienciar a los contribuyentes de la necesidad de marcar la cruz en la casilla de la Iglesia, para que pueda continuar con su ingente labor social. No en vano, con el nuevo modelo de financiación de la Iglesia Católica que entró en vigor en el año 2007 y que suprimió la dotación directa del Estado a la Iglesia, la contribución a través del IRPF, con un asignación del 0,7%, es fundamental para su mantenimiento. En la Diócesis de Asidonia Jerez, esta cantidad significa cerca del 30% de los ingresos, una cantidad en 2011 de 1.882.000 euros, que la Diócesis recibe directamente de la Conferencia Episcopal, la encargada de realizar el reparto mensualmente de la recaudación total entre las distintas diócesis con independencia de la contribución que hayan hecho los ciudadanos de las mismas a través del IRPF.

Si se compara con 2010 la cantidad es ligeramente inferior, ya que en aquel año la Diócesis recibió del 0,7% de los impuestos 1.987.000 euros. Esa diferencia, según explican tanto el ecónomo de la Diócesis, el sacerdote Diego Moreno, como el viceecónomo, José María Collantes, puede ser debida a que no se ha hecho aún la liquidación completa o simplemente a un descenso de la recaudación. La Conferencia Episcopal ya ha admitido que en 2011 obtuvo un millón de euros menos que el año anterior en concepto del 0,7% del IRPF, aunque 200.000 contribuyentes más marcaron la casilla de la Iglesia, una situación que se atribuye a la crisis y a las rentas más bajas.

La jerarquía católica se rige para hacer el reparto a las diócesis por criterios como la población, el número de templos y de sacerdotes y además con la recaudación a través de la declaración de la renta hace frente a una serie de gastos como son la Universidad, el tema del Tercer Mundo, los seminarios o la evangelización en general.

No obstante, aunque la aportación de los contribuyentes es importantísima, el resto de recursos de la Diócesis de Asidonia Jerez, que maneja un presupuesto anual de unos 5.200.000 euros, proviene de las aportaciones directas de los fieles, cerca de 500.000 euros, donaciones particulares, una cantidad ésta última que no suele ser elevada, servicios pastorales, ingresos por patrimonio y sobre todo, de las parroquias de la Diócesis, un total de 84, que ingresan unos dos millones de euros a través de servicios religiosos o las colectas, que se mantienen con un ligero descenso debido a la crisis. Aunque las parroquias administran sus presupuestos, destinan un 7% de los mismos al fondo común diocesano.

Los responsables de las 'cuentas' de la Diócesis se muestran satisfechos con la generosidad de los jerezanos y de los otros municipios de la Diócesis y aunque desconocen cuál es su aportación exacta a través del IRPF, afirman que "sabemos que una mayoría marca la X de la Iglesia, un porcentaje que se ha ido incrementando desde que se puso en marcha el nuevo modelo de financiación. Hay una concienciación en la zona bastante importante y eso se nota, sobre todo, en las aportaciones que se hacen de forma directa".

La crisis ha incrementado, según Collantes, la solidaridad. "La sociedad está reclamando mucha ayuda y yo diría que la Iglesia es la primera institución en atender esas necesidades. Por otro lado, hay una mayor disposición de las personas a marcar la casilla de la Iglesia y a hacer aportaciones dinerarias de sus propias economías y eso está haciendo que podamos llegar, sobre todo a través de Cáritas, a muchísima gente".

Pero, ¿a que dedica la Diócesis sus recursos? El viceecónomo asegura que en temas de gastos, la Diócesis tiene muchos frentes abiertos: los gastos de personal y de clero -un total de 110 sacerdotes con un sueldo medio de 700 euros -, el mantenimiento de los templos, alrededor de cien, y muchos ellos de gran valor histórico, lo que hace más costosa su conservación. Está además el propio Obispado, las casas parroquiales, las acciones pastorales y asistenciales, la obra misionera, diversos programas, el Seminario -la Diócesis tiene 11 seminaristas y uno formándose en Roma- catequesis, gastos generales y aportaciones a Manos Unidas o Cáritas, una institución que se ha visto desbordada por las demandas de ayuda. De hecho la urgencia de la problemática social ha hecho que hace escasos días la Conferencia Episcopal haya destinado cinco millones de euros para las Cáritas de toda España.

Collantes defiende que Cáritas está destacando como un organismo fundamental en ese reparto de la ayuda social, con la colaboración también de las hermandades y de las propias parroquias, que destinan un 50% de las colectas de primeros de mes a esta institución. "La gente sabe que pone su confianza en alguien que no falla".

El equilibrio entre ingresos y gastos es difícil. "Tratándose de ayuda social siempre se intenta hacer un esfuerzo para llegar a más personas, en el tema de los sacerdotes estamos en unos sueldos muy cortitos y en lo que es el mantenimiento de los templos las necesidades son mucho mayores, no podemos acometer todas las obras que se precisan. Los ingresos siempre son más limitados que las necesidades, pero estamos muy agradecidos a las aportaciones que hacen todos los diocesanos", señala Collantes y agrega el ecónomo. "Nos administramos según la voluntad de la gente. Si hay más podemos hacer más. Estamos a expensas de lo que llega".

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