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La devoción al Sagrado Corazón de Jesús

  • Algunos monumentos singulares en Jerez y en su entorno

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A nuestro amigo J.A. Gómez

Machuca, compañero en tantas rutas "entornoajerez"

ESTAS fechas traen consigo cada año la celebración de la festividad del Sagrado Corazón de Jesús a quien la iglesia católica tiene consagrado el mes de junio, estando muy arraigada en la devoción popular. Desde mediados del s. XIX y muy especialmente en las primeras décadas del siglo XX, tras la consagración pública de España al Sagrado Corazón en el Cerro de los Ángeles (1919), nuestra ciudad se sumará de manera muy activa a esta corriente de culto y devoción por el Corazón de Jesús. Como en otros muchos lugares de nuestro país, en Jerez se levantarán también monumentos, esculturas e imágenes en templos y conventos, en espacios públicos, colegios y edificios oficiales, en bodegas y cortijos y haciendas. En el recorrido de veremos algunas de estas manifestaciones que forman ya parte de nuestro patrimonio.

Entre los monumentos al Sagrado Corazón más conocidos de la ciudad destaca el que se encuentra ubicado junto a la Ermita del Calvario uno de los primeros que se levantó en Andalucía, casi al mismo tiempo que el madrileño del cerro de los Ángeles. La iniciativa se debió a monseñor don Juan Pedro Sánchez-Romate y Lambarry a cuya muerte impulsó la idea doña Carmen Núñez de Villavicencio, marquesa de Domecq D´Usquain gran devota del Corazón de Jesús (1).

Aunque la primera piedra se colocó el 30 de marzo de 1919, habría que esperar tres años para verlo terminado (o casi), siendo bendecido el monumento por el cardenal de Sevilla Eustaquio Ilundain el 19 de febrero de 1922. En la solemne ceremonia, el alcalde de Jerez don José González Rueda, leyó el acta de la consagración de la ciudad al Sagrado Corazón (2). Las obras fueron realizadas por la empresa madrileña Casal y Peña, que encargo las imágenes al escultor sevillano Francisco Ceballos Montenegro, quien años después intervino en las esculturas de algunas fuentes de la Exposición Ibero-Americana de Sevilla o en la catedral de Vitoria. El coste del monumento ascendió a 23.664,35 ptas. (3).

El monumento fue construido junto a la Ermita del Calvario en un espacio ajardinado que con el paso de los años se vería seriamente alterado por la construcción de naves industriales y del edificio de Seminario (4). Con una altura de quince metros era visible desde muchos puntos de la ciudad. La imagen, de tres metros de altura, fue "esculpida en , colocada sobre un airoso pilar de, que descansa sobre gradería y basamento ejecutado ". En sus ángulos se pensó inicialmente situar esculturas de metro y medio de los cuatro evangelistas, aunque finalmente se optó por las de Santa Teresa de Jesús, San Agustín, Santa Margarita de Alacoque y la del padre Hoyos, "santos destacados en el amor al Corazón de Cristo". Puesto que la inauguración se acercaba y no hubo tiempo material de esculpir en mármol estas cuatro figuras, se colocaron provisionalmente los bocetos en escayola de los tres primeros y el de San Juan Evangelista. Medio siglo después aún permanecía así, como recordaba Rodrigo de Molina en una crónica fechada en 1969 (5). Y así parecen seguir a juzgar por las grietas que presentan que apuntan a un material de inferior calidad que el mármol…

Junto al de la Ermita del Calvario, son también muy conocidos los monumentos existentes en las antiguas bodegas de Díez Mérito y en las bodegas de Domecq. El primero de ellos se alza sobre la balaustrada que corona el edificio de los que fueron los escritorios de Díez Mérito, frente a la estación de ferrocarril. Se trata de una escultura en piedra de buena factura, situada sobre un tosco pedestal de sillares de arenisca, que presenta los dos brazos abiertos y elevados sobre cuyo origen y autoría existen distintas versiones. Juan de la Plata apunta que es la más antigua de las que existen en Jerez siendo levantada por iniciativa de Salvador Díez y Pérez Muñoz gran devoto del Corazón de Jesús junto a su esposa María Antonia Gutiérrez O´Neale y sus hermanos. Uno de ellos, residente en París, encargó su realización a un taller francés. Al parecer, la obra estuvo situada inicialmente en una de sus bodegas, siendo posteriormente instalada y bendecida en su actual emplazamiento en los años 1910-1911. El boceto o maqueta de esta figura estuvo colocado en la finca Alcántara, propiedad de Salvador Díez (6). Por su parte, el investigador Antonio de la Rosa atribuye su autoría al conocido escultor valenciano Ramón Chaveli, afincado en Jerez desde 1923, donde tallaría numerosas imágenes para distintas hermandades (7), por lo que sería una obra de realización más tardía. Lamentablemente, esta singular escultura que cuenta con un siglo de vida a sus espaldas, ha sufrido en los últimos años actos vandálicos de la mano del deterioro del edificio que preside, habiendo sido manchada parcialmente con pintura negra.

A Ramón Chaveli se debe también la imagen que se conserva en las bodegas Domecq sobre la puerta de entrada del patio del Sagrado Corazón, que da acceso a la bodega "La Tribuna" y que se alza frente a los jardines de la Cuesta de la Chaparra. A diferencia de la anterior está realizada en bronce (8). De similar tamaño y líneas estilísticas que la de Díez Mérito, presenta lo brazos menos extendidos y las muñecas algo más dobladas, apoyándose sobre un pedestal de piedra pintado en blanco con una placa de mármol con la inscripción "Bendeciré las casas donde la imagen de mi corazón sea expuesta y honrada". La portada sobre la que se alza la imagen está enmarcada por columnas dóricas y fue realizada en la primera mitad del XIX sirviendo "de eje a una composición simétrica que se construye con otros frentes de bodega y portadas de acceso más cercanas a las líneas tradicionales de la arquitectura jerezana" (9). Sobre la puerta estuvo situada una imagen del dios Baco que fue retirada en la década de los 20 del siglo pasado y sustituida por la imagen actual del Sagrado Corazón (10).

Del mismo escultor valenciano son también otras imágenes de trazos muy similares a las anteriores. De una de ellas, la que estuvo situada en un patio lateral del Hospital Santa Isabel de Hungría (conocido como "de los locos"), tenemos referencias por las fotografías conservadas en el Archivo Municipal, anteriores a la remodelación del edificio como instituto. Esta escultura, realizada también en piedra y de tamaño parecido a las citadas, tiene, a diferencia de aquellas, los brazos hacia abajo, desconociéndose actualmente su paradero. Mejor suerte ha corrido otra de las obras de Ramón Chaveli, el Sagrado Corazón que realizó para las Siervas de María. Aunque en 1998 tuvieron que dejar la ciudad y cerrar su convento, se conservó la imagen tras la transformación del edifico en hotel pudiendo verse hoy en día en la entrada del actual hotel Ítaca, en la calle Diego Fernández de Herrera 1, junto a la plaza de Las Angustias. De mayor tamaño que las anteriores y labrada también en piedra, la imagen se alza sobre un alto pedestal presentando la mano izquierda señalando el corazón y la derecha con el brazo ligeramente levantado. La escultura, que debió ser realizada a principios de los años treinta del siglo pasado, ocupaba el lugar central de un pequeño patio desde el que se accedía a la capilla (actual restaurante). Tras la remodelación del edificio se cubrió este espacio, respetándose el emplazamiento original que ahora se sitúa delante de la recepción (11).

De menor tamaño que las anteriores, y también labradas en piedra, son otras imágenes del Sagrado Corazón que se conservan en la ciudad. La más antigua de todas es la que puede verse en el rosetón de la fachada principal de la que fuera iglesia de la Compañía de Jesús (actual sala Compañía), templo que terminó de construirse en 1704 (12). Menos conocida es la que se encuentra en el antiguo colegio del Sagrado Corazón de Jesús, en la calle Barja, centro que cerró sus puertas a comienzos de la década de los 80 del siglo pasado donde, pese a la ruina del edificio, aún se mantiene en pie esta escultura de menor tamaño que el natural, sobre un pedestal situado en la parte central de un pequeño patio al que se accedía desde la puerta principal (13). Más moderna que las citadas, de mediados de los 60 del siglo pasado, es la que preside el patio del colegio La Salle Sagrado Corazón-Mundo Nuevo, en la calle Ventura Misa.

Para terminar este recorrido por la iconografía del Sagrado Corazón en la ciudad, recordaremos el medallón situado sobre el dintel de la puerta principal del Ayuntamiento de Jerez, en el que se inscribe un altorrelieve, labrado en piedra, con la imagen del Sagrado Corazón de Jesús. Realizado por el escultor Ramón Chaveli, siendo alcalde Enrique Rivero Pastor, "…con fecha de 17 de octubre de 1929, la Comisión Municipal del ayuntamiento jerezano en su punto décimo acordó por unanimidad celebrar una solemne ceremonia de la entronización del Sagrado Corazón de Jesús" colocando esta imagen que sería posteriormente retirada en tiempos de la República. En 1941, durante la alcaldía de Eduardo Delage Atané, se llevaría a cabo un solemne acto de "reentronización" del Sagrado corazón, colocándose de nuevo la figura tal como hoy la vemos (14).

Numerosas son también las imágenes del Sagrado Corazón de Jesús presentes en otros edificios, templos y conventos de la ciudad que aún se conservan o de las que tenemos referencias. Entre ellas destacamos la imagen tallada en madera que puede verse en el santuario San Juan Grande, que estuvo ya desde sus inicios en el antiguo templo del Hospital de Santa Rosalía, mencionada ya en 1969 como otra que existió en el Alcázar y de la que desconocemos su paradero (15). Entre las imágenes más antiguas y notables hay que mencionar la existente en el Convento de Capuchinos, una escultura procedente de la antigua iglesia de la Compañía tallada en 1741 por Diego Roldán, de gran interés "en cuanto supone uno de los más tempranos ejemplos de esta iconografía" (16). Con todo, una de las más populares y procedente también del antiguo templo de los jesuitas, es la imagen que se conserva actualmente en la iglesia de Madre de Dios y que cada año procesiona por el barrio. Se trata de una escultura del padre Victoriano Salmón trasladada a esta parroquia desde la antigua iglesia de la Compañía de Jesús cuando se mudaron a ella los jesuitas en 1972 (17).

Hace ya más de 20 años, visitando el pago de Macharnudo, conocimos el que, a nuestro juicio es el monumento más llamativo de cuantos se levantan al Sagrado Corazón de Jesús en nuestra ciudad. Enclavado en la conocida Viña El Majuelo, está situado en lo más alto del Cerro del Obispo, junto al vértice geodésico. Desde este lugar se domina un soberbio panorama del viñedo jerezano, con la ciudad como telón de fondo a 5 km al sureste (18). Rodeado de vegetación, este rincón de la campiña fue durante muchos años un privilegiado lugar de oración tanto para los impulsores del monumento, la familia Domecq, propietaria de la viña, y sus invitados, como para otros visitantes y grupos que se congregaban en este lugar. A modo de ejemplo, aquí se celebró en muchas ocasiones la tradicional "Fiesta de las Espigas y Bendición de los Campos" que organizaban la Adoración Nocturna. Sobre la celebrada en 1940, la crónica de ABC informa que "asistió el consejo diocesano de treinta y cinco partidos de la Adoración Nocturna. Hizo la presentación de los adoradores el abad de la colegial, doctor don Teodoro Molina Escribano. La concurrencia de aquella, procedente de Sevilla y jerez, fue numerosísima. La bendición se hizo en lugar tan pintoresco como el llamado"(19).

Pese al deterioro de los jardines que rodean el monumento, éste ha llegado hasta nuestros días en buen estado de conservación. Se alza sobre una plataforma escalonada de base cuadrada con tres niveles, en cuya zona central se levanta un basamento octogonal donde se apoya un curioso pedestal cilíndrico con diferentes molduras. Sobre él se encuentra la imagen del Sagrado Corazón, realizada en hierro colado pintado en blanco, en tamaño natural. Presenta el brazo derecho levantado, bendiciendo, mientras que el izquierdo sostiene una gran cruz en la que se lee "In hoc signo vinces": con este signo vencerás. En la parte superior del pedestal está inscrito el lema, mientras que en su base figura incisa la siguiente leyenda que nos da pistas sobre la época de su construcción: "Año de. Institución de la Fiesta del Reinado Social del Sagrado Corazón".

Una pequeña escalinata con doce escalones conduce desde el camino de acceso que se traza en el jardín hasta la base del pedestal. Si observamos la figura por detrás podremos leer en su base el nombre de la empresa donde fue adquirida, la conocida firma parisina "La statue religieuse", que surtía de objetos e imágenes religiosas a través de su amplio catálogo, a países de todo el mundo. Las estatuas de hierro de esta firma fueron realizadas por las fundiciones Val d,Osne y Tusey, de donde puede proceder la imagen de El Majuelo (20). En cuanto a la parte arquitectónica del monumento, desconocemos quien fue su autor, aunque aventuramos el nombre del arquitecto jerezano Francisco Hernández Rubio por la similitud del monumento del Majuelo, con el que proyectara en 1920 para la localidad malagueña de Pizarra (21) y que fue destruido en 1936 (ver diseño). Este último fue encargado por el conde de Puerto Hermoso, emparentado con la familia Domecq que recomendó al arquitecto, quien ya había realizado otros proyectos para la empresa (22).

Con menos monumentalidad que la del Cerro del Obispo, en nuestro entorno rural existen otras esculturas del Sagrado Corazón de Jesús, como la que está presente en la finca La Granja. Conocida también como Santa Teresa, se encuentra en las proximidades de la barriada rural de La Corta presentando en la actualidad un preocupante estado de deterioro. Desde 1826 perteneció a Pedro Domecq Lembeye, quien tenía en estos parajes próximos al río Guadalete, una residencia de recreo, pasando después a sus herederos (23). Citada ya por Madoz en 1848 como una de las casas de campo más notables de la ciudad, fue adquirida por el Ayuntamiento de Jerez en 1995, albergando en la actualidad un parque periurbano que no termina de adaptarse para el uso público. Durante muchos años, esta residencia de recreo, rodeada de jardines, bosquecillos y viñedos se convirtió en un agradable espacio en el que no faltaron tampoco los parterres de flores, las fuentes y las albercas. En uno de los rincones del jardín, frente a la casa, se construyó también un sencillo monumento al Sagrado Corazón que aún se conserva entre la vegetación. Sobre un montículo artificial de sillares de arenisca, se levanta la imagen labrada en piedra y a tamaño natural, con los brazos levantados y extendidos. Sus líneas estilísticas son similares a las ya descritas, por lo que podría ser obra de los años 20 del siglo pasado.

Otra imagen de interés es la que se encuentra en un extremo de la finca Olivar de Matajaca, rodeada de cipreses que casi la ocultan entre los cultivos, muy cerca de las antiguas cuevas-cantera de la Sierra de San Cristóbal. Sobre una sencilla plataforma escalonada que termina en un pedestal de sillares de arenisca en el que debió haber una placa conmemorativa hoy desparecida, se levanta esta imagen labrada en piedra mostrando los brazos abiertos y extendidos hacia abajo (le falta la mano izquierda). De rasgos similares a las ya descritas, fue probablemente realizada también en las primeras décadas del siglo XX. De menor tamaño, encontramos también otra curiosa imagen del Sagrado corazón en el cortijo de Las Quinientas, presidiendo una portada de cantería que da acceso al patio en la que puede leerse la fecha de 1787 (23).

José y Agustín García Lázaro

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