Jerez

‘Vieni a Jerez de la Frontera’: la forma de conocer la ciudad en italiano

  • Simonetta Franco y Lorenzo Piovan, dos italianos enamorados de la ciudad, han puesto en funcionamiento una consultoría turística que busca establecer lazos con su país natal

  • Contrajeron matrimonio en la ciudad tras quedarse atrapados por la pandemia y ahora son dos jerezanos más en una ciudad "que nos encanta"

  • Unidos por el Festival de Jerez

Simonetta y Lorenzo, frente al Cabildo viejo.

Simonetta y Lorenzo, frente al Cabildo viejo.

El destino es, a veces, caprichoso pero en el caso de Simonetta Franco y Lorenzo Piovan, su historia parece estar sacada de una de esas novelas de sobremesa que encadenan capítulo tras capítulo durante años. Aterrizaron en Jerez por primera vez en 2007 y desde entonces siempre han sentido un vínculo especial con esta ciudad. “Es como si en otra vida hubiésemos estado aquí”, aseguran.

Nacidos en el norte de Italia, concretamente en Padua, su visita al Festival de Jerez en 2020, y el posterior estallido de la pandemia del Covid (justo unos días después de finalizar la edición de ese año), les obligó a permanecer en Jerez durante los meses siguientes, imposibilitados para salir del país y regresar a casa, una zona que desgraciadamente “estuvo muy castigada por los contagios”.

Meses después ambos contrajeron matrimonio en Jerez, una ciudad en la que desde entonces residen y donde se sienten queridos. “Aquí la gente es diferente a Italia, todo el mundo se abre y te ayuda, eso es lo que más me gusta”, recalca Simonetta, cuya integración en la idiosincracia jerezana “no ha sido fácil, me costó un poco al principio, porque no entendía bien lo que me decían, pero ya no, incluso acabo de sacarme el B2 de español”.

Desde hace unos meses, Simonetta ha emprendido una nueva aventura profesional, creando una consultoría turística centrada en sus compatriotras y con la que pretende acercar la ciudad a todos los italianos que nos visiten. “Cuando venían italianos a Jerez, la mayoría no sabía qué hacer ni dónde ir, e incluso en las bodegas no se hacen visitas en italiano, sólo en inglés, alemán y francés, por eso entendía que era necesaria”.Así ha nacido ‘Vieni a Jerez de la Frontera’, una apuesta convencida “porque creemos que esta ciudad tiene muchos encantos que mostrar”, apunta.

Este reto profesional es completamente nuevo para ella, no en vano, “yo trabajaba en Italia como técnico de laboratorio en una empresa multinacional que hacía vacunas, o sea, que no tiene nada que ver con esto”.Recuerda además que en los meses posteriores a la pandemia, “desde mi país, al ser una mujer con más de 50 años, me llamaban para recolocarme en un nuevo trabajo, pero lo que me ofrecían, no me gustaba”. “Soy una persona inquieta, a la que le gusta hacer cosas nuevas, y estoy muy ilusionada con este proyecto”, añade.

A pesar del poco tiempo, Vieni a Jerez de la Frontera ya ha comenzado a dar sus frutos y son muchos los compatriotas que “se están poniendo en contacto conmigo para venir a Jerez”. Recientemente también han contactado “muchos estudiantes que vienen de Erasmus a estudiar en Jerez, y la verdad es que han salido encantados. Hace poco vino una chica que estaba estudiando moda y la llevamos a la Pasarela Flamenca. Salió encantada. Igual ha ocurrido con estudiantes de agraria de Italia, a los que los hemos llevado a las bodegas para que conozcan más de ellas. Creo que cuando viene una persona de mi país, tener una referencia y un apoyo para ellos, lo agradecen mucho”.

De hecho, en la última edición de Fitur “también estuvimos en Madrid, buscando clientes potenciales”, algo que también hemos hecho en otra feria parecida a Fitur que se hace en Rimini, en Italia”, explica.La próxima semana llegará “un grupo importante de personas que vienen al Festival de Jerez, y bueno, espero ser una buena anfitriona de la ciudad”, comenta.

En los últimos meses, “he ido formándome en temas de turismo, y he logrado el título de formadora del Consejo Regulador del Vino, y ahí sigo, es un reto bonito pero laborioso”.

“Lo que más me gusta es que en Jerez, conforme voy conociendo a gente, voy encontrando nuevas puertas que abrir, algo que en Italia no pasa, la gente allí es mucho más cerrada, van a lo suyo”.

Simonetta cambió por completo su filosofía de vida desde la pandemia, “pero ahora estamos encantados de haber tomado esa decisión”. De hecho, su marido Lorenzo, que también trabajaba en la misma multinacional, se dedica ahora a “las reformas. Los italianos somos muy perfeccionistas a la hora de hacer las obras, cosas que aquí a veces no pasa, y eso la gente lo agradece”, apunta.

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