Cofradías

“En este mandato la túnica verde y negra no se debatirá”

  • Se cumple ahora un año desde la toma de posesión de la primera mujer que preside la hermandad de San Juan de los Caballeros

Marisa Palomares en la iglesia de San Juan de los Caballeros. Marisa Palomares en la iglesia de San Juan de los Caballeros.

Marisa Palomares en la iglesia de San Juan de los Caballeros. / Manuel Aranda (Jerez de la Frontera)

-Un año de mandato de Marisa Palomares al frente de la Veracruz ¿Qué balance hace usted?

-Positivo aunque duro. Ha habido dificultades que gracias a Dios se han podido superar. Me siento muy bien asesorada con los compañeros de la junta y el apoyo de los hermanos. He sentido el cariño de muchos. Por la participación y por estar ahí siempre que la hermandad los ha llamado.

-Si ahora hace doce meses de su toma de posesión, ¿hace trece pensaba usted que sería la hermana mayor de la hermandad?

-Pues ni me lo planteaba un mes antes. Todo ocurrió muy rápido y e inesperadamente. Pero las circunstancias de la hermandad así me lo pedían. Era un tren que pasaba y había que cogerlo. Así que di el paso. Se me propuso un día antes de acabar el plazo de presentación de candidatos. Todos pensábamos que José Ignacio Soto seguiría y yo iba estar en su junta. Pero al final habló conmigo y me dio sus razones para no volver a presentarse y así fue cómo surgió todo. En definitiva estoy tan agradecida a la hermandad que acepté el reto con alegría. Era como devolver todo lo que la corporación me ha dado. No podíamos permitir que pasara el plazo y nadie se presentara.

-Ha hablado de José Ignacio Soto. Un hermano mayor que presidió una brillantísima época en la que la hermandad ha crecido en todos los aspectos. En patrimonio humano, en nazarenos, un palio prácticamente nuevo, una Capilla de la Jura que se restauró... ¿Supongo que aceptar después de este gran hermano mayor era un reto?

-Por supuesto. Todo mi discurso en la toma de posesión fue para alabar la gestión que tanto José Ignacio padre como José Ignacio hijo han hecho en la hermandad. Yo dije entonces que intentaría mantener el mismo nivel. Pero claro cuando hay gente tan brillante y después pasa el siguiente es complicado hacer comparaciones. Me gustaría ser una hermana mayor digna para la hermandad. Ojalá con el mismo nivel de José Ignacio.

-Como todo en la vida, hay una parte feliz pero también hay baches. En este año hubo dimisiones como la del mayordomo o el teniente hermano mayor.

-Han sido los momentos más complicados. Sinceramente los peores de este año. Comentar al respecto que fue imposible que estos hermanos reconsideraran su postura y hubo que aceptar estas dimisiones. Afortunadamente han sido sustituidas por otros miembros de la junta y están funcionando muy bien.

-¿Las razones para que dimitieran en bloque?

-Pues quizá por culpa mía. Tengo que reconocer que las dos dimisiones son un fracaso mío porque no fui capaz de estar a la altura de las expectativas que ellos habían puesto en mí.

-¿Dónde va a poner más énfasis Marisa Palomares en lo que le queda de mandato?

-En los tres puntos clave de la hermandad. Potenciar la labor asistencial, el mantenimiento del patrimonio que tenemos y en tercer lugar el culto y la formación. En la formación hemos pensado unir nuestra labor formativa en el colegio de los Marianistas. Estamos muy unidos a ellos y en labor pastoral del colegio. Participamos en sus proyectos. La hermandad es parte del colegio y el colegio es también la hermandad. En el mantenimiento nos vamos a volcar en el paso del Cristo. En tres fases. Ahora vamos a comenzar la primera que son los candelabros que necesitan una restauración. En el tema asistencial también seguiremos trabajando. Todas las semanas hay un grupo de hermanos que reparten comida. Colaboramos ahora muy estrechamente con el hogar San Juan con el proyecto de un invernadero que se quiere hacer allí. Tenemos por otro lado la ayuda al comedor del Salvador con el pan de los fines de semana. Y ahora estamos ya en la campaña de Navidad con la recogida de juguetes para que todos los niños tengan su regalo el día de Reyes. También la campaña de Navidad colabora con Cáritas del Pilar.

-De la cofradía hay que citar a Ezequiel Simancas que se va a hacer cargo de los dos pasos. Y será el primer palio que mande este capataz jerezano.

-Con Ezequiel estamos encantados. Además de ser un buen capataz también se interesa por formar parte de nuestro espíritu. Habla con nosotros y se preocupa del lucimiento de la cofradía en la calle. Se preocupa mucho y tenemos mucho contacto. Ahora nos vamos a reunir con los Ministriles. El aire que llevamos en el paso del Santísimo Cristo de la Esperanza ralentiza mucho el andar de la cofradía. Habría que coordinarla mejor con el paso de misterio. Así que no sólo viene a mandar los pasos el Jueves Santo, sino que existe una ilusión por la cofradía y un interés.

-Es su primer palio.

-Está muy ilusionado. Analizando el recorrido y trabajando con el mayordomo y con toda la junta porque todo salga tal y como nosotros concebimos la cofradía en la calle.

-El Jueves Santo. La jornada más complicada. La carrera oficial seguirá siendo la misma pero ¿qué propone la Veracruz?

-He estado en las reuniones de las hermandades del Jueves Santo. Y bueno yo creo que lo del año pasado con la permuta entre la Oración en el Huerto y la Lanzada salió bastante bien. Con esta permuta nosotros no tuvimos lo parones de otros años. También comprendo la postura de todos. La Oración en el Huerto tiene el problema de los oficios y siempre ha salido mucho más tarde. Y es comprensible que quieran volver a su hora para respetar su tradición. Nosotros por otro lado queremos salir antes. El caso es que cada uno tiene sus prioridades que son complicadas de encajar. Para la Veracruz, con los cambios del pasado año, nos fue bien.

-¿Usted era de Porvera o de otra opción?

-La junta de gobierno no votó Porvera. Nosotros veíamos que lo más lógico era el monumento de las Cofradías.

-La túnica verdinegra se descarta en esta legislatura.

-Pues sí. No podemos volver a lo de la túnica. No entiendo cómo todavía se puede replantear este asunto que ya la hermandad decidió. Sería impensable en este mandato. Así que el debate está cerrado. Sería como ponerle otro tipo de música a la Virgen de las Lágrimas.

-Aquello causó casi un cisma en la hermandad.

-Sí. Fue un gran problema en su día. Y hubo hermanos que lo sufrieron mucho cuando se tomó la decisión. Pero hay que superar las cosas. La túnica es preciosa y por supuesto que a mí me encanta. Pero estamos ya en otro ámbito. No cabe ya ese debate.

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