El hospital mete la tijera en su estructura de cargos intermedios
Tras adelgazar la cúpula directiva de sus centros, el SAS inicia ahora un proceso de reducción de puestos del segundo escalafón
El pasado octubre la Consejería de Salud y Bienestar Social decidió adelgazar su cúpula directiva en las ocho provincias, lo que calificó como una medida de eficiencia en tiempos de ajustes presupuestarios, que consistió en reducir en un 20% el número de puestos directivos en sus centros sanitarios y entes instrumentales. Trasladada a la provincia, esta actuación se tradujo en la reducción en nueve del número de puestos directivos (3 gerentes menos, 3 directores y 3 subdirectores), con un ahorro que la Consejería estima en 600.000 euros anuales. En el caso de Jerez, se unificaron en una sola gerencia los distritos Jerez-Costa Noroeste, Sierra y hospital de Jerez, que pasó a ocupar María Ángeles Prieto, hasta entonces gerente del hospital de Puerto Real.
Dentro de esta misma estrategia, la tijera llega ahora a la estructura de cargos intermedios del hospital y de hecho ya se están produciendo los primeros movimientos, que han encontrado algunas críticas por parte del Sindicato de Enfermería (Satse), al menos en los aspectos que repercuten en estos profesionales y sobre todo por la falta de información oficial a los sindicatos sobre los cambios que están en marcha. La representante de la sección sindical del sindicato en la provincia, Cristina Martín, mostró su desacuerdo con la eliminación de algunos cargos intermedios de Enfermería, como es la supervisión de Neonatología, "puesto que entendemos imprescindible para una buena organización de la unidad, ya que es una de las más grandes del hospital y que incluye a más de ochenta profesionales". Con la reducción de cargos, la supervisora de Pediatría asume ahora también Neonatología. "Es verdad que siempre hemos dicho que hay más jefes que indios, pero hay que ver qué puestos se eliminan para que haya una buena gestión y en este caso nos parece una barbaridad", mantiene Martín.
Desde el SAS afirman que esta reducción de puestos intermedios, en pleno proceso actualmente, responde al mismo objetivo de eficacia y ahorro con que se acometió la eliminación y concentración de los puestos de la cúpula directiva. La filosofía de toda esta reestructuración es "primar los puestos más cercanos a la asistencia de los pacientes frente a los puestos base directivos". Es decir -aseguran- que no se disminuye el número de profesionales ni en Enfermería ni en otras categorías, algo que pone en duda Satse, "sino que se mantienen, pero esos cargos intermedios se dedicarán a reforzar, en el caso de Jerez, a otras áreas asistenciales, como el hospital de día médico, consultas externas y la enfermería gestora de casos". Aunque el SAS no aporta más detalles de un proceso que aun no está cerrado, desde la entrada de la nueva directora gerente los cambios se han ido sucediendo y han salido de sus puestos el jefe de unidad de Cirugía, junto el supervisor de la misma, así como el supervisor de Cardiología.
De otro lado, los recortes que se están produciendo, y que han paralizado de forma radical las inversiones, no sólo nuevas sino también las ya previstas, también están afectando a otras partidas. Eso al menos afirma Satse, sindicato que se ha hecho eco de las quejas que le están llegando por la menor calidad de muchos productos, "que en definitiva va a afectar a la calidad de la atención prestada al ciudadano, desde jeringas, agujas de punción venosa, parches para heridas, apósitos, y un largo etcétera". El SAS lo niega rotundamente y mantiene que de forma periódica se celebran comisiones técnicas en las que participan profesionales de todos los centros para la adquisición del material. "La calidad de los mismos está fuera de toda duda, además de que están sometidos a una revisión permanente", sostiene.
A todo ello se une el malestar de los trabajadores sanitarios. La evidente precariedad en las contrataciones, denunciada por todos los sindicatos, es sólo una causa más de las que vienen a engordar el descontento. Al margen de la inestabilidad laboral, las plantillas de los centros se rebelan por lo que consideran un agravio comparativo con respecto al resto de las Administraciones públicas, no sólo por la forma en qué se ha aplicado la ampliación de la jornada laboral, sino también por los días libres. "El personal del SAS es el más perjudicado. Los trabajadores de otras Administraciones conservan algunos de los permisos que nos han quitado a nosotros. Desde Satse hemos elaborado una reclamación exigiendo al SAS la revisión de nuestro manual de licencias y permisos, reclamación a la que se están adhiriendo muchos profesionales".
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