Jerez

El instituto Fernando Quiñones estrena el lunes su nuevo edificio

  • La Junta finaliza las obras de ampliación tras ocho meses de trabajo

  • La remodelación elimina dos módulos de aulas prefabricadas

El regreso de las vacaciones navideñas servirá al instituto con más aulas prefabricadas de la ciudad, el Fernando Quiñones, para adecuar en buena medida su situación. En los últimos días se han dado los retoques finales al que desde el próximo lunes será el nuevo edificio de este instituto, una construcción que podrá disfrutar parte del alumnado del centro.

Unos 180 estudiantes se beneficiarán de esta nueva instalación, que va a suponer la eliminación de dos de los seis módulos de prefabricadas existentes en el centro. En principio, según han confirmado fuentes de la delegación territorial de Educación, sólo quedará por finiquitar el adecentamiento de uno de los patios laterales, que se realizará en las próximas semanas, incluyendo una zona de aparcamiento. El resto de la obra está finalizada, por lo que los estudiantes estrenarán instalación este mismo lunes. En ellas está previsto que se ubiquen las tres clases de Primero de Bachillerato y las tres de Segundo de Bachillerato.

La apertura del edificio llega dieciséis meses después del que seguramente fue el punto de inflexión en esta historia. Ocurrió un 15 de septiembre de 2015, cuando el actual delegado territorial de Educación, Juan Luis Belizón, se comprometió con los padres y madres que aquel día se concentraron para protestar a las puertas del instituto a intentar solucionar una situación que se venía denunciando desde hacía al menos siete años.

Las obras fueron licitadas a a finales de enero de 2016 y se adjudicaron en marzo a la empresa Rivervial Grupo Constructor S.L., que ha sido la encargada de acometer las mismas con un presupuesto de 641.173 euros y una duración de unos ocho meses. Hay que recordar que la nueva edificación, construida sobre una superficie de 630 metros cuadrados, se divide en dos plantas que albergarán las citadas seis aulas, dos seminarios, núcleos de aseos y cuartos de instalaciones y de limpieza.

De cualquier forma, la nueva construcción no supone la total eliminación de las aulas prefabricadas en el instituto, ya que todavía quedarán ocho. Cuatro de ellas, de pequeñas dimensiones, se utilizan habitualmente para efectuar prácticas y asignaturas concretas, y el resto, otras cuatro, sí que son de uso diario. Esto supone que a día de hoy haya aún casi 200 alumnos dando clases en prefabricadas, una situación que desde la delegación territorial pretenden subsanar a partir del próximo año con los cambios introducidos en los institutos de referencia de los colegios. Así, la cifra actual de 800 alumnos se irá reduciendo paulatinamente en próximos cursos, algo que supondrá la eliminación definitiva de las prefabricadas.

Pero la llegada del nuevo año también servirá para dar luz verde a otra importante obra relacionada con la educación en la ciudad. Se trata del CEIP Lomopardo que estos días también quedarán listas. Con un presupuesto de 219.982,69 euros, éstas comenzaron en agosto y comprendían la sustitución completa de los aseos y el edificio del salón de usos múltiples (SUM), que era uno de los pocos centros en la ciudad que tenía el polémico amianto.

Mientras, prosiguen las obras del CEIP San José Obrero, que servirán para eliminar las seis aulas prefabricadas existentes; y se encuentran en proceso de licitación las del IES Romero Vargas. En las próximas semanas, una vez que la mesa de contratación ha valorado las propuestas (a la que se presentaron más de treinta entidades), se conocerá la empresa adjudicataria.

El proyecto, cuyo principal objetivo es eliminar las aulas prefabricadas más antiguas de Jerez (un módulo y dos clases) tiene una dotación presupuestaria de 113.805,95 euros y un plazo previsto de ejecución de tres meses. La misma, que tiene previsto beneficiar a los más de 570 alumnos matriculados, serviría para crear una nueva aula polivalente de Secundaria y otra de pequeño grupo y dos laboratorios. Ambas intervenciones llevarán consigo trabajos de demolición, cerramientos, carpinterías e instalaciones.

Una vez eliminados los dos módulos de prefabricadas del Quiñones, el número total en Jerez es de 15, una cantidad que se espera reducir una vez finalicen las obras del San José Obrero y las del Romero Vargas.

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