Jerez

Claudia Osborne y José Entrecanales se casan en Jerez entre una gran expectación

  • La ceremonia se ha celebrado en la iglesia de San Miguel, con la asistencia de decenas de invitados y la presencia de numerosos curiosos

Claudia Osborne llega a San Miguel del brazo de su padre, Bertín Osborne.

Claudia Osborne llega a San Miguel del brazo de su padre, Bertín Osborne. / Pascual (Jerez)

Mucha expectación. La iglesia de San Miguel acogió este sábado al mediodía la boda de Claudia Osborne y José Entrecanales, con la asistencia de decenas de invitados, entre los que había numerosas caras conocidas. La hija pequeña de Bertín Osborne contrajo matrimonio con uno de los cuatro hijos del empresario José Manuel Entrecanales Domecq, presidente ejecutivo de Acciona.

Los asistentes fueron llegando al templo jerezano ante la presencia de numerosos curiosos y vecinos en los balcones. El novio, acompañado de su madre y madrina, María Carrión, llegó a San Miguel tan pronto que tuvo incluso que llamar a la puerta de la iglesia que se encontraba cerrada aún.

Por su parte, la novia fue muy puntual, llegó a las 12 del brazo de su padre, ambos muy emocionados. El vestido de la novia, uno de los secretos mejor guardados de todos los enlaces, no defraudó. Claudia, de 32 años, iba bellísima y muy elegante con un diseño que combinaba el estilo bohemio con el romántico. Algunos curiosos traspasaron las vallas para intentar abrazarlos y piropearlos. Previamente, accedieron también sus hermanas, Eugenia y Alejandra Osborne y Ana Cristina Portillo, acompañadas de sus hijos.

Entre las caras conocidas estaban las instagramer Carla Hinojosa, Paula Ordovás y Alejandra Domínguez, pareja de Enrique Solís, la diseñadora Inés Domecq, así como Mercedes Bohórquez.

La boda se ha celebrado en el mismo templo donde tuvo lugar la de sus padres, Bertín Osborne y la fallecida Sandra Domecq, en 1977. “Una iglesia de familia”, como dijo Bertín. Un intenso y emotivo recuerdo que Claudia manifestó en Instagram esa misma mañana, con un mensaje en el que decía: “Hoy me toca a mí, mamá. Cuánto desearía que fueras tú la que me estuviera vistiendo… cuánto desearía ver tu cara a mi lado en el altar… pero, tal y como me prometiste, aunque no te sea posible estar físicamente, aquí estarás agarrando mi mano desde el cielo, y así lo sentiré yo. Siempre contigo”.

A la salida del templo, de nuevo una gran expectación y “¡vivan los novios!” de las personas que esperaban en el exterior. El flamante matrimonio se marchó en un coche biplaza eléctrico.

La presencia de Bertín Orborne fue lo que más revuelo causó. “¡Jerez con Bertín!”, se escuchaba. El padre habló unos segundos con los medios allí congregados y apuntó que “todo estupendo, todo en familia”, y reconoció que se había emocionado “un poco sí, claro, porque es mi niña pequeña”. Destacó que no quiso invitar a amigos, “a nadie de los míos porque era una boda para los niños y son ellos los que tenían que invitar. Además, que no está la cosa para aglomeraciones”. El padre de Claudia lanzó un consejo a los novios: “¡que se diviertan!”.

La celebración posterior tuvo lugar en una finca propiedad de la familia de la novia, Finca Santiago.

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