El rebusco

Un jerez para James Bond

  • Sean Connery paseó por la ciudad durante el rodaje de Cuba

  • En 'Diamantes para la eternidad' mostró su aprecio por el sherry

Connery con sherry en 'Diamantes para la eternidad'. Connery con sherry en 'Diamantes para la eternidad'.

Connery con sherry en 'Diamantes para la eternidad'.

El reciente fallecimiento de Sean Connery ha provocado una marejada de información en todos los medios informativos. No es para menos, con él se va el James Bond más carismático de todos los actores que lo han interpretado, aunque siempre podremos revisar sus películas para volverlo a resucitar, una manera de hacerlo inmortal, como el caballero español que instruía al tosco escocés de Los inmortales (1986).

Connery era muy conocido por estos lares, en concreto en Marbella, donde residió con su mujer durante más de veinte años, desde principios de los ´70 hasta bien entrado los años `90.

Nuestra paisana, Lola Flores, compartió con él más de un sarao marbellí, donde eran vecinos. Connery en su chalet Malibú, y Lola en El Lerele.

Pero en la filmografía de este escocés nombrado Sir por la reina Isabel II resaltan dos títulos que tienen unas especiales relaciones con nuestro vino y con la ciudad misma: Diamantes para la eternidad, y Cuba, rodada, mayormente, en diversas localizaciones de la provincia de Cádiz, incluida Jerez.

Sean Connery, en el aeropuerto de Jerez durante el rodaje de 'Cuba'. Sean Connery, en el aeropuerto de Jerez durante el rodaje de 'Cuba'.

Sean Connery, en el aeropuerto de Jerez durante el rodaje de 'Cuba'.

Un sherry para Bond

Diamantes para la eternidad (Diamonds are forever, 1971), fue la séptima entrega de la serie de James Bond en la gran pantalla, y la sexta en la que Sean Connery daba vida al agente, con licencia para matar, adscrito al Servicio Secreto de Inteligencia británico.

Para el seguidor concienzudo, rastrear las marcas comerciales, ya sean coches, relojes, o bebidas, se ha convertido en un reto.

La presencia de estas marcas en las películas, basadas en el personaje creado por Ian Fleming, generan grandes beneficios económicos, además de prestigio, para sus fabricantes.

Los expertos en estudiar lo que se viene en llamar el product placement, afirman que "el uso de la marca se vuelve más efectivo si un personaje como James Bond lo usa, pues el producto adquiere características exclusivas sólo porque lo utiliza un personaje famoso"

Un aspecto qué en Jerez, los responsables de la imagen y promoción de nuestros vinos no han sabido aprovechar. Para ello basan sus argumentos en esa leyenda urbana que circula por el sector en la que cierto personaje representante de los exportadores del Sherry en Madrid se dedicaba a ir por los estudios de doblaje para "convencer" a los responsables de incluir el término jerez en los diálogos de las películas.

Hecho que queda en evidencia en casos como Diamantes para la eternidad, donde en el original inglés ya se hace patente, sin necesidad de influir en su manipulación.

Diversos trabajos académicos han estudiado este curioso aspecto en las películas de Bond, y a los que nos remitimos: Evolución del product placement en los films de James Bond. Cincuenta años al servicio secreto de la publicidad (Razón y palabra, nº 78); y el de Luna Santamaría, El product placement en la saga de James Bond (Universidad de Valladolid, 2017).

En un momento de la acción, cuando James Bond es convocado por sus superiores para encomendarle su siguiente misión, se lleva a cabo un encuentro en el elegante despacho de Sir Donald Munger, al que da vida el actor Laurence Naismith. A James Bond le acompaña M, interpretado por Bernard Lee.

El anfitrión ofrece un jerez a ambos. Bond lo acepta gustoso, en cambio M, lo rechaza, ya que su médico no le recomienda beber alcohol. Momento en el que tiene lugar este breve, pero esclarecedor diálogo entre los tres:

-James Bond: Pity about your liver, sir. Unusually fine Solera. '51, I believe.

-M: There is no year for sherry, 007.

-James Bond: I was referring to the original vintage on which the sherry is based, sir. 1851, unmistakable.

-Sir Donald Munger: Precisely.

Bond demuestra su gran conocimiento, corrigiendo a su jefe, al comentar la delicada solera del jerez que bebe: "Me refiero al año de la cosecha de la cual procede el jerez".

Estoy completamente seguro qué en esto solo influyó la propia fama del jerez, sin que ningún representante del sector propiciara esta mención al jerez en la película. Pero no solo eso, sino que además no se ha considerado aprovechar esta circunstancia para la promoción internacional del jerez.

Sección del cartel de 'Cuba'. Sección del cartel de 'Cuba'.

Sección del cartel de 'Cuba'.

Paseando por Jerez

Al director Richard Lester siempre le ha gustado rodar en España. En su filmografía hay títulos como Golfus de Roma (1966), Como gané la guerra (1967), Los tres mosqueteros (1973). Los cuatro mosqueteros (1974), o El regreso de los tres mosqueteros (1989).

Antes de rodar Cuba (1979) por Andalucía, ya había dirigido a Sean Connery en Robin y Marian (1976) por tierras de Zamora y Navarra, aunque por lo visto acabaron peleados.

La historia de Cuba se desarrolla en los momentos finales de la caída del régimen de Batista, acosado por los revolucionarios de Fidel Castro. En esos turbulentos días llega a la isla Robert Dapes (Sean Connery), un cínico mercenario inglés al servicio del general Bello (Martin Balsam), uno de los miembros más corruptos del gobierno del dictador.

Pero una vez allí, Dapes no puede permanecer impasible ante la brutalidad y la depravación del régimen; tampoco puede resistirse a los encantos de Alexandra Pulido (Broke Adams), una antigua amante que se ha casado con un terrateniente cubano.

El productor ejecutivo de Cuba, Denis O´Dell, antiguo socio de Lester, comentaba en aquel tiempo que "Cuba ha cambiado radicalmente en estos últimos veinte años, mientras que Jerez de la Frontera, Cádiz y Sevilla, ciudades que fueron modelo para la antigua arquitectura cubana no han sido afectadas por el modernismo en muchos de sus barrios".

Así se aprovechó para el rodaje la antigua estructura del hotel del Alcázar que luego fue demolido. Así se aprovechó para el rodaje la antigua estructura del hotel del Alcázar que luego fue demolido.

Así se aprovechó para el rodaje la antigua estructura del hotel del Alcázar que luego fue demolido.

Desde el inicio del rodaje, Lester estuvo muy satisfecho con los escenarios elegidos. Se precisaba un hotel en construcción y se encontró en Jerez. También factorías de tabaco y de azúcar, fundamentales en el guión, abundan en aquella zona.

Para llevar a cabo la película hicieron falta más de setenta localizaciones distintas, no siendo necesaria la construcción de ningún escenario.

En Jerez se pueden distinguir: El instituto Padre Luis Coloma como una cárcel, el hotel Jerez, como el hotel Habana Libre, el Chapín, como el lujoso chalet del matrimonio Pulido, el Recreo de las Cadenas, como la residencia del general Bello, el Aeropuerto, el Alcázar, como el hotel en construcción, el Palacio Domecq es la casa palaciega del presidente Batista, la barriada de La Corta, es un barrio popular de La Habana, y la planta de embotellado de Domecq, la destilería de ron de los Pulidos.

La capital de la provincia fue elegida por otras localizaciones como la fábrica de tabaco, el antiguo Hotel Roma, la plaza de la Catedral, la Plaza España, y el Teatro Pemán.

El rodaje comenzó el 27 de noviembre de 1978, y finalizó el 26 de enero, y contó con el oscarizado Gil Parrondo en el diseño de producción, que muy sutilmente incluye en la ambientación de dos escenas botellas de jerez y de brandy Fundador.

El instituto Padre Luis Coloma aparece en la película. El instituto Padre Luis Coloma aparece en la película.

El instituto Padre Luis Coloma aparece en la película.

Un crítico la calificó como "una brillante sátira visual de una sociedad en total colapso materialista. Lo que es extraordinario aquí es que la puesta en escena es visualmente deslumbrante y estilísticamente coherente.

Es la representación cinematográfica más impresionantemente detallada y dinámicamente precisa de cómo se ven los últimos días de un régimen políticamente corrupto, mientras entra en caída libre, que un cineasta comercial convencional nos haya brindado".

El propio director la describió como "Una película política en la que nadie habla de política, y una historia de amor, en la que nadie habla de amor".

Cuba se estrené en España el 4 de junio de 1980, contando con un presupuesto de 7 millones de dólares, amortizando en taquilla tan solo 5´6 millones.

La anécdota estuvo en la sorpresa que los socios del Cine-Club Popular de Jerez se llevaron cuando vieron entrar por el hall del Cine Jerezano al mismo Sean Connery.

El martes 12 de diciembre de 1978 el Cine-Club proyectaba El sueño eterno, con Humphrey Bogart. Y allí que fue a disfrutar de un clásico.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios