El jerez en la pequeña pantalla

El Rebusco

Un personaje líquido en famosas series televisivas

Desde los años 50 hasta la actualidad

Robert Mitchum brinda con jerez en 'Vientos de guerra' (1983).

Que el vino ha sido -y continúa siendo- una fuente de inspiración en las manifestaciones artísticas de todas las épocas es una realidad difícilmente cuestionable. Esta influencia, tradicionalmente ligada a la literatura, la pintura o la música, ha encontrado en los dos últimos siglos un nuevo y poderoso canal de difusión: la imagen audiovisual.

En este contexto, la televisión se ha erigido como uno de los vehículos culturales más influyentes, capaz de proyectar símbolos, hábitos y referencias a audiencias globales. Entre ellas, el vino -y muy especialmente el vino de Jerez- ha ocupado un lugar discreto pero significativo en el imaginario colectivo de millones de espectadores.

El jerez, con su larga trayectoria y proyección internacional, ha desempeñado un papel destacado en numerosas tramas de series televisivas, tanto nacionales como extranjeras, si bien su presencia ha sido más habitual en producciones internacionales que en las españolas.

Realizar una relación exhaustiva y minuciosa de todas estas apariciones sería una tarea prácticamente inabarcable. Sin embargo, en los últimos veinticinco años, y pese a contar con medios limitados, ha sido posible elaborar un amplio catálogo de episodios en los que nuestros vinos aparecen de una u otra forma. Se trata de una presencia diversa, pero constante, que se extiende a lo largo de varias décadas.

Un análisis más detallado vio la luz en el número 3 de la revista Ceretanum, editada por la Real Academia San Dionisio de Ciencias, Artes y Letras en 2023. Bajo el título El vino de Jerez en las series televisivas, este extenso artículo de 29 páginas se propuso catalogar y estudiar la presencia de nuestros vinos en un amplio repertorio de producciones televisivas, accediendo para ello a sus versiones en idioma original.

Harveys Bristol Cream en 'Man versus Baby', 2026.

Se trata de un trabajo novedoso que contribuye a profundizar en el conocimiento del jerez y, al mismo tiempo, en la manera en que es percibido más allá de nuestras fronteras. El estudio abarca un periodo comprendido desde la década de 1950 del siglo XX hasta bien entrado el siglo XXI, ofreciendo así una perspectiva histórica y cultural de gran interés.

En la ficción televisiva USA

El recorrido es amplio y revelador: desde Perry Mason (The Case of the Spanish Cross), a finales de los años cincuenta, pasando por Westworld (Chesnut) de 2016, hasta llegar a Vicios ocultos (Theoretical Herpes), del pasado año.

Un corpus que daría para varios artículos monográficos, pero que aquí abordamos de manera necesariamente sintética a través de algunos ejemplos representativos.

En la pequeña pantalla, el jerez aparece en un abanico de situaciones: como gesto de hospitalidad en hogares y espacios públicos, como bebida para compartir entre amigos o como acompañante de momentos románticos. En ocasiones se alude al genérico sherry; en otras, se mencionan tipos concretos como amontillado, medium, medium dry o cream, e incluso se citan marcas emblemáticas como Tío Pepe, Harveys Bristol, Hidalgo o Sandeman, entre otras.

Conviene, además, desmontar un argumento recurrente entre ciertos sectores del propio mundo del jerez, que sostienen -sin pruebas concluyentes- que estas referencias serían fruto de supuestas manipulaciones en las mesas de doblaje de las cadenas españolas. La evidencia disponible apunta, más bien, a que el jerez ya formaba parte del guion original.

La televisión en España inició sus emisiones en 1956, pero no alcanzó su verdadera difusión masiva hasta mediados de los años sesenta, cuando comenzaron a incorporarse a la programación numerosas series estadounidenses y británicas. Ya en este periodo temprano encontramos referencias al jerez.

En Embrujada, por ejemplo, el vino aparece en tres episodios: un decantador y varias copas dispuestas sobre una bandeja de plata de las que suelen beber la suegra de Samantha y una de sus parientes brujas residentes en Inglaterra.

Especial mención merece Alfred Hitchcock presenta, donde el jerez aparece en seis capítulos. Destaca especialmente The Bottle of Wine, en el que una botella de amontillado adquirida durante un viaje de luna de miel en España se convierte en pieza clave de la trama.

El amontillado y Poe homenajeados en 'The Fall of the House of Usher' (2023).

El amontillado reaparece años después en Colombo. En el episodio Cualquier viejo puerto para una tormenta, la serie rinde un particular homenaje al célebre relato de Edgar Allan Poe El barril de amontillado (1846).

También en Frasier, en el capítulo Padre e hijos, el protagonista ofrece a su mentor un excelente amontillado español, subrayando éste que en Estados Unidos el jerez no debería limitarse al llamado cooking sherry.

El jerez aparece con frecuencia en la famosa serie americana 'Frasier'.

La presencia del jerez en la ficción audiovisual ha dejado escenas memorables en algunas de las series más populares del siglo XX. Un ejemplo destacado se encuentra en Se ha escrito un crimen, la afamada producción protagonizada por Ángela Lansbury en el papel de la escritora de novelas de misterio Jessica Fletcher. En el episodio The Corpse Flew First Class, emitido en 1987, la protagonista es invitada por un inspector de Scotland Yard (David Hemmings) a compartir un medium dry sherry en la sala VIP del aeropuerto de Nueva York.

El medium dry sherry en un capitulo de la popular serie americana 'Se ha escrito un crimen'.

Igualmente, significativas son dos secuencias de la miniserie Vientos de guerra (1983). En una de ellas, Robert Mitchum interpreta a un oficial estadounidense destinado en una misión diplomática en la Alemania nazi en la víspera de la Segunda Guerra Mundial. Durante una visita en la mansión de un alto jerarca del régimen, ambos brindan con jerez por la paz, en un gesto cargado de ironía histórica. Este mismo vino es apreciado también por otro de los personajes clave de la trama, el intelectual judío Aaron Jastrow, subrayando el valor simbólico y cultural del jerez.

El jerez de bodegas Hidalgo en la sobremesa de una entrega de 'Mad Men'.

Ya en el siglo XXI, dos series destacan por mostrar en primer plano etiquetas de bodegas reales, sin que mediara una participación directa de las mismas. En Mad Men aparecen claramente identificables tanto una botella de Harveys Bristol como otra de la sanluqueña Hidalgo. Algo similar sucede en el episodio Life Rights de The Big C -aún no emitido en España-, donde en una cena con Susan Sarandon y Oliver Platt se consume oloroso de Dios Baco.

'La maravillosa señora Maisel' siempre tiene a mano su amontillado.

Igual ocurre en varios momentos de La maravillosa Señora Maisel, serie de televisión estadounidense de drama y comedia ambientada a fines de los años 1950 y comienzos de los 60, que narra la historia de un ama de casa en Nueva York que descubre que tiene una habilidad especial para la comedia en vivo. Ella y su madre se consuelan en la cocina con Amontilado de las bodegas González y Sucs.

Jerez en las cadenas británicas

No es casual que el jerez encuentre su acomodo natural en series ambientadas en el Reino Unido o en relatos de inspiración británica. En producciones como Downton Abbey o Peaky Blinders, el jerez aparece asociado a momentos de protocolo, conversación o transición dramática. Una copa de fino o amontillado, servida con precisión casi ritual, acompasa las relaciones sociales de una aristocracia que se sabe heredera de un mundo en transformación.

El vino preferido del personaje de Annie Walker en 'Coronation Street'.

En estos contextos, el jerez funciona como marcador temporal y cultural: remite a la época dorada del comercio entre Andalucía e Inglaterra, cuando nuestros vinos eran imprescindibles en las mesas británicas y símbolo de refinamiento.

El jerez forma parte del retrato costumbrista británico. En Los Roper, el singular matrimonio protagonista solo podía permitirse el denominado british sherry, pero sabía apreciar el jerez auténtico en casa de su vecino de mayor poder adquisitivo. En una línea similar de humor inglés se sitúa Hotel Fawlty, donde era habitual servir jerez del pequeño barril ubicado en una de las estanterías de la cafetería del hotel.

El padre Brown disfruta de su jerez en Navidad.

Las adaptaciones televisivas de los grandes detectives literarios británicos -Poirot y Miss Marple, de Agatha Christie, el Sherlock Holmes, de Conan Doyle o el padre Brown de Chesterton- también incluyen frecuentes escenas en las que sus protagonistas escancian jerez en sus copas. Una variante más moderna de este universo detectivesco se encuentra en Los Vengadores y Agente Secreto, donde el jerez aparece en trece episodios de la primera y es protagonista explícito de uno de la segunda, en el capítulo titulado: I can only offer you sherry.

No podían faltar las series de época ambientadas en las grandes mansiones de finales del siglo XIX y comienzos del XX, momento que coincide con el apogeo histórico del jerez. Así se refleja en producciones como Arriba y abajo, Retorno a Brideshead o Downton Abbey, donde la presencia del vino de Jerez acompaña los rituales sociales de la aristocracia británica.

El jerez no podía faltar en la prestigiosa producción británica 'Downton Abbey' (2010-2015).

Su consumo, sin embargo, no se limitaba a las élites. En Llama a la comadrona, una de las enfermeras recibe como muestra de agradecimiento de uno de sus pacientes una botella de El Cid, de Duff Gordon, evidencia de cómo el jerez también formaba parte de la vida cotidiana de otros estratos de la sociedad.

De España a Japón

La presencia del vino de Jerez en la ficción televisiva española ha quedado patente en varias producciones de gran repercusión a lo largo de las últimas décadas.

Uno de los ejemplos más recordados se encuentra en la popular serie Curro Jiménez. En el capítulo trece de su tercera temporada, titulado La batalla del vino de Jerez, la trama gira en torno a las peripecias de un juez inglés que viaja hasta Jerez para hacerse con un excepcional barril de amontillado. Aunque la acción se sitúa en la ciudad gaditana, el episodio fue finalmente rodado en localizaciones de Córdoba. La referencia al jerez vuelve a aparecer en el capítulo Los rehenes, en el que el personaje de Anselmo solicita a su sirviente que lleve una copa de este vino a la condesa tras sufrir un desmayo.

En 'El crimen del Expreso de Andalucía' (1991), capítulo de 'La huella del crimen'.

Otra producción televisiva de notable éxito fue La huella del crimen, donde también se aprecia la presencia de dos emblemáticas marcas de vinos finos jerezanos. En El crimen delexpresoo de Andalucía aparece el Pando, mientras que el Tío Pepe hace acto de presencia en una animada fiesta flamenca en el episodio dedicado a Jarabo.

Especial mención merece la adaptación televisiva de la novela de María Dueñas La templanza, que recrea con detalle el Jerez del siglo XIX a través de la historia de una familia ligada al mundo bodeguero. Gran parte de la serie fue rodada en la propia ciudad.

Copa en mano la actriz Leonor Watling como Soledad Montalvo en 'La Templanza' (2020).

Y en los últimos años el jerez hace acto de presencia en Cuatro Estrellas, Manual para señoritas, La frontera y La casa de papel, entre otras.

Desde Japón llega un ejemplo singular: Tantei Monogatari (Detective Story), producción de Nippon TV emitida con gran éxito a finales de los años setenta y hoy considerada de culto. Su protagonista, el inconformista detective Shunsaku Kudo —interpretado por Yusaku Matsuda—, se caracteriza por su afición al fino Tío Pepe, coincidiendo con la introducción de este vino en el mercado japonés por González Byass.

En varias de las entregas es habitual verle consumir el fino de González Byass, bien en su apartamento, o en locales públicos.

Se trata, en definitiva, de una publicidad tan inesperada como sugerente, cuya naturaleza —si fue fruto de una estrategia de marketing o de la admiración espontánea de los guionistas— aún no ha podido determinarse con certeza.

Apariciones recientes

Un valioso jerez oloroso en 'Las gotas de Dios', 2026.

Lejos de ser un mero elemento de utilería, el vino de Jerez adquiere en numerosas series contemporáneas una presencia casi narrativa, convirtiéndose en un auténtico personaje líquido. A través de su aparición en pantalla, evoca y articula ideas de clase social, memoria y nostalgia, al tiempo que establece sutiles puentes de conexión entre culturas. Esta dimensión simbólica se manifiesta en producciones tan diversas como The Fall of the House of Usher (2023), Shōgun (2024), My Lady Jane (2024), Man vs. Baby (2025) y Las gotas de Dios (2026).

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