voces empresariales

Os reto a ganar

NO es habitual en los tiempos que corren retar a las personas; generalmente se opta por invitar con cierta cortesía, siempre con cierta esperanza de encontrar en el receptor la actitud adecuada que le haga responder de la forma que deseamos.

Este no es el caso. Esto es una provocación en toda regla, un desafío, una citación a vernos en la arena fuera del área de confort que todos tenemos y en la que solemos vivir día a día. Pequeño inciso: todo lo que aquí se escribe está pensado para su aplicación en el mundo empresarial y, más concretamente, en las pequeñas y medianas empresas, pero sin olvidar que estas las forman las personas.

Las empresas no son entes difusos con personalidad propia, nunca he creído demasiado en la realidad de las personas jurídicas… Desde esta perspectiva, las personas tenemos necesidades, objetivos y deseos durante toda nuestra vida. En ocasiones para conseguir cubrir, lograr y saciar estas cuestiones, como seres sociales que somos, entramos en contacto con otras personas que tienen intereses parecidos, similares y hasta incluso perfectamente complementarios.

Sí, complementarios. Estamos en un mundo donde con frecuencia predomina la visión cortoplacista, sin amplitud de miras, donde mis intereses toman mayor peso que los del grupo al que pertenezco y donde Colaboración es una palabra que se usa más que se practica. En el mundo real, salvo excepciones, las personas no tienden a buscar colaboradores para sus metas, intentan lograrlas por sus propios medios, desde una visión obtusa que ve al semejante como un competidor y no como alguien con intereses comunes que pude suponer mi mejor aliado, porque compartimos objetivos comunes, si establecemos una relación de Ganar-Ganar en esa meta.

Sin embargo, en el mundo virtual, en el tan manido mundo 2.0, este tipo de relación sí es bastante usual, personas con fines similares crean comunidades de práctica, foros de debate y demás instrumentos utilizando las redes sociales. ¡Y funciona! Ayudo porque sé que me ayudarán y porque ya me ayudaron antes. Es mi deber. Es lo justo. Devuelvo a la comunidad lo que ella me dio. Y, repito e insisto, ¡funciona! ¡Es un modelo válido y viable de comportamiento!

En las redes sociales la honestidad, la transparencia y el bien común por encima del individual, son reglas de obligado cumplimiento. Para mí, son un ejemplo de juego de suma no cero… ejemplos de relaciones basadas en el precepto de Ganar-Ganar, aquellas en las que una parte no gana lo que otra pierde sino que, una parte gana y a la vez consigue que la unión de las partes ganen más que lo que harían si todas optaran por su bien individual.

Y ahora sí, lanzo el reto pendiente, ¿serías capaz de liderar la conversión de tu empresa a este tipo de filosofía? Abrir las relaciones a cuantas más personas mejor, siempre que el fruto de estas relaciones sea satisfactorio para todas las partes debe ser la estrategia de cualquier compañía. Este reto lo considero un desafío para el que necesito de tu inestimable ayuda y para el te reclamo en la lucha conjunta. Te garantizo que no te arrepentirás. Tengamos el valor de cambiar el mundo sin esperar a que lo cambien otros.

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