Juan Manuel Corchado. Vicepresidente de la Fundación Teresa Rivero

"¿Cómo lo siento? Es extraño, duele, pero estamos con ánimos para recuperarnos"

  • El vicepresidente analiza la situación de la entidad días después de anunciar el "cese temporal de actividad" · La Fundación ha superado los 2 millones de euros en ayudas y más de cien artistas han pasado por el edificio

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A finales de octubre de 2004 en el transcurso de una sobremesa, el empresario José María Ruiz-Mateos propuso al ex alcalde de Jerez, Juan Manuel Corchado, la dirección de la futura Fundación Teresa Rivero. Desde ese momento, levantó el proyecto, la redacción de los estatutos, su aprobación e inscripción, la creación del Patronato... En fin, todo. Tras permanecer en principio en Garvey, la entidad se trasladó a su enclave actual en 2008, a la 'casa de los Pérez-Luna' en la plaza Rafael Rivero. Tras una importante rehabilitación del edificio, Corchado ha visto pasar a centenares de artistas y ha podido colaborar como vicepresidente de la Fundación con otras tantas asociaciones y colectivos sociales. Ahora, los cimientos de esta 'casa' tiemblan ante el anuncio del cese temporal por "falta de recursos".

-La Fundación celebra el 15 de junio su último acto, ¿cómo se vive siendo el vicepresidente?

-Bueno, en principio me gustaría aclarar que éste es el último acto del curso, no quiero pensar que sea el final de la Fundación. Tengo confianza en que esto va a ser un simple paréntesis, un cese temporal de actividad esperando a que las circunstancias mejoren y retomemos los actos. ¿Y cómo lo siento? Pues es una situación extraña, duele. Tengo una gran ilusión puesta en esta Fundación y aunque sea un paréntesis la verdad es que se siente mucho, y más cuando nuestra actividad se centra en gran parte en el aspecto benéfico, algo que se ha visto muy mermado en los últimos tiempos por la escasez de fondos. Pero vamos, repito que estamos con ánimos y con ganas de recuperarnos.

-¿Pensó alguna vez que tendría que hacer este anuncio de cese de actividad?

-No, la verdad es que no, como tampoco creo que pensara nadie que Nueva Rumasa pudiera vivir la situación actual. Todos veíamos a esta empresa como una entidad boyante, en pleno proceso de expansión y claro, la situación ha provocado que, como a otras tantas empresas, las cosas no le hayan ido demasiado bien y ahora estén en esa fase de reestructuración que nos afecta a todos. Por otro lado, la Fundación nunca ha tenido vacaciones, siempre ha estado abierta, pero bueno, algún año tenía que ser el que se cerrase un tiempecito, diremos que de descanso.

-Siempre ha defendido la actuación de la familia Ruiz-Mateos, incluso en una de sus últimas tribunas publicadas en Diario de Jerez pedía a los socios de la Cooperativa Virgen de la Caridad que "confiaran" en José María Ruiz-Mateos. Confía plenamente en sus decisiones...

-Don José María Ruiz-Mateos y su familia siempre han actuado con una gran honradez desde mi opinión y con la vista siempre puesta en el mantenimiento de los puestos de trabajo. Eso creo que ya es digno de admiración y por eso siempre he tenido plena confianza, lo han demostrado. Y creo que serán capaces de arreglar esta situación y seguir adelante.

-¿Y cuál es la situación real de la Fundación Teresa Rivero?

-La Fundación en sí no tiene deudas, nada, lo que pasa es que esta entidad siempre ha vivido de los fondos aportados por la familia Ruiz-Mateos. Ahora han llegado estos momentos en los que todos tenemos que comprender que destinen todos sus recursos en arreglar la situación y hacer frente a los compromisos adquiridos con sus acreedores. Así que es normal que a una entidad como esta, por mucho cariño que le tengan, reciba actualmente menos recursos.

-¿Cuándo le comunicaron la necesidad de este cierre temporal?

-Bueno, no ha habido una comunicación. Hemos tenido conversaciones, de hecho, yo he hablado personalmente con José María Ruiz-Mateos y sus hijos, y nos dicen que la situación está delicada. Lo que me ha expresado don José María es que su deseo es que la Fundación no desaparezca. Ni lo quiere él, ni su familia. Pero lo que sí decidió el Patronato el pasado 1 de junio es que la mejor medida era un cese temporal de actividades hasta finales de agosto y ya a primero de septiembre, según haya evolucionado la situación, se tomarán decisiones.

-¿Ha echado en falta que otras entidades ofrecieran ayuda a la Fundación sabiendo que no pasaba por su mejor momento?

-La verdad es que como no hemos hecho pública esta situación hasta ahora, otras entidades y administración no han tenido oportunidad de ofrecerse. Lo que sí es cierto es que incluso de particulares empiezan a llegarnos ofrecimientos para colaborar en el mantenimiento de la Fundación, pero esto es aún muy prematuro. Espero que durante estos dos meses la situación empiece a aclararse y sé que en Jerez hay muchas entidades y personas que no quieren que la Fundación desaparezca y por tanto, pueden sentirse en la obligación moral de poner su granito de arena. Eso está por ver.

-Hace poco comentó que la programación de la Fundación estaba completa, que no había hueco para más actos incluso hasta mediados de 2012. Esto ha sido un revés importante...

-Pues sí. Ahora mismo tenemos el 2011 con todas las fechas comprometidas y gran parte de 2012. Hemos cogido precisamente esta fecha para el cese temporal porque precisamente es cuando no había compromisos. Por tanto, ahora mismo diremos que no hemos tenido que aplazar un gran número de compromisos.

-¿Cree que después de este cierre, en principio temporal, la Fundación puede remontar con normalidad el vuelo? ¿La gente volverá a creer en ella?

-Yo creo que sí, vamos, estoy seguro. Con este cierre temporal no hemos defraudado a nadie ni hemos rescindido ningún compromiso. Otra cosa es si vamos a disponer en un corto plazo de los fondos necesarios para ir ayudando a las asociaciones desde nuestro carácter benéfico-social, que es nuestro fin fundamental. Eso dependerá de las circunstancias. Si la familia Ruiz-Mateos o cualquier otro mecenas nos da fondos, pues esa actividad podrá seguir desarrollándose. Pero vamos, el mantener abierta la Fundación no conlleva un gran coste, puede ser fácilmente asumido por unos o por otros.

-En esa calidad de entidad benéfica, la Fundación ha colaborado continuamente con asociaciones y colectivos sociales necesitados. Pero ahora muchos se quedan 'huérfanos'.

-Sí, realmente sí. He estado haciendo memoria de las ayudas que hemos ido entregando y en este tiempo hemos rebasado los dos millones de euros. Han sido multitud de ayudas las que hemos dado a diversos colectivos, de hecho, creo que muy pocas asociaciones que se hayan acercado a nosotros no se les ha atendido de una u otra forma. Eso sí, siempre hemos tenido la norma de no dar ayudas personales, sino que todo lo hemos canalizado a través de Cáritas, Cruz Roja, Soje y otras entidades, porque si no, esto hubiera sido ingobernable en la situación de crisis en la que estamos.

-¿Y cuántos artistas han podido pasar por este edificio?

-En el tiempo que estuvimos en Garvey prácticamente no pudimos hacer exposiciones, pero desde septiembre de 2008 que inauguramos este edificio hasta ahora, han sido más cien artistas los que han expuesto en la Fundación. En cuanto a charlas y otras actividades el número es superior, llegando a los 200 actos. También hemos tenido la publicación de libros siempre relacionados con Jerez y la publicación con otros... Ya digo que el número de actos ha sido enorme.

-En 2005 la Fundación abrió sus puertas y en poco tiempo se convirtió en un referente en la ciudad. ¿Cuál ha sido la clave para esa rápida evolución?

-Creo que la clave ha sido simplemente trabajar con mucho cariño, con mucho amor hacia Jerez, con mucha claridad y sobre todo atender a todo el mundo. Creo que no hay nadie que pueda decir que se ha encontrado esta puerta cerrada, otra cosa es que hayamos podido atender sus deseos o no, porque hay de todo. La clave ha sido eso, el trabajo, la buena voluntad, la claridad y la honradez.

-Y tras seis años al frente de la vicepresidencia, ¿cuál es su balance?

-Mi balance es positivo y la prueba está en cómo ha calado la Fundación en la ciudad. Si esta entidad ha penetrado, si la gente se alarma por este cierre temporal y si se lamenta porque puede desaparecer, eso demuestra que tenemos el cariño de los jerezanos, y por tanto, nos tenemos que sentir orgullosos.

-Tras el anuncio del cierre temporal habrán sido muchas las personas que se han dirigido a usted para mostrar su apoyo. ¿Cuál es el mensaje que más le ha llegado?

-Son muchos y todos nos muestran su apoyo, su cariño, su alarmismo pensando que esto puede que no sea una medida temporal... Así que lo único que intento trasmitirles a todos es este optimismo considerando que esto sólo va a ser un cierre temporal, que vamos a retomar la actividad y si es así, lo haremos todavía con más esfuerzo.

-Dejando ya a un lado la Fundación y ante el cambio de gobierno que se ha vivido este fin de semana, usted, como ex alcalde de la ciudad, ¿qué cree que le hace falta a Jerez?

-Son tantas cosas que haría falta un libro. La crisis ha afectado a todo el mundo, pero en estos últimos años la ciudad ha sufrido de una forma impresionante, y no quiero entrar en las causas. Lo cierto es que Jerez está muy necesitado, sobre todo de puestos de trabajo. La nueva alcaldesa lo tiene difícil, a nadie se lo oculta, pero creo que con su preparación, su buena voluntad y el apoyo de la mayoría de los jerezanos y por supuesto de esta Fundación y del mío, esto al final tiene que resurgir. Pero lo mismo que la Fundación va a tener este paréntesis temporal, el Ayuntamiento no se va a poder permitir ni siquiera ese cierre por vacaciones. Me consta que García-Pelayo está trabajando desde el primer día y con la ayuda de todos, Jerez va a ir hacia adelante.

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