Jerez

"No se trata de abandonar y dejar, sino de estar de otra manera"

  • El provincial franciscano ofició ayer la misa de despedida de la Orden en Jerez ante numerosos fieles que llenaron el templo

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Los franciscanos dijeron adiós a 750 años de permanencia en Jerez con una sencilla misa celebrada ayer por la noche y ante numerosos fieles, que llenaron todas las bancas de la iglesia, ceremonia poco acorde con la solemnidad que hubiera merecido ante la importancia de la trayectoria histórica que se cerró ayer. Ofició el responsable de la Provincia Franciscana de Granada, Joaquín Tudela, a la que pertenece o pertenecía el convento jerezano. Junto a él estuvieron concelebrando seis sacerdotes de la Orden. La misa fue cantada por un coro de guitarras y voces. Tudela, nada más comenzar, dijo que "hoy somos presencia de tantos hermanos que han pasado por esta tierra".

Más tarde, en la homilía, vinculó la marcha de los franciscanos a los designios de Dios y agradeció la acogida que ha tenido la Orden en esta ciudad. "No se trata de abandonar y dejar, sino de estar de otra manera", dijo el sacerdote pero sin entrar en detalles del nuevo funcionamiento del templo, algo de lo que sí se informa en otro exiguo cartel pegado en la puerta principal. El provincial aludió a la recogida de firmas que se llevó a cabo para pedir que no se cerrara el convento, iniciativa sobre la que informó este medio. Sobre esto manifestó que fue una cuestión que se tergiversó "porque en principio era para dar las gracias a los franciscanos", afirmando para concluir que "quien sirve a Dios se pone a sus pies para que le señale el camino".

Al final de la misa tomaron la palabra algunos seglares colaboradores de la Orden en Jerez y el hermano mayor Las Cinco Llagas, Juan Lupión, quien en sus palabras subrayó su esperanza de que en el futuro la Orden vuelva a Jerez, entendiendo las causas de la marcha: "una crisis vocacional que les obliga a reorganizar las provincias y cerrar cenobios. Pero sólo Dios Nuestro Señor sabe lo que nos deparará el futuro".

Por lo pronto ese futuro para San Francisco entra en vigor hoy mismo. Según se expone en el cartel pegado en la puerta, las misas son los miércoles a las 10 horas, los sábados a las 20 horas y los domingos y festivos a las 11 y 12 horas, estando oficiadas por el padre José Luis Salido. La apertura de la iglesia será a diario con el siguiente horario: 8,30 a 12,30 horas -los miércoles de 8,30 a 13- y de 17 a 20,30 horas. Los domingos y festivos, de 10 a 13 horas y cerrando las tardes.

Aún queda cómo se administrará el templo, asunto nada baladí por la gran presencia diaria de devotos.

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