Jerez

El 'túnico' de las Avefrías

  • La hermandad de Jesús Nazareno atesora una de las piezas de bordado más importantes de toda Andalucía

Dentro del repaso que se irá ofreciendo a través de estas páginas cofrades de esas grandes joyas que la Semana Santa de Jerez y sus cofradías atesoran, hoy nos detenemos en la capilla de San Juan de Letrán donde reluce, como un crisol, una de las cofradías más jerezana de nuestra Semana Mayor. Estamos en la hermandad de Jesús Nazareno, la cofradía que desde hace siglos saca en la madrugada del Viernes Santo a Jesús -como a ellos les gusta llamar a su titular- por las calles de la ciudad.

Dentro de la hermandad de Jesús Nazareno se podría elegir qué tesoro entresacar para este tipo de reportajes. Sin embargo, sobresale una pieza magnífica de bordados que posiblemente marca una de las grandes joyas ya no sólo de la ciudad, sino de toda Andalucía.

Se trata del conocido 'tunico' de las avefrías. Una pieza tan ligada a la imagen que no se concibe en su estación de penitencia sin ella.

De esta fantástica obra del bordado no aparecen apenas datos históricos. "Hay mucha documentación en los archivos de la hermandad pero está todo muy confuso. En esta legislatura tenemos a un hermano en la junta que sólo se va a dedicar a darle forma al archivo. Es un trabajo lento y arduo, pero es necesario ponerlo en pie", asevera el hermano mayor Froilán Solís. De momento y que se sepa, los pocos datos que arrojan los documentos del archivo sitúan esta pieza en la segunda década del siglo XIX.

Aparece en dichos archivos la confección de un túnico para Jesús en el año 1807. Aquella pieza tuvo que ser de una categoría fuera de lo normal. "La hermandad siempre ha tenido personas más o menos pudientes que se hacían cargo de este tipo de proyectos", comenta Froilán. Es por ello por lo que se llega a pagar hasta 22.000 reales de vellón. Hay constancia de que se llevó a cabo. Sin embargo, los avatares históricos de España llevó en 1810 a la invasión napoleónica de la Península Ibérica. Con la llegada de los franceses, la túnica se pierde. Posiblemente fue tomada como botín. Tras la invasión, entre 1812 y 1813, se vuelve a encargar otra nueva pieza por la que se paga 11.000 reales de vellón. "Si por esta segunda se llega a pagar la mitad de lo que costó la primera, imagina cómo debió de ser la que desapareció", asegura el hermano mayor. No existe documentación gráfica de la misma. También es posible que, como consecuencia de la depresión sufrida tras la invasión, cayeran los precios hasta el punto de confeccionar algo parecido por un coste mucho menor. Pero no hay constancia de nada más.

La pieza es de una calidad de primera. Tanto los materiales usados como los diseños son un auténtica joya. Un diseño con muchos motivos naturales y con una manifiesta hoja ancha que ofrece el estilo decimonónico de la época. La gran curiosidad del dibujo de las avefrías es la gran singularidad de este túnico, apareciendo estos motivos por la parte media baja de la obra. "No sabemos tampoco la razón por la que aparecen las avefrías en el dibujo", comenta Froilán. Sin embargo, esta singularidad es la que le da nombre a la obra en sí.

En el año 2009, la hermandad aprecia un claro deterioro de la túnica de Jesús. Es por ello por lo que la junta de gobierno de aquellos años decide acometer una restauración. El restaurador y bordador, Jesús Rosado es el elegido para llevar a cabo el paso a un nuevo terciopelo así como la reposición de piezas que estuvieran tan deterioradas que necesitaran una sustitución. Afortunadamente, la restauración llevada a cabo por el astigitano, sólo conllevó a un quince por ciento de elementos nuevos. El resto se mantuvo en el conjunto de la obra.

No sin el 'túnico'

Actualmente, la pieza se encuentra en perfecto estado de conservación. Habrá afortunadamente túnico para largo. En la hermandad de San Juan de Letrán no se concibe a Jesús sin su túnico en la madrugada del Viernes Santo. "Sin duda que aquí eso ni se plantea. Él siempre ha salido con ella y no dejará de hacerlo. Sólo se le pone en la salida y en sus cultos", asevera Froilán. Otra cosa sería alguna salida extraordinaria pero si se echa un vistazo atrás, tanto en la salida del 450 aniversario de la hermandad, el reciente Vía Crucis de la Unión de Hermandades como cuando salió para imponerle la medalla de la ciudad, Jesús salió con su túnico.

El túnico de las Avefrías es una de las más altas cotas del bordado barroco andaluz. Así está catalogada la pieza. Afortunadamente estará presente en nuestra ciudad ofreciendo esa belleza patrimonial que las cofradías atesoran. Unos maravillosos bordados que pertenecen a los grandes tesoros de nuestra Semana Santa. Una joya inigualable.

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