Los rompecopas episodio IV: El Palo Cortado
Acotaciones sobre vinos
“He tenido un sueño. Me veía a mí mismo como un vino color oro pálido, limpio y con un aroma delicado. Con una vida llena de avatares, trasiegos, escalas y alguna saca en falso. Al despertar quedé tranquilo y me vi en la copa con ese color caoba reluciente y me llené de mi perfume de miel y almendra”. Cada uno vive sus sueños y puede ser que el palo cortado soñó con ser otro vino, un amontillado quizás o un oloroso tal vez, y cuando despertó… sintió una contracorriente a ese cotidiano pero bello vivir y decidió su destino.
El Cortado o Palo cortado es un vino netamente jerezano, como lo es el Oloroso. Se trata de una tipología de vinos que tiene una vida dividida, nacen bajo el aura de la crianza biológica, el tiempo justo que cada elaborador decida para tomar su esencia y luego continúan su existencia marcada por el quietismo de la crianza oxidativa. Citando a Rafael Garcia Gómez, gran capataz de Jerez, el palo cortado es “el vino ceremonioso de los grandes momentos, sin misterio, fruto y síntesis del cumplimiento de conceptos sabios y arcaicos”.
La soberanía y el arte de los vinos del Marco vive en la delgada frontera entre la crianza biológica y la oxidativa. Lo que acontece a su alrededor es fantástico, pero la magia está ahí, en esa frontera. Y en el caso de los Cortados, encontraremos a veces que es un Oloroso fino lo que tenemos en la copa, donde la crianza biológica ha sido corta y la flor la justa, y otras veces tendremos un amontillado que devino en Palo Cortado, ya que tuvo una crianza biológica más prolongada.
Pepe Blandino dirá siempre, “que hablar del Palo Cortado es una cosa muy seria en Jerez”.
Ahora, soñemos nosotros despiertos con un palo cortado, a rompecopa, con la suerte de que estos sueños nunca se desvanecerán, ni cuando caiga la tarde y el cielo se torne de color ámbar, ni cuando amanezca y sepamos que lucirá un sol generoso, como estos vinos.
Palo Cortado “Peña del Águila” (Bodegas Cesar Florido)
Todos los vinos tienen su momento, su tiempo y en este caso, no pueden permitirse que lo conozcan de oídas. Este palo cortado es único, un vino que exige respeto en el trato, que leí a Caballero Bonald y que se sirve “en una copa de cristal fino y se mira al trasluz”. El que quiera hallarlo tendrá que acercarse a Chipiona y probar suerte. No voy a tratar de explicárselo, vayan, que me encantará verlos sonriendo.
Palo Cortado Gacharao (Cooperativa Virgen de Palomares)
Un día, si les parece bien, hablaremos de amor y de vinos. Sin tapujos. Con algo de erotismo porque es consustancial al vino. Y a los intensos momentos que genera. Pero bueno, otro día. ¿A qué viene esto? Gacharao significa enamorado. Como yo de este palo cortado. Y de las cooperativas de Trebujena, a las que llevo años acudiendo, desde que mi amigo Antonio Capote me enseñó su coralidad y magnetismo. Este vino es para ustedes.
Palo Cortado en Rama Cruz Vieja (Bodegas Faustino Gonzalez)
Con anchas letras sinceras, las de Onetti, les cuento que encontré hace no mucho este Palo Cortado. Aquel día fui yo el primero que estaba tocando la puerta, sonando el timbre y buscando mi suerte. Acariciando botas y aspirando olores, los que luego uno sueña inquieto, me fui de la bodega con este vino en la cabeza. Un Cortado con unos 12 años de vejez, que procede de cuatro soleras mágicas de 1979. Un cortado fino y elocuente, emocionante.
Quizás otros vinos fueron mejores aquel día, pero a mi este me tocó los sentidos. ¿Cuáles? Eso se lo dejo a ustedes. Hagan el favor de pararme por la calle y contármelo. Me interesa saber si nos pasó lo mismo.
Palo Cortado Tradición VORS (Bodegas Tradición)
Decía Nietzsche que “el ser humano alcanza la delicia de la existencia en el sueño y en la embriaguez “. Aquella vez estaba yo muy lúcido y con una incipiente exaltación, que todavía no había devenido en un estado superior. Me dijo Pepe, prueba esto Luis, que va para Palo Cortado. Y yo, diligente, tomé esa copa. Solo le faltan 30 años, me apuntó. Y yo, anonadado, sentí que había alcanzado algo parecido a la felicidad. En una copa, en un sorbo… un momento perfecto que podía no haber contado nunca…era mío y ahora también es suyo. Como este vino.
Palo Cortado Obispo Gascón(Bodegas Barbadillo)
Acallose poco a poco este devaneo. Pero hete aquí un bello palo cortado sanluqueño, de estilo jerezano. Y es que en los sueños es todo más fácil de lo que parece. Pero descubrir vinos tan intensos y bien trazados no siempre sucede. Y la vida dividida de este vino, la nuestra.
En fin, que volvimos sin que nos llamaran y es que se nos pasó el tiempo buscando algo, no sabemos muy bien qué, porque todos estos vinos ya andaban por aquí. Agradeceros todo el largo tiempo que hace que nos conocemos. Y a estos vinos, que tomamos juntos. Encuentren el momento para ellos y hagamos que las cosas sucedan.
Siempre suyo. Luis
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