Al norte, junto al bosque
Osebol | Crítica
Capitán Swing publica 'Osebol', una sencilla colección de entrevistas, dispuestas a modo de poemas, a los habitantes de un pequeño pueblo sueco, Osebol, donde la autora pasó su infancia.
La ficha
Osebol. Marit Kapla. Trad. Carmen Montes Cano. Capitan Swing. Madrid, 2023. 816 págs. 28,50 €
La composición de este libro es, en apariencia, simple. Se trata de una gavilla de entrevistas a los habitantes de un pequeño pueblo sueco (Osebol), donde la autora pasó sus primeros años de vida. Las entrevistas, por otra parte, son breves y fragmentarias, y se disponen en la página escandidas en líneas, como poemas de un acusado carácter prosaico. De ahí la corpulenta paginación de la obra. Añadamos también que Osebol ha tenido una amplia repercusión en su país, a resultas, quizá, de la intimidad provinciana, del anodino vitalismo con que los habitantes de aquella extremadura hiperbórea se confunden en el paisaje helado.
Probablemente, uno de los motivos por los que el nordic noir goza de un particular predicamento sea la concepción del paisaje como un elemento principal. Vale decir, como un personaje decisivo. Tanto en la literatura como en el cine y la televisión, la geografía erizada, las nieves perpetuas, la soledad que se infiere de aquellas condiciones climáticas, parecen inclinar a una introspección no siempre apacible, que en el nordic noir conduce a un crimen solitario, inhóspito, secreto. El Osebol de la escritora Marit Kapla no parece añadirse a esta acerba poética del aislamiento. Antes bien, lo que uno cree hallar en estos comentarios es cierta idea de civilización y un sentido de “última frontera”. Esto es, de un umbral donde el hombre y el paisaje se entrecruzan vigorosamente, y donde los conceptos naturaleza y cultura adquieren su completo significado. Digamos, pues, que en Osebol se expone con sencillez una poética de la sociabilidad, contraria a aquella exigencia “pastoril” de fray Antonio de Guevara, Menosprecio de corte y alabanza de aldea, de tanta y tan sólida repercusión en la imaginería lírica del XVII al XIX.
¿Es Osebol literatura o sólo periodismo? Al margen de que el periodismo es un amplio ramal del heteróclito y robusto árbol literario, Osebol implica una urdimbre y una elaboración, una configuración del mundo “Osebol”, que debiera hacer innecesaria tal pregunta. No obstante, Osebol es un mundo breve, silente y maravillado. Un mundo árido y sucinto, cuya soledad embarga. A pesar de la cita final de Thoreau, de suave tono arcádico, el idealismo agreste del americano no es aquí donde encuentra su exacta correspondencia.
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