Domecq Morenés dedica a su padre el pregón del toreo jerezano
Lleno en la Real Bodega de la Concha de González Byass en la XXVI edición de un acontecimiento que es el pórtico de los festejos taurinos de la Feria del Caballo
Juan Pedro Domecq Morenés ofreció un brillante pregón del toreo jerezano en la noche del viernes, en la Real Bodega de La Concha, de González Byass, en un recorrido literario desde sus raíces familiares y que salpicó con el verso y la prosa de su abuelo, Juan Pedro Domecq Díez y su padre, Juan Pedro Domecq Solís.
La Concha se llenó en esta XXVI edición del Pregón del Toreo Jerezano que organiza la Tertulia taurina "Los 13" y que tuvo toda la prestancia que merece, un año más merced al gran trabajo desde la tertulia con Elena Aguilar y Luis Villanueva , desde la bodega con el equipo de José Argudo.
Con el prólogo de la presentación del socio Jesús Rodríguez y la interpretación de la Banda Municipal dirigida por el maestro Francisco Orellana, José Bohórquez Mora Figueroa fue más que presentador familiar y cercano del pregonero, ya que pulsó la tecla roja de la situación a la baja de la fiesta proponiendo a "Los 13" por ser serio motor de la afición jerezana, el fomento de un foro para diagnosticar la situación y prescribir soluciones o propuestas.
Bohórquez Mora Figueroa había presentado al pregonero avanzando entre las dos estrechas líneas paralelas de la familia y la ganadería. Entre el público había una amplia representación familiar de los Domecq, Morenés y Bohórquez, además de muchos profesionales, ganaderos, aficionados, cronistas y representantes de la escuela taurina.
"La gracia de Dios" y "Paco Ojeda", además del solemne "Manolete" fueron los pasodobles previos a la intervención de Juan Pedro Domecq Morenés, en las palabras de Bohórquez un empresario, doctor en Derecho y Empresariales, con una brillante carrera, que no ha dudado en ponerse al frente de la ganadería.
Domecq Morenés arrancó el pregón consciente de sus dificultades, pero aludiendo a tres ángeles que le iban a ayudar en la andadura de este primer pregón de su vida. Sus primeras palabras fueron para su abuelo, el primer Juan Pedro ganadero y poeta cuyos versos dedicados a su hijo recitó conmovido.
También conmovió con la dedicatoria a su padre, Juan Pedro Domecq Solís, de reciente y dolorosa perdida, ofreciéndole el pregón como "un homenaje en nuestro pueblo" y destacando su filantropía taurómaca y su dedicación al toreo.
El tercer paso no podía ser otro: Jerez, una ciudad que concibe como variada y rica, con muchos valores y que definió con un concepto muy taurino como es la clase. En este capítulo y tras alabar una feria única de exquisita personalidad, valoró el gesto de Juan José Padilla como ejemplo de superación y de los valores de lo taurino.
Esa definición de Jerez, su variedad y su riqueza aportaron paralelos para sus imágenes del toreo: la solera como una creativa mezcla de lo nuevo con lo viejo y el toro de Juampedro : "estamos seleccionando la propia personalidad del toro".
La diversidad en el toro porque la diversidad es la fuerza vital de la corrida como la diversidad es la esencia de Jerez, y la ensoñación del ganadero, del torero y del espectador en el carácter íntimo de la fiesta. La puesta en valor del indulto le dio paso para recordar al toro "Desteñido" y del mismo modo que el toro es un animal vivo que evoluciona, defendió que la fiesta debe ser dinámica y evolucionar sin anclarse en reglas y reglamentos: "el toreo es creativo y requiere un cambio constante".
En el cierre tanto el concejal Javier Durá como el vicepresidente de González Byass Pedro Revuelta, felicitaron al pregonero que fue muy aplaudido: Feliz feria.
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