El doctor Merino ingresa en la Academia de San Dionisio de Jerez con una revisión del cáncer de mama

El especialista en Obstetricia y Ginecología eligió este tema "por su enorme trascendencia clínica así como para restañar la confianza en la población tras la crisis del cribado en Andalucía.

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El doctor José Miguel Merino Aranda, tras ingresar en la Academía de San Dionisio de Jerez
El doctor José Miguel Merino Aranda, tras ingresar en la Academía de San Dionisio de Jerez

El ciclo Medicina y Sociedad, organizado por la Real Academia San Dionisio, concluyó en este martes 27 con la tercera y última sesión protagonizada por el doctor José Miguel Merino Aranda, especialista en Obstetricia y Ginecología, y que pronunció su discurso de ingreso como académico correspondiente bajo el título 'Revisión actual del cáncer de mama'.

El acto contó con la presentación de Juan Carlos Durán Alonso, académico de número y coordinador del ciclo, y con la presencia de la alcaldesa de la ciudad, María José García-Pelayo, así como de una importante representación del cuerpo médico de Jerez, que arropó al doctor Merino en este significativo día.

Desde el inicio de su intervención, Merino Aranda situó su exposición en un doble plano, científico y humanista, recordando que al médico "se le exige un sólido conocimiento técnico, pero que el ejercicio de la medicina hunde sus raíces en la humanidad, en la necesidad ancestral del ser humano de encontrar auxilio, consuelo y confianza en quien le atiende".

En este contexto, evocó el conocido aforismo médico que resume la esencia de la profesión: "muchas veces curar, a veces aliviar, pero siempre consolar".

El conferenciante explicó que la elección del cáncer de mama como tema central respondía tanto a su enorme trascendencia clínica como a la necesidad de contribuir a restañar la pérdida de confianza generada en la población tras la reciente crisis del cribado en Andalucía.

A su juicio, la alarma social surgida no siempre se correspondió con la realidad de los datos, ya que, frente a una población diana de más de 1,3 millones de mujeres y alrededor de 850.000 mamografías anuales, los casos finalmente confirmados fueron mínimos en términos porcentuales.

Ello demuestra —señaló— "que los errores humanos, aunque lamentables, no deben poner en duda la formación, la dedicación y el rigor de los profesionales sanitarios, ni la solidez de un sistema que revisa procedimientos y actúa con rapidez para corregir cualquier incidencia".

A lo largo de su disertación, Merino Aranda realizó una completa revisión del cáncer de mama, definiéndolo como un conjunto de enfermedades originadas por la proliferación descontrolada de células de la glándula mamaria, que pueden invadir tejidos vecinos y extenderse a distancia. Con un lenguaje didáctico, comparó la estructura mamaria «con un racimo de uvas» para facilitar la comprensión de los lugares donde con mayor frecuencia se inicia la enfermedad, ya sea en los lóbulos y lobulillos o en los conductos mamarios, así como el papel fundamental del sistema linfático en la defensa frente a la agresión tumoral.

El doctor expuso también el impacto epidemiológico de esta patología, recordando que en el mundo se registraron en 2024 alrededor de 2,5 millones de nuevos casos y unos 700.000 fallecimientos, mientras que en España se estiman más de 37.000 casos anuales. Una de cada ocho mujeres padecerá cáncer de mama a lo largo de su vida, lo que lo convierte en el tumor más frecuente en la mujer y en la principal causa de mortalidad oncológica femenina. En Andalucía, los diagnósticos se sitúan entre los 6.000 y 6.500 casos al año, con una tendencia claramente creciente.

En cuanto a los factores de riesgo, distinguió entre aquellos sobre los que es posible actuar —como la obesidad, el sedentarismo, el consumo de alcohol o tabaco, la exposición excesiva a radiaciones o determinados aspectos del historial reproductivo— y los no modificables, entre los que se encuentran la edad, los antecedentes personales y familiares, el tipo de mama o determinadas mutaciones genéticas. Sobre estas últimas, subrayó que no constituyen una sentencia condenatoria, sino un factor añadido de riesgo que obliga a establecer protocolos específicos de seguimiento y prevención en las familias de alto riesgo.

En la parte final de su intervención, el doctor Merino Aranda recordó que, aunque el cáncer de mama afecta mayoritariamente a la mujer y concentra el 99 % de los casos, también puede presentarse en el varón, generalmente en edades más avanzadas, con procesos diagnósticos y terapéuticos similares, por lo que subrayó la importancia de la sospecha clínica ante cualquier alteración mamaria.

A partir de este análisis global, el conferenciante extrajo conclusiones claramente esperanzadoras, señalando que existen razones sólidas para el optimismo: la supervivencia del cáncer de mama en España alcanza hoy tasas cercanas al 85 % a los cinco años en el conjunto de los estadios, superando el 90 % en fases iniciales y aproximándose al 99 % en tumores localizados. Estos resultados «son fruto, principalmente, del diagnóstico cada vez más precoz mediante los programas de cribado y de los importantes avances terapéuticos, que han permitido complementar la cirugía con tratamientos dirigidos específicamente contra la actividad de las células tumorales». Incluso en fases avanzadas, las tasas de remisión clínica se sitúan en torno a las tres cuartas partes de los casos. A más largo plazo, los datos resultan aún más alentadores, pudiendo afirmarse que «hoy ocho de cada diez mujeres con cáncer de mama invasivo, sin metástasis, estarán vivas y probablemente curadas diez años después de su diagnóstico».

Tras la imposición de la medalla al nuevo académico, el presidente de la Real Academia San Dionisio, Juan Salido Freyre, subrayó que la conferencia había cumplido plenamente su objetivo de «reforzar la confianza de la población en el sistema sanitario y en los profesionales que sostienen la asistencia médica». Destacó igualmente el avance que representan los programas de detección precoz implantados en toda España mediante el cribado poblacional, señalando que la confianza de la ciudadanía no debe quebrarse por errores puntuales frente a la magnitud del sistema, que en Andalucía alcanza a más de 1,3 millones de mujeres y genera anualmente más de 800.000 mamografías. El presidente felicitó al doctor Merino Aranda por un brillante y riguroso discurso de ingreso.

A continuación, tomó la palabra la alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, quien expresó su enhorabuena al nuevo académico y agradeció la claridad, el rigor y la profundidad de su intervención. La regidora puso en valor la necesidad de «no generar alarmas innecesarias en materia sanitaria» y apeló a la responsabilidad pública de ofrecer soluciones y confianza a la ciudadanía, reconociendo de forma expresa la labor de los profesionales de la sanidad pública, concertada y privada. Asimismo, reafirmó la disposición del Ayuntamiento para «colaborar en la promoción de hábitos de vida saludables y en iniciativas que contribuyan a mejorar la salud y el bienestar de la población», subrayando que «Jerez sabe reconocer y rendir homenaje a quienes, como el doctor Merino Aranda, han dedicado su trayectoria profesional al cuidado de las personas y al servicio de la ciudad».

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