La 'auctoritas' la posee una persona o una institución que tiene capacidad moral para emitir una opinión sobre acontecimientos. Se diferencia de la 'potestas' que es el poder ejecutivo reconocido. El Tribunal Supremo, lo que se transmite por los medios de comunicación, da unas imágenes de boato, lujo, suntuosidad, ceremonia, que parecen servir para asegurar la misión encomendada: la de ejercer sentencias sobre lo que es justo o no. En la revista 'Diez Minutos', que se entrega los domingos con este Diario, aparecen fotos de las familias reales europeas, con una cantidad de medallas, collares, bandas, que quieren reforzar su papel. Igual que los militares rusos que tenían todo el pecho lleno de medallas. O el boato de la Iglesia católica. El reconocimiento de la 'auctoritas' lo da y lo quita la sociedad, no lo da el esplendor. En Jerez un alcalde dijo que "la justicia es un cachondeo", y por lo que está pasando parece que tenía razón.

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