Análisis

Manuel sotelino

El Carmen en Jerez

Lo que persiste es la buena labor de los carmelitas durante siglos en la ciudad

Estamos a una semana vista para que la Santísima Virgen del Carmen Coronada haga su tradicional salida por las calles jerezanas. La Virgen del Carmen, tradicionalmente, ha tenido unas profundas raíces en nuestra ciudad que cada dieciséis de julio se renueva con mucho público en las calles y una procesión exquisita donde las haya. La belleza de la imagen del Carmen siempre ha cautivado al pueblo de Jerez y la festividad dedicada a la Virgen ha sido en la ciudad una cita ineludible en el calendario.

El 23 de abril de 1925 tuvo lugar la coronación canónica de la Virgen del Carmen en nuestra ciudad. Todavía se recuerda aquel día en el que Primo de Rivera junto a los reyes Alfonso XIII y doña Victoria Eugenia quisieron estar presentes en el parque González Hontoria, lugar en el que a la Virgen se la nombro Reina de los corazones de los jerezanos.

Ahora se cumplen cincuenta años de la erección como basílica menor de la iglesia conventual. Efeméride que la comunidad carmelita está aportándole gran vigor y sustancia. Un templo basilical con la que Roma reconoce la gran tradición marina y el fervor popular por la advocación del Carmen en Jerez.

Pero detrás de todas estas fechas y de todo este sentimiento tan jerezano, lo que persiste es la labor de los religiosos carmelitas que desde hace siglos vienen trabajando profundamente en esta ciudad. Siendo una de las primeras órdenes en establecerse en Jerez, la labor del Carmelo ha dado los resultados apetecibles. Un gran fervor por una Virgen guapísima a la que, a pesar de no tener mar, la ciudad le tributa un gran cariño y devoción. Enhorabuena, por tanto, a los religiosos carmelitas por tantos siglos de apostolado fructífero en nuestra ciudad de Jerez.

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