Doña Mercedes de Milá y Mencos, no es condesa de Montseny, porque en un acto de feminismo despótico o de heteropatriarcado claudicante renunció a los derechos que le otorgaba la primogenitura para coronar, -condalmente-, a su hermano José María, -el mayor de los varoncitos-.

Esta periodista pasó de entrevistar a Francisco Umbral a presentar Gran Hermano. Y como diría el filósofo Juan Belmonte, de una cosa a otra, solo se pasa degenerando. Públicamente ha manifestado su confianza plena en Pedro Sánchez, lo que ratifica otra de las sentencias atribuidas al “Sócrates” taurino: “Hay gente pa to”. No debe afectarle que su abuelo fuera nombrado presidente de la Diputación de Barcelona, tan pronto como las tropas franquistas entraron en la ciudad condal, entre vítores al Tercio de Requetés de Nuestra Señora de Montserrat. No sabemos si le afecta la ley de memoria histórica.

Recientemente intervenía como invitada en un nuevo programa televisivo dedicado, según parece, a dilucidar sobre el español más importante de la historia. Una absoluta astracadana, en palabras del catedrático de Historia de la Universidad de Zaragoza, José Luis Corral. Y semejante empresa, no se encomienda a historiadores, ni siquiera a filósofos del toreo, sino a mindundis y chiquilicuatres, de tres al cuarto.

La bolita quiso que saliera el nombre de Hernán Cortes y la presentadora catalana afirmara: un villano, un asesino impresionante. Está claro que la universidad no hizo mella en la aristócrata o, peor aún, que en el bachillerato se enseña que los héroes españoles son villanos y asesinos y no genios o héroes militares. En esta ocasión, tuvimos la suerte de que un García-Margallo instruido e iluminado, le diera una estocada intelectual en todo lo alto, a lo Juan Belmonte.

Indudablemente, “Hay gente pa to”.

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