Torres más altas cayeron. La frase la habrán escuchado millones de veces, pero se puede comprobar. Porque todo el que estuvo el pasado sábado en Chapín pudo ver cómo Sabina pedía la hora al árbitro después de ser uno de los más grandes; porque en ese mismo estadio se reúnen cada semana los miembros de una afición de primera que intenta resurgir de sus propias cenizas; o porque, hablando de fútbol, todos hemos visto cómo Guardiola y el FC Barcelona pasaban de ser el mejor entrenador y equipo del siglo a quedar desnudos ante un cambio de generación. Quizás, pueda parecer que todo esto son cosas obvias, pero en la sociedad de los 140 caracteres y el postuero de superioridad, debemos aprender mucho. Y es que por el simple hecho de ser personas merecemos una cantidad de cosas que quizás no son tantas como pensamos. Si no se pelea o no se lucha se acabará perdiendo, por mucho que en el pasado se haya sido una alta torre. No nos engañemos: sigan luchando y caerán todas las torres que quieran. Que se lo digan, si no, al 'Rey de la Noche' de Juego de Tronos.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios