Pilar Cernuda

4x4

Crónica personal

La gran nevada, como ocurrió durante el confinamiento de primavera, ha sacado lo mejor de los españoles

12 de enero 2021 - 01:34

Pesaba sobre ellos la imagen de jóvenes y no tan jóvenes a los que gustaba presumir de coche potente. Sin embargo, cuando ha llegado la hora de la verdad, cuando la tracción en las cuatro ruedas se convirtió en imprescindible para paliar los efectos devastadores de las nieves y hielos, con media España bloqueada y situaciones dramáticas, ahí han estado los propietarios de 4x4 para acudir a donde hiciera falta.

En pocas horas, varios miles abrieron enlaces en internet para atender en función de las zonas donde se necesitaba ayuda, crearon una red específica para llevar y traer gente a hospitales, se coordinaron con bomberos y fuerzas de seguridad para complementar su tarea, han arrastrado coches inmovilizados y rescatado a pasajeros de esos coches. Al igual que el personal sanitario y los profesionales a los que apoyaban estos días de caos, no han pegado ojo mientras tuvieran un servicio que cumplir. Gratuitamente, desde luego.Ya durante el confinamiento la solidaridad de los españoles estuvo a la orden del día.

La gran nevada, como ocurrió durante el confinamiento de primavera, ha sacado lo mejor de los españoles. En Madrid han dado el do de pecho, porque es donde el temporal ha pegado más fuerte; pero también se han dado comportamientos ejemplares en otras ciudades. Almeida y Ayuso piden declaración de zona catastrófica y es posible que donde antes hubo reticencias del Gobierno finalmente haya aceptación, porque las imágenes son incuestionables. Ha advertido el alcalde que por muchos medios que se pongan, que se están poniendo, -insistimos, más allá de los comentarios de tinte político cuando hablas con responsables del PP de Madrid afirman que esta vez el Gobierno central ha estado a la altura- es imposible alcanzar la normalidad en un par de días, incluso en un par de semanas. El hielo es duro como una piedra, miles de árboles y ramas caídas bloquean las calzadas y paralizado el transporte público. Imposible abrir la totalidad de las calles para que los niños lleguen al colegio, los suministros a los supermercados, o los medicamentos a todas las farmacias. También las organizaciones que se ocupan de los más desfavorecidos tienen difícil el reparto de alimentos y ropa de abrigo, y atender a personas discapacitadas, o mayores, que viven en soledad. Por no mencionar el problema energético.

El esfuerzo está siendo inconmensurable, porque cuando vienen mal dadas, los españoles responden. Ante el I Gran Temporal los gobernantes hacen lo que pueden y los ciudadanos de a pie se han puesto el uniforme de la solidaridad.

Al menos hay algo de lo que sentirse orgullosos.

stats